Administración y eficiencia como medio para la obra social, propugna Zeferino
* La base de todo gobierno es el orden, la disciplina y la honestidad, dice
* La lealtad, lo que más valora al formar un equipo de trabajo
* Ni programas de dádiva, ni paternalismos ni obras de relumbrón
* Sí a la capacitación, la organización, las obras de infraestructura y la modernización administrativa
Francisco Abarca Escamilla: ¿Qué haría una vez que lo elijan gobernador, cual sería su plan de gobierno?
Zeferito Torreblanca Galindo: Como dice el dicho popular, “antes que pandear la burra hay que montarla”. Me parece demasiado prematuro poder perfilar un proyecto que requiere recopilar puntos de vista, diagnóstico, acercamiento con la gente por cada área de competencia del estado. Solamente cito algunos temas, por citar: ¿qué vamos hacer en el caso de los copreros? ¿Vamos a seguir hablando de subsidios cruzados? ¿Vamos a seguir hablando de temas a corto plazo, o haremos un planteamiento general?, y así sucesivamente en cada una de las áreas. ¿Qué vamos hacer con los agricultores?¿Qué vamos hacer con el problema del narcotráfico? Me parecería demasiado ambicioso en este momento, poder hablar de un proyecto, cuando ni siquiera se ha podido sentar y consensar con los grupos, ni tener una dinámica ni una estrategia de trabajo, ni una ruta crítica hacia la gubernatura que hace falta mucho tiempo. Como decía el maestro (Jesús) Reyes Heroles, “primero el programa, luego el hombre”. Yo creo que hay que perfilar un verdadero programa serio, con propuestas, diagnóstico, alternativas de solución y, cómo dicen los franceses, con propuestas de cogestión, donde haya involucramiento de la sociedad y de los particulares.
A reserva de que en su momento se lleven todas esas acciones, hay un diagnóstico de todo lo que está pasando en el estado, la manera en como se ejerce el poder en la entidad, y a partir de estas primeras luces, creo que podría existir un primer esbozo sobre lo que hay que hacer. Yo preguntaría, para seguir con el programa ¿cómo formaría su gabinete?
No rehúyo a la primera pregunta. Sin embargo, tratando de hablar en términos muy generales, una de las acciones fundamentales de cualquier gobierno sea de cualquier expresión, tiene que ser el orden, la disciplina y la honestidad; el orden implica a cada una de las secretarías, la disciplina presupuestal necesaria, la honestidad, porque sin recursos no se hace nada en el estado, sobre todo pensando en un presupuesto acotado; o un presupuesto con muy poco margen de maniobra: el 97 por ciento de ingresos es federal, etiquetados cómo se dice elegantemente; y solamente el 3 por ciento son ingresos propios; y la mayor parte del presupuesto se destina a educación, con un 97 por ciento en sueldos y salarios, y una infraestructura educativa tirada. Lo mismo podría hablar en cada uno de los temas. Creo que tendríamos que pasar de una modernización, reordenación, disciplina, similar a la que hicimos en Acapulco, pero sin confundir solamente la administración y la eficiencia como fin último, sino como instrumento para cumplir con la estrategia de obra social que debe ser la fundamental de un gobierno. Creo profundamente en la rectoría del gobierno en las principales acciones, como seguridad, educación y salud. No puede estar el gobierno alejado de las tareas sustantivas para atender los asuntos torales del estado, prioritario en materia de desarrollo social.
No quería contestar porque todo ello implica una serie de contactos con los expertos ¿qué vamos hacer con la deforestación, con los problemas de la sierra, caminos, la contaminación, agua potable, la seguridad? Todo ello requiere no foros de consulta a la vieja usanza, sino sentarse con los actores principales, habrá que escucharlos y a partir de ello hacer un planteamiento.
¿Con quién gobernaría? Creo que cualquiera que aspira a una responsabilidad pública, la primer respuesta tiene que ser que debe de gobernar con los mejores hombres y mujeres. Eso es obligado. Si somos realistas, el gobierno no es una empresa privada, donde se puede poner y quitar; hay compromisos políticos; hay grupos que lo llevan a uno a esta responsabilidad; y no necesariamente entre los grupos está la gente con el mejor perfil para ocupar cierta responsabilidad. Sin embargo es obligado decir, y lo tenemos que demostrar en los hechos, que tenemos que llevar al hombre que tenga la mayor capacidad, el mejor conocimiento, pero una característica fundamental es la lealtad. Para mí es más importante la lealtad que los doctorados, que la capacitación. Si encontramos a alguien que es amigo, honesto, leal y capaz, cómo dicen los jóvenes, ya la hicimos. Nada más que eso no es muy fácil de encontrar, porque hay intereses de grupo, intereses particulares, y finalmente hay visiones de gobierno distintas.
¿Existe alguna propuesta para resolver la dependencia de los recursos del gobierno federal?
Ojalá que quienes aspiran a esta altísima y honrosa responsabilidad, pudiéramos tener más acceso a la información para hablar con conocimiento de causa; y saber con precisión y exactitud que alternativas, pero me queda claro que una de las estrategias del gobierno del estado y de los presidentes municipales tiene que ser los ingresos propios. Propondría un mayor universo de contribuyentes y perfeccionar los métodos de recaudación; una mejor administración de los ingresos y de los gastos para que redunde en beneficio de infraestructura, obra de interés social para los guerrerenses.
¿Se planteará en el Congreso alguna propuesta que otorgue un mayor margen de maniobra a la administración estatal?
Los problemas de los ayuntamientos más que ideológicos son problemas de recursos económicos y de cuestiones administrativas. Plantearemos, junto con algunos diputados, las nuevas potestades de los ayuntamientos. Soy de la idea que los ayuntamientos deben de convertirse, en lugar de gestores, en un parlamento municipal; y darles facultades que hoy tienen los congresos de los estados, aunque no es competencia del diputado federal. Pero lo que sea competencia de la federación, darle algunas facultades como es la tenencia de la tierra, facultades legislativas en materia de algún tipo de impuestos, para que los diputados municipales, así les llamaríamos a los regidores, que son los que conocen la problemática de la región, pudieran legislar. Soy de la idea que hay que darle nuevas potestades a los estados y a los municipios. Siempre y cuando tengan la capacidad administrativa, me parece que debe haber un proceso de transición para que se les empiecen a pasar facultades y vuelvan a tener potestades; y que los convenios de coordinación puedan tener variantes, donde los municipios puedan cobrar impuestos, derechos y tengan más libertad de acción en materia administrativa.
Cuando hablamos del ejercicio del gasto estatal, una buena parte se destina al gasto corriente. ¿Habría alguna intención de modificar el aparato burocrático estatal?
Habría que preguntar cuantos burócratas hay. Si no mal recuerdo son más de 30 mil, sin tomar en cuenta los más de 65 mil maestros, entre estatales y del orden federal. Sé que la mayor parte del presupuesto se va en gasto corriente, que son sueldos y salarios. Yo preguntaría ¿tenemos trabajadores burócratas bien pagados? ¿Tienen prestaciones de seguridad social? ¿Están motivados? ¿Tienen reconocimientos y áreas de trabajo dignas? Luego entonces, para poder exigir que rindieran con su responsabilidad pública. Y desde luego la otra pregunta sería, sin tener conocimiento, si todos trabajan. Llamémosle como queramos: medio tiempo, si están comisionados, si existen o no aviadores, sin querer hacer ningún señalamiento. Sin embargo hay que controlar, reordenar, administrar y trabajar; pero también un programa que motive, capacite, dignifique, modernice, mejores sueldos, compensaciones, prestaciones, mejores condiciones de trabajo, pero también quien no trabaje no tiene nada que hacer en la administración pública.
En la administración municipal hicimos un estudio de puestos, un reglamento de ascensos; habrá que revisar si podemos implementar el programa de servicio civil de carrera; habrá que implementar programas que permitan garantizar la transición más allá de hacer cambios de camiseta, y que se renueven y se hagan cambios en función de capacidades, sin importar de que partido y no de recomendaciones. Entonces hay cuestiones que habrá que analizar. Habrá que conocer más, discutir más y no traer recetas de cocina ni varitas mágicas, sino un análisis profundo de la administración pública; ver qué funciona bien, qué se podría mejorar.
¿Cuál sería el tiempo ideal para solicitar los informes que permitan contar con un diagnóstico objetivo, detallado sobre lo que pasa en la administración pública y garantizar una transición ordenada?
Creo que el momento en que los partidos políticos determinen que ya tienen sus candidatos y que empate un poco con lo que establece el código electoral del estado de Guerrero, se pudiera determinar un tiempo razonable, de unos cinco meses antes de que se entregue la administración, para que tuvieran acceso quienes son candidatos de los partidos políticos a una mínima información homogénea, y poder tener un diagnóstico de cada una de las paraestatales, direcciones, secretarías y la función en general de la administración. El gobernador ha ofrecido, al igual que lo hicimos en Acapulco, un programa de libros blancos que incluye instructivos y manuales de la administración, que sería importantísimo para que los que aspiramos a esta responsabilidad podamos ofrecer propuestas serias, congruentes y que no se detuvieran al inicio de la nueva administración.
¿La relación con los ayuntamientos?
Tiene que ser armónica, de colaboración, constantes comentarios y de búsqueda de soluciones conjuntas. El gobernador no puede llegar al municipio y simplemente tomar como convidado de piedra a los presidentes municipales, no digo que lo esté haciendo el gobernador, simplemente digo que no puede haber una desatención de la primera autoridad municipal, que tienen que sentarse, hablar en los mismos lenguajes. Yo no le veo caso que un gobernador llegue a hacer una carretera y el presidente municipal haga otra carretera por otro lado, cuando pudieran hacerla de manera conjunta.
Cuando se ha hecho el diagnóstico de la región sur-sureste, el atraso se atribuye a la falta de observancia del Estado de derecho; se habla de la falta de seguridad jurídica tanto para las personas como para los bienes, y se ve como elemento fundamental que explica el bajo nivel de vida y de inversión que existe en las entidades que conforman la región. ¿Qué haría su equipo de gobierno para atender tan grave problema que tenemos en el estado?
Seguridad, educación y salud no tienen ideología y es obligación de cualquier expresión política atenderlos. La seguridad pública y la procuración y administración de justicia sigue siendo una asignatura pendiente, no solamente en el gobierno de Guerrero, sino en cualquier gobierno de la república mexicana. Implica parte de lo que comentamos en un principio. No podemos procurar y administrar justicia, si tenemos policías judiciales con vehículos robados. Si tenemos policías que no tienen prestaciones mínimas, si tenemos agencias de ministerio público que no tienen las mínimas condiciones en salario, ni las mínimas condiciones de modernidad para poder atacar y combatir al crimen, mucho menos al crimen organizado.
Es obligado tener seguridad jurídica, es un gravísimo problema, pero también entender que no solamente es cómo dicen los abogados “dura lex, sex lex”, sino requerimos que las leyes y reglamentos no estén reñidas con la realidad. De nada me sirve que tengamos una ley que dice que no puede existir ambulantaje en tales áreas, cuando la realidad obliga a la economía informal en ciertas áreas y riñe con la realidad. Sabemos muchas otras cuestiones que están plasmadas en el Estado de derecho, pero que en la realidad riñen o chocan y habría que adecuarlas. Por eso hablaba de las nuevas potestades y los problemas regionales.
Desde luego que es un tema obligado para quienes aspiren a coordinar el esfuerzo de los guerrerenses, el tema de la procuración, administración de justicia, de las agencias del ministerio público, de las fuerzas de seguridad al servicio del estado, si están bien pagados, bien remunerados, su armamento.
¿Qué haría el gobernador Zeferino Torreblanca para encauzar el uso adecuado de los recursos destinados a la seguridad pública?
El grave problema de nuestros municipios en el estado es la pobreza que existe, la escasez de recursos y la falta de preparación en algunos casos. Ejemplifico: la mayor parte del presupuesto de seguridad se utiliza para pagar alumbrado público porque no tienen dinero; si repartimos el presupuesto federal y el presupuesto en general a cada municipio le toca más o menos tres pesos por ciudadano a diario, mil pesos al año. Los presidentes municipales tienen que hacer milagros para utilizar los escasos recursos; el famoso fondo de seguridad pública lo utilizan para pagar la luz, salarios de los policías, desazolves de canales y obras relacionadas con la seguridad, porque no alcanzan los recursos. ¿Qué debemos plantear para resolver el problema de la seguridad pública? Estrategias regionales. ¿Qué le compete al municipio y qué le compete al estado? ¿Cómo coordinar las regiones entre presidentes municipales? No solamente coordinación de crear aparatos burocráticos de los consejos de seguridad pública municipales o regionales, sino cómo hacerlos corresponsables en temas modernos de vigilancia y seguridad en la zona, hablando de la seguridad preventiva. Debemos entender la problemática primero, y mucho tiene que ver con la capacitación a nuestros presidentes municipales, y enfrentarse a proyectos. ¿Cuál es el proyecto prioritario? Y en materia de seguridad ¿qué haces municipio?, ¿qué le toca al estado y a la federación?
¿Qué haría para que los ayuntamientos actualizaran su marco jurídico?
Primero convocaría a los diputados a resolver el problema. Tenemos un rezago enorme, después de que hubo una prolija obra en materia legislativa en la época de (José Francisco) Ruiz Massieu, hoy ha habido una parálisis, no solamente en el Congreso estatal, sino a nivel federal por la falta de acuerdos. Tenemos pendiente la Ley Orgánica, que es obsoleta. ¿Cuántos ayuntamientos del gobierno del estado tienen un plan director urbano? ¿Cuántos tienen reglamentos? ¿Cuántos tienen actualizado la “Constitución Municipal”, como son los bandos de policía y buen gobierno? ¿Por qué la visión de la mayoría de los regidores es la de un gestor, no de diputado municipales que es lo que planteamos? No es competencia del gobernador, sin embargo es parte del debate.
¿Cuándo revisaremos el código electoral del estado?¿Cuándo vamos a revisar la Constitución en materia del número de regidores en el estado? Hay muchísimos pendientes, pero ese es trabajo de los diputados. El marco jurídico tiene que ser actualizado, y me parece que el propósito de una coordinación de fortalecimiento municipal tiene que ser más intenso en materia de capacitación que en revolvedor de nimiedades de los municipios. Me parece que el gobierno del estado debe utilizar para con los municipios una acción subsidiaria, es decir “tanto gobierno como sea necesario y tanta sociedad como sea posible”.
La capacitación, la organización debe de ser una de las estrategias fundamentales del gobierno, más que la simulación política, más que la grilla y los acuerdos sean de mi partido o no sean para hacer obras de relumbrón. Por ejemplo, ya no es valido que ningún ayuntamiento no pueda tener una computadora; ahí están los recursos del Provin, del Ramo 33. A los políticos les gusta más la obra pública, lo que se ve y no resolver las bases que en ese municipio van a dar orden a la administración, y van a permitir los programas, los proyectos productivos, las estrategias y evitar que se responda en función a los chantajes y presiones de los grupos políticos, sean del partido que sean.
¿Cuáles serían los criterios para el ejercicio del gasto público?
Primero, definir con precisión que la mayoría de los presupuestos vienen desde la federación; y solamente voy hablar de un caso, el empleo temporal. Me parece que en administraciones anteriores, no me refiero a la de René Juárez, desde hace mucho tiempo se ha prostituido la entrega de estos recursos; los subsidios, debemos de buscar fórmulas y reglamentar cómo entregar los recursos y que haya siempre una corresponsabilidad de quién va a recibir. No se vale decir que porque yo soy pobre no puedo aportar nada. En Acapulco lo hicimos con los campesinos, quien no tenía dinero aportaba mano de obra.
Es obligado dejar de ver los programas federales, en cualquiera ámbito de acción, como entrega solamente de recursos, hacer colas y repartirlos como subsidios. Deben de establecerse programas con mucha claridad: primero, no aceptar que al gobierno se le chantajea a través de la presión; normas y estrategias que puedan permear para ir resolviendo problemas en el estado. Cómo plantear las propuestas sin un criterio de paternalismo, de posición partidaria, que es lo que ha deteriorado los programas federales y los programas al servicio. Cómo vamos a solucionar a fondo, si no es a través de una verdadera estrategia de organización, de corresponsabilidad y no solamente privilegiar a los grupos que chantajean, presionan o los que son de mi partido político.
Hay un rubro que es la inversión estatal directa, mismo que es ejercido a discreción por parte del gobernador ¿Cuáles serían los criterios para su ejercicio por parte de Zeferino Torreblanca?
La coordinación real. ¿Cuánto pones presidente, cuánto pongo yo, y cuánto pone la federación? ¿Cuáles son tus prioridades? Para no hacer una obra y tú hacer otra. Que no me pase como me pasó a veces. Me tocó hacer escuelas y al gobernador le tocó hacer drenajes, cuando el presupuesto de educación lo maneja el estado. Que se entienda que prioridad no solamente es repartir cemento, despensas, pensando en un puesto futuro. Coordinación pero en serio, no de demagogia, de discurso. Es tan poco el recurso que debemos coordinarlo. No podemos utilizar el escaso presupuesto como un tiro de escopeta, que se va pulverizando. No se puede hacer un presupuesto homeopático, con pequeñas dosificaciones. Tenemos que hacer un presupuesto certero para decirle al pueblo, sin mentiras, cómo se van a resolver los problemas, pero que los vayamos resolviendo de fondo en cada uno de los ámbitos de acción del estado, que son muchísimos y que no se van acabar ni en seis, ni dieciocho años, ni en muchos años más.
¿Qué hacer para elevar el nivel de bienestar de la población? ¿Qué hacer en la agricultura? ¿Qué hacer en la ganadería? ¿Qué hacer en todas las actividades que le dan sustento a los habitantes del estado?
Reeditaría lo que hice en Acapulco. Primero, fuera programas de dádivas; a cambio, infraestructura carretera; solamente el 30 por ciento del estado, si no mal recuerdo, tiene una carretera decente, el resto son caminos rurales inaccesibles, brechas. ¿Para qué hablar de caminos saca cosechas con dos millones de pesos en el presupuesto? Con una administración ordenada, con mayores presupuestos, ¡infraestructura necesarísima!
La otra estrategia sería capacitación. En lugar de dando, mejor parcelas demostrativas; utilizar el abono orgánico; para enseñar que en lugar de sembrar el maíz a cierta distancia, se puede producir más con otro método; ¿cómo utilizar mejor la leña? Con los programas federales que existen y que bajan a través del DIF ¿cómo conservar el agua? Necesitamos orientación, capacitación, no solamente instrumentos de voto a los campesinos y al desarrollo rural. ¿Tecnificación al campo? ¡Si! Pero sin ningún criterio partidista y sin ningún criterio paternalista. Los tractores que se repartieron, que tengan un programa de trabajo, que obligue a quienes los manejen y a quienes los tengan a que pongan una parte, como es el mantenimiento y la gasolina, la corresponsabilidad. Creo que lo que necesitamos es dar oportunidades para generar empleo; es una de las estrategias fundamentales del desarrollo humano, de cualquier gobierno; programas orientados a verdaderos proyectos productivos, donde haya trabajo de ambas partes; donde no se le dé a dirigentes, sean buenos o malos; sino que los dirigentes ayuden a coordinar esfuerzos con el gobierno, pero sobre todo la importancia de la capacitación.
¿Cómo orientar a los campesinos en el uso de sus tierras?
Nosotros lo que hicimos en Acapulco fue traer a la Universidad de Chapingo y enseñarles mejor a parir la tierra; la propia Universidad de Guerrero, y todos los campus donde hay posibilidad de capacitar. Se crearon programas especiales, ejemplo: la siembra del nopal. Orientamos a la población a cambiar el tipo de cultivos a través de la capacitación y de las parcelas demostrativas; se metieron programas con maíz de alto potencial, el frijol de alto rendimiento, la siembra de yuca y maracuyá y otro tipo de cultivos no tradicionales. Tienes que enseñarle al campesino; hicimos centros de lumbricultura, para enseñarles a utilizar el abono orgánico. Claro que el gobierno del estado tiene que asumir y, si no puede, ahí están las instancias del gobierno federal que están en espera de utilizar esa capacitación para orientar a nuestros campesinos.
¿Cómo participará el gobierno del estado para resolver la falta de mercado en los productos guerrerenses?
El problema de nuestros productos está en la triangulación, la falta de organización, los acaparadores. Volvería a lo mismo: la organización. Son pocas las organizaciones que exportan café orgánico, por ejemplo.
¿Cómo metería a los presidentes municipales en la estrategia económica?
Mediante la coordinación, y no convertir los presupuestos etiquetados de programas en dádivas. Dos, sentarse con cada una de las organizaciones y establecer prioridades para resolver no su problema inmediato. ¿Vamos a resolver el problema de los ganaderos con una pasteurizadora? ¿O vamos a hacer rastros donde convoquemos a los ganaderos y estén involucrados en la toma de decisiones, para contener el abigeato, el problema de las matanzas clandestinas? Insisto. Los ayuntamientos tienen su presupuesto. ¿Cómo podemos ordenar un presupuesto común en tu comunidad, que conoces, junto con la acción subsidiaria del gobierno? El gobernador tiene que ser el principal armonizador de los intereses. Claro que no es muy sencillo, porque habrá presidentes municipales que no querrán coordinarse con el gobernador, pero habrá que informárselo al pueblo; que conozcan de esta estrategia. Por eso insisto en los planes de desarrollo, en la priorización de los problemas en cada uno de los municipios y empezarlos atacar; y cómo de manera compartida el gobierno del estado, junto con el gobierno federal y el municipal pueden empezar a resolver los asuntos.
¿Cómo abordaría el problema del turismo?
Hablaría de la reconversión del sector turístico. ¿Qué implica? Estrategias diferentes; se requiere la diversificación de la oferta turística. Un planteamiento de una estrategia más agresiva, como se hace en otras partes. Habremos de fortalecer el turismo cinegético, el turismo de la diversidad, ecológico como el que se desarrolla en Costa Rica, y antes que nada requerimos infraestructura, y ello requiere dinero, suma de voluntades y la aportación de particulares. El gobierno tiene capacidad para la rectoría.
¿Qué haría en materia de educación?
Está excesivamente discutido. Habrá que sentarse con los maestros y revisar realmente el compromiso educativo; ¿cómo entrarle a la infraestructura educativa, si la mayoría está tirada? ¿por donde empezamos? Esto no es tema nada más de este sexenio, es tema de sexenios tras sexenios, en donde se priorizaron los recursos para el gasto corriente en lugar del gasto en infraestructura.
El problema de la educación es un problema que no se ciñe solamente a más cacicazgos; no creo que acabe en solamente darle el 8 por ciento del PIB como lo acordaron los diputados federales, sino en la calidad de educación que estamos recibiendo. Y para tener calidad en la educación, tenemos que darle posibilidades a los maestros, capacitación. Creo que es un tema que tenemos que discutir. ¿Cuál propuesta clara hay? La revisión de las propuestas que existen, el análisis profundo en materia educativa, desterrar algunas viejas prácticas de politización del magisterio, en exceso; la corresponsabilidad en materia de trabajo que tienen los docentes y el gobierno; en síntesis, hay que hacer una revisión profunda del caso del magisterio, y no estaría más allá de lo que todos proponemos.
Tendremos que ver qué necesitamos en cada región. Implica un gran planteamiento de estrategia y de planeación. Primero entender que son grupos diferentes y que hay corrientes de pensamiento diferentes al interior del magisterio. ¿Cómo el gobernador puede actuar como una especie de gozne, una especie de bisagra entre los intereses políticos? ¿Cómo podemos meter en el cedazo, de alguna manera eso va a ser imposible, los problemas políticos por darle atención a esto? ¿Será nada más con el nombramiento del secretario de Educación? ¿O será necesario hacer planteamientos de mayor profundidad? ¿Cómo especializar? ¿Para que quiero hacer técnicos agropecuarios en Acapulco? ¿Cómo hacer que no haya migración de los indígenas, si les podemos dar capacitación o escuelas técnicas que les permita estar en el lugar en donde están? Todo eso es un diagnóstico real que requiere una actitud verdadera de desprendimiento del magisterio y principalmente del gobierno. Pero que haya la voluntad y la disposición. Es un tema que requiere de muchísima voluntad de todos los que estamos involucrados en esta tarea, que somos todos.
En síntesis no hay hoy una respuesta. Le haría igual que los demás, sentarme; porque un gobernador no es Dios, no es todólogo ni sabe de todo, quienes tienen que enseñarle al gobernante son los que tienen la especialidad, los que tienen el conocimiento regional. El gobernador tiene que ser garante de la seguridad, del desarrollo y que haya armonía y equidad en la entrega de los recursos para que quienes conocen desarrollen la región.




