Periódico con noticias de Acapulco y Guerrero

Hugo Stiglitz, un actor que consolidó su carrera filmográfica en Acapulco

 * Ha hecho casi 90 películas, entre ellas Los sobrevivientes de los Andes

 Xavier Rosado * Para el actor Hugo Stiglitz Acapulco fue el lugar donde consolidó su carrera cinematográfica y que seguirá siendo uno de los mejores lugares para filmar películas, “a pesar del mal uso que han hecho de éste sus habitantes y la depredación descontrolada de sus gobernantes”, expresó.

El cineasta originario de la ciudad de México estuvo en Acapulco para participar en el homenaje luctuoso que familiares, socios y amigos le organizaron al recientemente fallecido realizador René Cardona Zacarías, evento en el que participó en el equipo que depositó las cenizas de Cardona cerca de la virgen submarina de la Roqueta.

El actor de cine, una de las estrellas predilectas de Cardona Jr. y un símbolo sexual en las décadas de los setentas y ochentas, se ve delgado y débil, a sus 63 años de edad, aunque aún tuvo energía suficiente para sumergirse en las aguas de la bahía.

Quizá esta imagen se acrecienta porque su público estaba acostumbrado a verlo como un héroe de las películas que fue y que, según sus declaraciones, sigue siendo.

“Me siento muy bien, tanto que no he dejado de hacer películas en todos estos años, lo que pasa es que me he especializado en producciones cinematográficas exclusivamente, como director o productor, y también, por supuesto, como actor”, explica Stiglitz, quien viste una camisa de lino beige, lleva el cabello rizado, completamente cano y un enorme diente de tiburón en el pecho.

“Se lo quitamos a Tintorera cuando grabamos la película en 1977”, recuerda.

Acerca de su relación con René Cardona Jr. y las películas que filmó con él, comentó: “Para mí fue un evento prodigioso el haberme encontrado en mi vida a un director tan prolífero y creativo como René, después de terminar mis estudios de teatro en Bellas Artes en México, puse una obra en el teatro Guadalupano que se llamó Entiendo que me odies en la que yo hacía el papel de un investigador privado, pues resulta que René, entonces productor de la empresa de su padre, Avant Films, fue a verme y no me dejó terminar la temporada porque me dijo: ‘el mes que entra te vienes conmigo a Guadalajara para filmar una película y así fue como empecé, en su equipo, mi carrera filmográfica con Las Fieras”, recordó el cineasta.

Después de este debut en el cine, continuó una larga carrera fílmica en la que ha participado en 89 películas, siendo la última El medallón (2002), dirigida por Marko Zaror.

“¿Que cuántas películas hice con René Cardona? a caray, pues ¡como 50!”, bromea, “no es cierto, pero sí puedo decir que buena parte de los inicios de mi carrera participé con él en muchas películas, de las que tuvieron mayor taquilla fueron Los sobrevivientes de los Andes, por supuesto, Tintorera que incluso recuerdo que la hicimos antes de que se estrenara el filme de Spielberg, Tiburón, luego hicimos otro golpazo que fue El triángulo de las Bermudas, que incluso tuvo una secuela”, enlistó.

“Pero una de las que más disfruté filmar fue la serie de Robinson Crusoe, que hicimos precisamente aquí en Acapulco, fue donde aprendí a hacer cine mudo”, sonríe “en esa película, como no hablo con nadie, pues tuve que utilizar más la gesticulación y el lenguaje corporal, pero sobre todo lo que más me gustó fue la estancia en el puerto, donde siempre nos divertíamos mucho”.

Agregó que a Cardona le gustaba mucho Acapulco, por lo que muchas veces venían a filmar al puerto, por la belleza de sus locaciones, cuestión que era una recompensa agregada al ser contratado.

“Me acuerdo que casi siempre nos quedábamos en la casa del papá de René y su abuelita, doña Silvia, nos daba de cenar temprano, antes de meternos a arreglar para irnos a la disco, de parranda por ahí, no había noche que no saliéramos, nos encantaba ir a cenar a Dino’s y luego rematábamos en Armando’s le Club, ahí todas las noches salíamos acompañados y como no podíamos irnos a la casa de René, pues ya teníamos nuestros contactos en el Villa Vera y ahí terminábamos la pachanga con las chavas. Aquí creo que me recorrí todos los cuartos”, ríe.

En la faceta de cineasta comentó que uno de los filmes que más le trajo éxitos como productor y director fue El arrecife de los alacranes (1994), aunque también hizo Frontera Sur y Ángelus (1998) en la que participó como productor.

Expresó que a pesar de que la industria cinematográfica no está en su mejor momento, seguirá trabajando hasta que se muera, “que espero sea en unos 50 años”, finaliza.

468 ad