Periódico con noticias de Acapulco y Guerrero

Arturo Martínez Nateras

Fábrica de Letras

* Café

 La producción de café en México es una de las líneas estratégicas de la política de desarrollo rural. Los eslabones básicos de la cadena producto café sufren una crisis muy profunda y recurrente. La producción decrece, no hay política de fomento real a la producción desde hace ya tres lustros. Las huertas están siendo abandonadas con el incontenible daño ambiental. Los productores emigran en busca de trabajo y de recursos para sobrevivir, sostener a la familia y de paso conseguir recursos para mantener las plantaciones en condiciones medianas. Pongo un caso para medir la dimensión del éxodo. En La Pintada conviven 110 familias y de ellas hoy sólo 34 jefes de familia no se han ido al otro lado. La indiferencia de las autoridades locales es sumamente grave y las políticas federales son insuficientes y tardías. A pesar de los avances y de las concesiones conceptuales obtenidas con motivo del Acuerdo Nacional para el Campo la crisis ni siquiera ha sido contenida. Este es el desafío para todo el mundo del café.

Es mucho lo que los productores y las instituciones han logrado. De manera especial la culminación del padrón de productores y comercializadores que es ya la base para transparentar los apoyos y los indicadores generales. La creación del Fondo de estabilización, fortalecimiento y reordenamiento de la cafeticultura; la existencia de la partida para fondos concursables de ejecución nacional, etc., pueden llegar a ser la base de lanzamiento para la revolución productiva tan necesaria en el sistema-producto: café.

Las políticas públicas cojean en los aspectos de fomento a la producción primaria y a la productividad, en la promoción real al consumo nacional y local, en el establecimiento de un sistema de adquisiciones federales y estatales, en la inclusión del café en los desayunos escolares y en las despensas familiares…

En Guerrero la producción de aromático se ha desplomado. En el ciclo que termina apenas rebasamos los 50 mil quintales, seis veces menos que la producción máxima. La crisis es inocultable y una solución de fondo es responsabilidad tanto de los productores y de sus organizaciones como del Consejo Estatal del Café, de las autoridades municipales y estatales, de los legisladores y del gobierno federal.

El Cecafe cumple ya 10 años desde su creación en 1993. No debemos olvidar que fue Guerrero la cuna de la idea de los consejos por sistema-producto. Tengo la idea de que es tiempo de una revisión de fondo del contenido, de la estructura y de una evaluación serena de los resultados así como del manejo de los recursos. Para salir de la crisis el gobierno del estado y el Congreso deben modificar su actitud. Al café sólo destinan 500 mil anuales y todo el resto proviene de la inversión federal. El Cecafe ha realizado dos congresos y parece que es la hora de un nuevo evento estatal para definir las nuevas orientaciones. Hace dos años el sector café realizó un encuentro en Boca de Río, Veracruz y la situación de hoy es completamente distinta y se hace necesario un nuevo congreso nacional con carácter resolutivo.

El Cecafe necesita poner manos a la obra en la ejecución de las orientaciones del ANC, en la gestión de los recursos para el mundo suriano del café, en la negociación con Fonaes y la banca privada y social de la cartera vencida y sobre todo para la fundación de intermediarios financieros no bancarios para el café, en la integración de un fondo de garantías líquidas, en un programa estatal sexenal que sirva de sustento para el presupuesto multianual; etc.

Es tiempo de abandonar la pasividad, de recuperar la iniciativa, la confianza y la capacidad de gestión colectiva y de lucha. Es la hora y el tiempo oportuno de una nueva cruzada por más recursos para Guerrero. Más recursos para el campo. Más recursos para el bosque y más recursos para el café.

Hoy se reune el Cecafe. Los asuntos de la agenda son realmente trascendentes…

Cajita de Olinalá

El discurso del alcalde López Rosas sobre transparencia es un paso adelante, aparece ya una plausible e incipiente voluntad política de abrir la información. No tienen nada que ocultar y mucho que exhibir e informar. El ayuntamiento no necesita año y medio para satisfacer los requerimientos de acceso a la información. Las cuentas claras existen, basta pues con ordenar subirla a la página de la Internet que también existe, fea pero allí está, en el éter. Todo es cuestión de hacer clic. Parota. La inconformidad se hizo presente con el cierre del acceso a las obras de factibilidad. Lo dicho. Sin información suficiente, amplia y oportuna a los “afectables” y a la sociedad, a los colegios de profesionistas, a las universidades, a los medios y editorialistas, a los partidos y a los ayuntamientos, al gobierno del estado, a los comuneros y ejidatarios, sin un trabajo de arte político y de gobierno, una inversión y una obra tan trascendente se puede frustrar. Las tareas de la CFE las deben realizar ellos, sus funcionarios. Para eso les pagan. Es muy lamentable que a estas alturas no le hayan presentado el proyecto al gobernador René Juárez. ¿Este es el federalismo que practican?

 

[email protected]

http://es.geocities.com/amnateras

468 ad