Figueroa Alcocer quiso desalojar para terminar la vía rápida, recuerda vecina
Rosa Elmira Cabrera Ramírez, una de las personas que cambiará de vivienda para que el ayuntamiento pueda terminar la vía rápida, recordó que el gobierno de Rubén Figueroa Alcocer pretendió desalojar de manera arbitraria a los vecinos cuando en 1993 comenzó a construirse esa obra vial.
Informó de un decreto expropiatorio del que fueron sujetos los predios donde, entre otras, se ubica su casa, por parte del gobierno del estado, del cual se enteraron posteriormente, cuando algunos vecinos pretendieron obtener un permiso para construir y les fue negado.
Dijo que la expropiación se dio a espaldas de los dueños de las viviendas ahí asentadas. “No se nos tomó en cuenta, me percaté años después, cuando quise hacer una remodelación a mi casa y al solicitar el permiso de construcción me lo negaron”, asentó.
Recordó que cuando el GMD presentó el proyecto de la vía rápida, que originalmente estaba planteado para llegar a la glorieta donde se ubica la planta tratadora de aguas negras, llamada Aguas Blancas, cerca de la zona de tolerancia, “todos los vecinos nos opusimos, porque en el pedir está el dar. Ahora se nos trató como debió ser, no hubo agresiones, el trato fue de respeto mutuo entre ambas partes”, contó.
Dijo que en 1993 todos los vecinos acordaron que no aceptarían ser desalojados por el gobierno de Figueroa Alcocer, pues se trató de una imposición. Narró que entre los perjuicios ocasionados por la constructora está la ruptura de la tubería de agua y la tala de árboles sin previo aviso.
Ahora, el ayuntamiento dio plazo de 72 horas, que vence hoy, para desalojar la vivienda, aunque hay margen de tolerancia, aseguró Cabrera Ramírez, propietaria de la casa y del predio a ser utilizado para la obra vial que va a unir la Costera con la calzada Pie de la Cuesta y que adquirieron sus padres hace 50 años.
“Estamos satisfechos con la propiedad que nos compraron, porque es mejor que ésta, no se compara con la vialidad que tenemos aquí, pero es más confortable. Nos deja contentos, satisfechos, la negociación”, dijo al ser entrevistada afuera de su vivienda que en breve será demolida, una vez que la adquirió el gobierno municipal en un millón 100 mil pesos.
No obstante, aún no concretan parte del acuerdo, que es el dotarles de un vehículo particular como parte de la indemnización. “Ellos nos dijeron que nos iban a proporcionar el vehículo; estamos en pláticas con el secretario Jorge Juárez Soto”, dijo.
Indicó que Elizabeth Radilla, representante de la SDUOPE, llevó las negociaciones durante los tres meses que tardaron.
Ahí, en la vivienda de dos pisos a orilla de la calzada Pie de la Cuesta, habitan tres familias. No obstante, el predio abarca 300 metros, y la nueva vivienda adquirida por el ayuntamiento abarca 420 metros cuadrados.
El actual proyecto fue modificado por el ayuntamiento y ahora un puente unirá a la calzada Pie de la Cuesta y la mal llamada vía rápida. Aunque falta por concretar la adquisición de otra vivienda, la de la familia Guzmán, y parte del predio de la familia Olguín.
El alcalde López Rosas entregó el viernes pasado a Cabrera Ramírez, propietaria de la vivienda y predio, un cheque por un millón 100 mil pesos. La profesora ayer desalojaba su vivienda. Había afuera de la casa una camioneta de mudanza, donde se colocaban las pertenencias, listas para ser trasladadas a lo que será su nuevo hogar, en la colonia Linda Vista. (Ossiel Pacheco).




