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El bulevar, escenario de intensa movilización policiaca por el crimen

 Por unas horas el bulevar José López Portillo fue escenario de una intensa movilización policiaca, luego de la ejecución, con una pistola calibre 9 milímetros, del comandante de la Policía Judicial de Renacimiento, Reynaldo Lozano Cruz.

Al lugar, enterados de la noticia, acudieron comandantes y agentes judiciales con armas de alto poder. El ambiente era tenso; los rostros de los comandantes revelaban desconcierto e incredulidad. Incluso, el delegado de la Procuraduría General de Justicia del Estado, Efrén Suástegui Mayo, por momentos se mantenía distante.

En la escena del crimen los peritos encontraron dos casquillos de balas de 9 milímetros, una de las cuales, cuando menos, impactó en la cabeza de Lozano Cruz.

A unos cien metros de estas evidencias, la vagoneta color arena quedó impactada contra un camión torton y, en el interior, el cuerpo inerte y bañado en sangre del comandante. En la ventanilla delantera izquierda quedaron dos orificios como prueba del crimen, y un tercero, que se veía apenas y que presumiblemente salió por el lado derecho del parabrisas.

Los comandantes se mantuvieron herméticos y el único que declaró fue el regional, Alfredo Camacho Millán, quien negó que la ejecución de Lozano Cruz estuviera relacionada con el asesinato del empresario Alfredo Adolfo Gutiérrez Argudín.

La movilización policiaca atrajo la atención de los curiosos, que por momentos obstruyeron el trabajo de los peritos, y provocó congestionamiento vial, que trataban de aliviar agentes de Tránsito.

Al lugar llegó la esposa del comandante asesinado, Delia Jaramillo Morales, quien después de la impresión primera, sacó de la vagoneta las pertenencias del comandante: la pistola, dinero, alhajas ostentosas, documentos e incluso discos compactos.

Cuando sacaba las cosas, Jaramillo Morales movió el cuerpo de su marido, con lo que alteró la posición original en que quedó después del impacto con el torton. A unos metros una hija del comandante estaba a punto de desmayarse.

Finalmente, el cuerpo inerte de Lozano Cruz fue levantado por el Servicio Médico Forense, y el vehículo fue llevado a las instalaciones centrales del Ministerio Público. (Karina Contreras).

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