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Ignora los presuntos vínculos del alcalde de Chilapa con el crimen, dice regidor panista

Oscar Silva Abarca, regidor panista de Chilapa, consideró que el toque de queda que adoptó la ciudadanía fue una medida de precaución ante la violencia ocurrida en la cabecera, que dejó 14 muertos.
Dijo que la violencia impactó y creó “psicosis” porque la ciudad es un lugar tranquilo, y espera que con la vigilancia policial y militar disminuya.
Consultado en Acapulco, declaró que el Ayuntamiento funciona con normalidad.
De las acusaciones en contra del presidente municipal priista Francisco Javier García González por sus presuntos vínculos con la delincuencia organizada, respondió que ignora esa situación y que si tuviera información ya lo hubieran señalado.
Se le preguntó si los regidores pedirán una investigación ante los señalamientos y dijo que “la situación personal se tendrá que preguntar a él, nosotros como Cabildo, no hemos tenido ningún tipo de información, aunque son situaciones que se han manejado en medios nacionales”.
Al preguntarle por el toque de queda que los ciudadanos adoptaron ante los enfrentamientos a balazos, dijo que “el toque de queda lleva su estructura jurídica y sólo puede ser decretado por una autoridad competente, fue una situación de precaución de los ciudadanos y me incluyo ente ellos, y que a partir del miércoles hasta el otro día nadie salió de su casa”.
Sostuvo que la situación impactó porque es un municipio que no está acostumbrado a la violencia, como otros, sin decir nombres, que están acostumbrados por una u otra razón, y subrayó que los hechos sí afectaron la actividad económica porque muchos negocios cerraron.
“Chilapa está resguardado por el Ejército, fuerza estatal y esto le da a la ciudadanía tranquilidad para hacer nuestras actividades cotidianas, el jueves, viernes, el sábado y hoy (ayer) funciona de manera normal”, dijo, y que espera que la vigilancia sea indeterminada, como el secretario de Seguridad Pública del estado, Leonardo Vázquez, lo declaró.
Al preguntarle si hay nuevos hechos violento y levantados, declaró que “desde el enfrentamiento que todos saben, no se ha dado ningún otro levantón, repito, es la psicosis que ha generado en la ciudadanía que está acostumbrada a un ritmo de vida más tranquilo, muy apacible, religioso, y que de repente le mueven el esquema”.
Un reportero le preguntó si les afectó económicamente, y dijo que “claro que les pegó, más que es un municipio con actividad comercial y es una época comercial por la cuestión de las clausuras que se suspendieron y si pegó gravemente al comercio”.
Subrayó que incluso en el palacio municipal suspendieron actividades para salvaguardar la vida de los trabajadores. (Aurora Harrison).

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