Segunda marcha de taxistas durante el Acapulco Fest; exigen concesiones
* Ochenta policías antimotines los obligan a ocupar sólo un carril de la Costera * Desisten de plantarse en la glorieta del centro de convenciones* No participan los seguidores de Rodolfo Ortiz Peralta y Carlos Bibiano Vargas * Están en la lucha jurídica, explica Leonel Becerra Burgos, quien encabezó la caravana
Karina Contreras * Al marchar por segunda ocasión durante el Acapulco Fest, taxistas Marginados del Padrón del 97 fueron obligados por policías antimotines a ocupar un solo carril de la Costera, en vista del agudo congestionamiento vial que provocaron.
La presencia policiaca, que duplicaba en número a los cuarenta manifestantes, aparentemente orilló a éstos a no plantarse en la glorieta del centro de convenciones, como era su intención.
Los inconformes salieron a las 6 de la tarde del asta bandera con destino al Centro Internacional Acapulco (CIA), sede del festival, para efectuar su protesta e insistir en la entrega de las 368 concesiones a los grupos marginados.
Pero ahora sólo se manifestaron los agremiados a esa organización de Leonel Becerra Burgos. Cuando se le preguntó por los de Rodolfo Ortiz Peralta y Carlos Bibiano Vargas, dijo que esos grupos ya empiezan a trabajar en el aspecto jurídico, y que su ausencia no significa división.
Desde que salieron del asta bandera los taxistas ocuparon tres carriles con sentido al CIA, y originaron con ello un congestionamiento vial de varios kilómetros, por lo que al lugar tuvo que asistir el director de Tránsito, Roberto Abizaid Gracián, quien durante un buen rato trató de convencer a Becerra Burgos de dejar otro carril libre para que hubiera más fluidez.
El dirigente no cedió, y por medio de un megáfono uno de los inconformes acusó al funcionario municipal de hostigarlos. Los intentos del funcionario municipal fueron inútiles, y aunque dialogaba con ellos, también buscaba vía telefónica al director de Transporte, René Morales Barrientos, y al delegado Arturo Heredia Agatón para que acudieran al lugar y buscaran una solución al problema de carácter estatal.
Pero la paciencia se acabó: a las 7:20 de la noche llegaron varias camionetas de antimotines cerca del hotel Calinda y obligaron a los taxistas a replegarse a un solo carril.
Ante esto hubo reclamos de los taxistas, quienes señalaron que se violaba su libertad de manifestación. Pero la presencia de los antimotines no terminó allí, ya que en el CIA esperaban otros, quienes pretendieron cerrar el paso en la glorieta.
Ante esto, los taxistas no intentaron quedarse y sólo retornaron para emprender la vuelta, pero ahora acompañados de los casi 80 antimotines, quienes eran más que los inconformes.
Durante la marcha, el dirigente Becerra Burgos dijo que insisten en la misma petición, que es la entrega de las 368 concesiones que les prometió René Juárez Cisneros de la depuración del Padrón del 97. Indicó que su marcha era tranquila, pero que las autoridades, con la presencia de la fuerza pública, querían que cayeran en provocaciones, además de restringirles el derecho a manifestarse.
No descartó nuevas manifestaciones, a las que se unirán más personas, además de emprender la lucha jurídica. Reclamó que a más de 15 días de la última reunión con el director, René Morales Barrientos, éste no se haya puesto en contacto con ellos. La protesta terminó a las 8:40 de la noche.




