…Y el Zócalo ya lo espera
Manuel Durán y Juan Carlos García / Agencia Reforma
Ciudad de México
De cara a la presentación gratuita que tendrá mañana en el Zócalo capitalino, Paul McCartney subirá a uno de los más grandes escenarios que se hayan instalado en esa plaza para un espectáculo público.
El soporte del entarimado medirá 49 metros de frente y 18 de fondo, con una pantalla central de 24 metros cuadrados, dimensiones que rebasan las de las estructuras usualmente montadas ahí.
“Es, sin duda, el escenario más grande que se haya montado para un espectáculo de esta categoría en el Zócalo”, dijo ayer el secretario de Turismo del Distrito Federal, Carlos Mackinlay.
Desde las primeras horas, las autoridades capitalinas reportaron lista la logística para un espectáculo en el cual, hasta el cierre de esta edición, no había preparada una zona para mamás, cuando la presentación tendrá lugar justo el Día de la Madre, pero sí hay una zona para 200 invitados especiales y personas con discapacidad.
Las autoridades esperan que al menos se congreguen unas 150 mil personas en el Zócalo y sus calles aledañas. El escenario está siendo instalado frente a la Catedral Metropolitana, y al frente sólo se permitirá el ingreso de 80 mil personas mediante los filtros de las bocacalles; el resto de personas deberán ser distribuidas a lo largo de las avenidas, donde habrá varias pantallas gigantes.
Se tiene programado que el show, que podrá verse gratis en internet, dure dos horas y media, de las 21 a 23:30, con un DJ como acto previo, a las 20:30.
Ayer, la ocupación hotelera del Centro Histórico quedó al tope, y prácticamente el 100 por ciento de los 300 restaurantes registrados en el Primer Cuadro tenían sus reservaciones agotadas. Además, se calcula que toda esta actividad deje una derrama económica de 100 millones de pesos.
Hace cuatro años, en mayo del 2008, el concierto altruista de la Fundación ALAS presentó un escenario de 50 metros de frente, pero sumados también el equipo de sonido lateral y sus pantallas. Alrededor de 180 mil personas disfrutaron aquella vez a 17 artistas, como Miguel Bosé, Maná, Ricky Martin y Juanes.
A la carta… vegetariana
Ensalada de leguminosas y variedad de productos vegetales, como frijol chino, rábano, betabel, papa y zanahoria, así como huevos cocidos, forman parte de los alimentos que Paul McCartney tuvo anoche a su disposición y que tendrá mañana también en el Zócalo.
Distintos tipos de pasta cocinada, como lasaña, ravioles, canelones y fusili, además de pan de ajo, integral, blanco, de centeno y con variedad de granos, también figuraron en la lista de la estrella, conocido por ser un férreo vegetariano.
Entre los platillos que le preparó la empresa de chefs especializados y contratados para su visita a México hubo hongos cocinados con queso, quesadillas rellenas de verduras, agua de jamaica, sándwiches de distintos quesos, frijoles de olla, jitomates al horno condimentados, salsa sin picante y lechugas en cinco presentaciones.
Y su equipo solicitó leche de soya y deslactosada, agua natural y mineral de cierta marca, una bandeja con té británico también de marca específica, sal y azúcar orgánica, miel de abeja, aceite de oliva y cubos de azúcar mascabado. Además, le prepararon platillos locales, como crema de elote, sopa de tortilla y de pasta, caldo de verduras y arroz al vapor y a la mexicana.
Chocolates en presentaciones individuales, galletas integrales y dulces con distintas cubiertas, pastel de zanahoria y de té verde, gelatina de frutas, variedad de pan dulce mexicano, croissants y recipientes con dulces a granel fueron dispuestos en una charola para el ex Beatle y sus músicos.
En su camerino también hubo dos pantallas de plasma, una tetera y cafetera, secadora para el cabello, dos espejos de cuerpo completo, botiquín de primeros auxilios, tanque de oxígeno, muebles de piel, refrigerador y mesa de servicio con bebidas.




