Candidatos de PRI, PAN y Convergencia del 09 debaten sobre aborto y pena de muerte
Aurelio Peláez * “Algún candidato quiere usar su tiempo para responder a alguna alusión o réplica”, preguntó Celso Sánchez Castillo, el moderador del debate convocado por el Grupo ACA, a los candidatos a diputados federales en el distrito 09 por el PAN, Angel Pasta Muñúzuri; por el PRI, Margarita Nava Muñoz, y por Convergencia, María de los Angeles Nava Rojas. En la última de las cinco rondas del encuentro, éstos prefirieron centrarse en sus propuestas. Solo Pasta aludió al partido ausente del encuentro, el PRD, que no permitió a sus candidatas asistir a estos debates: “Los que no vinieron dicen que si ponen una vaca pueden ganar, yo les digo que con responsabilidad podemos ganar”. El comentario provocó la risa del centenar de asistentes, acasocios y simpatizantes de los candidatos.
Como en el pasado encuentro de los candidatos del distrito 10, fue una reunión casi sin alusiones personales o ataques, atados al cuestionario de temas sacados de la bitácora del Grupo Aca: “¿Qué opina de la desaparición de las plurinominales y la reducción del gasto político?; ¿qué opina del desempeño de la legislatura federal y de que no se hayan resuelto propuestas como la reforma eléctrica?; ¿qué opina de las sesiones de la actual legislatura, y si se debe ampliar el periodo ordinario de sesiones?; ¿cuál será su intervención para que el presupuesto en Guerrero sea mayor, puesto que Guerrero es un estado que ha dado importantes aportaciones a la independencia y la Revolución, y sin embargo es un estado pobre?”. Para responder, se dieron tres minutos a los aspirantes.
En la definición de los temas de pregunta, ganó, como en casi todos los encuentros, el grupo de acasocios a quienes la política y los políticos les despiertan resquemor, aún cuando muchos han ocupado puestos públicos, como el almirante Alfonso Argudín, quien fue alcalde de Acapulco en tiempos –principios de los ochenta– en que estas candidaturas (y cargos) las decidía el presidente de la República. En las sesiones del Grupo ACA, por lo menos en los dos últimos años, son recurrentes las críticas a los altos sueldos de los políticos; a la existencia de candidaturas plurinominales, y a los gastos de campaña de los partidos.
El ala de los políticos –Max Tejeda, del PAN; Alma Clarisa Rico, del PRI, y otros moderados como Augusto Sagaón u Otilio Alcaraz– generalmente dejan pasar estas posiciones. Ayer, los candidatos del PRI y de Convergencia, algo condescendientes, defendieron la pluralidad política del país, aunque Angel Pasta recordó a manera de defensa la fallida propuesta de su fracción legislativa de reducir de 200 a 100 las diputaciones plurinominales.
En el encuentro, acompañando a la priísta Margarita Nava, estuvieron el senador Héctor Vicario Castrejón; el presidente del Comité Directivo Municipal, Oscar Hernández Salgado y una veintena de simpatizantes de la candidata.
Con Pasta estuvieron el presidente estatal del PAN, Francisco Rodríguez Otero; la diputada local, Porfiria Sandoval; el regidor Guido Rentería, el presidente del comité municipal, Andrés Castrejón, y el candidato de ese partido por el distrito 10, Alejandro Martínez Sidney. También, el ex candidato a alcalde, Jorge Pérez Villanueva.
A María de los Angeles Nava, la de Convergencia, la acompañaron el presidente estatal del partido y candidato por el distrito 10, Luis Walton Aburto, y el del comité municipal, Juan Larequi Radilla; los regidores Mario Ramos del Carmen, Oscar Meza Célis y María de los Angeles González, y el diputado local Félix Bautista Matías.
Radio y Televisión de Guerrero transmitió en su emisión de radio la hora y media del encuentro, concluyendo con entrevistas al priísta Vicario, al panista Rodríguez Otero y a Walton.
Ronda de preguntas de acasocios
Sólo en tres temas, planteados en sesión de preguntas, los candidatos se salieron del guión. Cuando opinaron sobre la creación de un nuevo municipio en territorio de Acapulco, sobre la pena de muerte y acerca del llamado de obispos a no votar por partidos que promuevan el matrimonio entre homosexuales.
El ex regidor priísta Vicente Trujillo –luego de que los candidatos abordaron las cinco preguntas realizadas por el moderador, el ex panista Celso Sánchez Castillo– preguntó a los candidatos su opinión sobre la creación de un nuevo municipio en la colonia Emiliano Zapata o Ciudad Renacimiento, como consecuencia del “abandono” en que los tiene el ayuntamiento, sobre el proyecto de la presa de La Parota, y la necesidad de subir al 10 por ciento el mínimo de votación para el registro de partidos.
María de los Angeles, la de Convergencia, respondió que “no es tiempo de municipalizar”, y señaló que se debe reorganizar como delegaciones a la Zapata y Ciudad Renacimiento. Rebatió a su colega priísta y señaló que el 2 por ciento debe ser el mínimo de votación que deben tener los partidos para obtener su registro.
Angel Pasta, ex diputado local, afirmó que las propuestas de nuevo municipio “se deben canalizar” como se hizo en el caso de Marquelia, que se desprendió de Azoyú. En el caso de La Parota, sin tocar el tema de la controversia entre los pobladores, que se niegan a apoyar el proyecto de la CFE, afirmó que “nadie debe ponerse la etiqueta del proyecto”, como adelantando que finalmente será un proyecto federal exitoso.
La priísta Margarita Nava afirmó que el tema de los nuevos municipios es facultad de los diputados locales y no de los legisladores federales.
El periodista Manuel Velasco pidió a los candidatos fijar su postura sobre la pena de muerte y el exhorto de parte de la jerarquía católica –entre ellos el arzobispo de Acapulco– de llamar a la feligresía a no votar por los partidos que apoyen el matrimonio entre homosexuales.
En el tema de la pena de muerte, María de los Angeles Nava, ex secretaria de Protección y Vialidad en Acapulco, y ex coordinadora de seguridad estatal, señaló que “hay que asumir que vivimos en un país con una terrible incidencia delictiva” y que se deben procurar medidas para inhibir el delito. Señaló que la pena capital es un caso “que requiere un estudio serio”, y propuso llevar el tema a un “consultar con el pueblo, a un plebiscito”. En cuanto al caso de los obispos, sostuvo que “soy católica, pero la religión ha esclavizado a la humanidad”, aludiendo que “estábamos mejor antes”, en relación al activismo que tienen ahora los obispos.
Margarita Nava, la maestra y doctora en Ciencias de la Educación, habló de la incidencia del delito como parte de la desatención familiar a los hijos, aunque señaló que la pena de muerte no debía ser un tema que se debería llevar a referéndum, sino debía ser objeto de “un análisis profundo en el Congreso”. Explicó que los sacerdotes “deben ajustarse a las leyes y tienen prohibido hacer política en el púlpito”, matizando que “sí la tienen en la calle”.
El panista Pasta señaló que personalmente “tengo una concepción de la vida, del no aborto y del respeto absoluto a la vida”, en el caso de la pena de muerte. Eludiendo repetir las palabras del periodista, afirmó que las asociaciones religiosas deben respetar el 130 constitucional.
El ex alcalde Alfonso Argudín, quien llegó casi al final del debate, levantó la mano para intervenir, más que preguntar, reafirmando la tesis de los acasocios, que se dedica mucho dinero al gasto en política. Celso Sánchez convirtió el comentario en una pregunta que tuvo respuestas breves, como eludiendo debatir con el almirante. Al final se dio un duelo de porras entre los acompañantes de los candidatos del PRI y del PAN.




