Toman discapacitados el CRIG en la capital; piden que les den completas las despensas
Rosendo Betancourt Radilla
Chilpancingo
Unos 100 integrantes de la Organización de Discapacitados Digna Ochoa y Plácido tomaron el Centro de Rehabilitación Integral Guerrero (CRIG) porque el gobierno del estado les recortó los insumos de las despensas que les entregan cada mes, les redujo el dinero que liberaba para los proyectos productivos de 20, a mil 500 pesos y dejaron de entregarles los juguetes que recibían cada año en el Día del Niño.
Los manifestantes, encabezados por Juan Valenzo Villanueva, se concentraron afuera de las instalaciones del museo interactivo La Avispa, hasta donde llegó el director de Servicios Médicos del DIF-Guerrero, Pedro Salgado Leyva. Más tarde este funcionario ordenó a los fotógrafos del gobierno del estado “quiero fotos de todos los que se manifestaron, los quiero fichados”.
También, un trabajador retó a golpes a un anciano y encaró a una mujer manifestante.
En el mitin estaban personas con síndrome de down, hombres, mujeres y niños en sillas de ruedas u obligadas a utilizar muletas y algunos de la tercera edad.
Ahí, mostraron al funcionario la despensa que les entregan y Valenzo Villanueva reclamó “nos están entregando las despensas con el fríjol todo quebrado, con basura y lleno de piedras, si no somos puercos para que nos traten así”.
El funcionario intentó convencerlo de que formara una comisión y entrara a platicar con él, pero el dirigente reviró “ni contigo ni con ningún funcionario menor vamos a reunirnos, con ustedes siempre nos reunimos y no pueden resolver nada”.
Entonces acusó “si la directora del DIF (Rosalinda Aguirre Rivero) no sabe qué nos están entregando, pues le mando a decir lo que nos dan: una lata de atún, un cuartito de lentejas, un kilo de fríjol y uno de harina”.
Al tiempo que mostraba la despensa que les entregan en una pequeña caja de cartón, denunció que antes recibían un kilo de azúcar y otro kilo de fríjol, ahora, exigen que se integren al menos dos litros de leche y que los productos que ya están, sean de calidad.
La negociación ahí, duro alrededor de hora y media y después de decenas de quejas por maltrato, falta de atención y omisión, Pedro Salgado dijo “pues ahí está la caja de denuncias”, lo que provocó mayor enojo entre los manifestantes, uno de ellos dijo “lo estás diciendo de desmadre”.
Uno más, le reclamó “esto está pasando porque tenemos meses en reuniones, firmando minutas, con su gestión estamos llenando nuestras casas de oficios pero nada de resultados”.
Una mujer, recordó “cuando estaban en campaña la señora Laura (del Rocío Herrera, presidenta del Patronato del DIF) se reunía seguido con nosotros, nos prometió todo y nos iba a visitar seguido, ahorita ya no se acuerda de nosotros, eso no se vale”.
A esta señora, el director de Asistencia Jurídica, Jacobo Alarcón le dijo “estás hablando fuerte, como que hablas de más”, en un tono de broma, pero la mujer no sonrió, le reviró “pues esa es la verdad, nada más nos usan en época electoral”.
Pedro Salgado Leyva insistió en que entraran a platicar con él y recibió del dirigente un seco “hasta que venga la señora, con ustedes no resolvemos nada, no tiene caso reunirnos con ustedes”.
–Es que la señora no se encuentra, tiene mucho qué atender en todo el estado-, dijo el funcionario.
–Pero por estar en todo el estado está descuidando Chilpancingo, que se acuerde de nosotros- respondió Juan Valenzo.
Sin poder llegar a un acuerdo, a paso lento, con las dificultades de brincar banquetas y topes por la falta de rampas, las sillas de ruedas fueron adornadas con pancartas exigiendo atención del gobierno del estado.
Amedrentan a los manifestantes
El centenar de personas llegó al CRIG y bloqueó las tres entradas, evitó la entrada y salida del personal y de los automóviles oficiales.
Ahí un trabajador que andaba afuera, no quiso dar su nombre e intentaba ingresar corriendo al inmueble abordó a un señor de unos 80 años de edad que se apoyaba en un bastón y le dijo “¡oye cabrón, déjanos entrar que no ves que tenemos cosas que hacer!”.
Una mujer salió al quite y le pidió al trabajador “cálmate, no puedes venir a gritarnos, no puedes venir a ofendernos”, él se abalanzó sobre ella y pegó su rostro al de ella y gritándole le dijo “es que tengo cosas que hacer”.
Luego intervino un reportero y le pidió que se calmara, a lo que la mujer apoyó e insistió “sí, cálmate, no vengas a ofendernos”. El hombre dijo, “no los estoy molestando” y buscó entrar por otra de las puertas, pero también estaban bloqueadas.
Finalmente llegó la directora del DIF-Guerrero y hermana del gobernador, Rosalinda Aguirre Rivero con lo que los manifestantes decidieron abrir las puertas y formar una comisión para platicar con las autoridades.
Ahí, molesto, el director de Servicios Médicos del DIF-Guerrero, Pedro Salgado Leyva ordenó a los fotógrafos de comunicación social “quiero fotos de todos los que se manifestaron, los quiero fichados”.
Finalmente los manifestantes se reunieron, pero se le impidió la entrada a los reporteros, por lo que no se pudo saber los acuerdos que pactaron.




