Periódico con noticias de Acapulco y Guerrero

Sobrinos de Gutiérrez Argudín, entre sus asesinos, confiesa uno

* Fue ajuste de cuentas, según la versión * El empresario intermedió en la venta de unas tierras de sus familiares, pero no les pagó, según el expediente

  Alfredo Mondragón * La Procuraduría General de Justicia del Estado (PGJE) tiene ya la confesión de uno de los tres arraigados por secuestro y asesinato del empresario Alfredo Alfonso Gutiérrez Argudín –familiar de políticos priístas ejecutado el 22 de abril–, lo que permitió la detención de un taxista como el cuarto involucrado.

El tatuador y sobrino de la víctima, Juan Javier García Gutiérrez, reveló a las autoridades judiciales que él y los otros mataron a su pariente por instrucciones de un familiar, que no ha sido detenido, debido a un conflicto por la venta de unos terrenos ubicados en el área del aeropuerto.

El arraigado confesó y dio los nombres del resto de los implicados en el secuestro y asesinato del empresario en venta de muebles, y su declaración permitió la detención de otro implicado: el taxista Eduardo Torres Carranza.

Al rendir declaración preparatoria ante el juez décimo de lo penal, Carlos Meza Román, el miércoles por la mañana, el cuarto involucrado y primer consignado al reclusorio por este crimen, Eduardo Torres Carranza, se declaró inocente y dijo no tener vínculos con el resto de los arraigados.

Sin embargo, fuentes cercanas a la investigación indicaron que el tatuador Juan Javier García confesó la forma en que secuestraron al empresario y extorsionaron a su hijo, Alfredo Gutiérrez Barney, y cómo efectuaron el asesinato, y dio los nombres del resto de los copartícipes.

De su confesión queda claro que la versión del secuestro del empresario los homicidas la dieron sólo para desviar la atención, pues su verdadero objetivo era asesinarlo.

De acuerdo con los avances preliminares de la investigación, los autores intelectuales y materiales del asesinato son sobrinos de Gutiérrez Argudín, dos de ellos arraigados, en complicidad con tres taxistas, uno encarcelado, otro arraigado, uno prófugo.

Además, las indagatorias revelan que un sobrino del empresario, actualmente fugitivo, habría sido quien planeó el crimen, porque éste no pagó por la venta de unos terrenos ubicados por el área del aeropuerto.

La Procuraduría General de Justicia del Estado no dio a conocer a la opinión pública la detención del taxista Eduardo Torres, quien vía fast track fue internado el miércoles en el reclusorio, a disposición del juez décimo de lo penal por el delito de homicidio y secuestro en agravio de Gutiérrez Argudín, integrado en la causa penal 109-1/03.

Eduardo Torres, alias El Bigotes, con domicilio en la calle Nachiconon, número 125, manzana 3, de la colonia Los Electricistas, ubicada en las inmediaciones de la Vacacional, ante el juez se limitó a responder que es inocente y que no conoce ni tiene relación con los tres arraigados.

El taxista fue involucrado como la persona que tras interceptar al empresario y manejar la camioneta marca Honda color gris, lo llevó por varios rumbos de la ciudad, en tanto el hijo de la víctima entregaba 10 mil pesos a otros de sus captores. Finalmente os trasladaron al poblado de Tres Palos y lo ejecutaron.

Aún permanecen bajo arraigo domiciliario el taxista Rogelio Gómez Torrescano, el hojalatero Jesús García Gutiérrez y el tatuador Javier García Gutiérrez en diferentes casas de seguridad de la Procuraduría bajo custodia de agentes de la PJE, y los encargados de la investigación prevén remitirlos al penal en los próximos días.

El cuerpo de Gutiérrez Argudín fue localizado por campesinos, tirado, amordazado y vendado de los ojos con cinta canela, en el poblado Tres Palos con cinco balazos en la cabeza, la mañana del 22 de abril.

468 ad