Niega el presunto autor material su intervención en el asesinato de Ibáñez
De la corresponsalía, Chilpancingo * En una audiencia en el Juzgado Primero de Distrito de esta ciudad, Antonio Rodríguez Retana rechazó en sus declaraciones que haya participado en el asesinato del empresario Javier Ibáñez Sandoval ocurrido en marzo del año pasado por órdenes del jefe de la banda de secuestradores Pedro Barragán González, preso en el penal de La Palma.
Rodríguez Retana quien según la Procuraduría de Justicia del Estado trasladó el rifle AK-47 al poblado de Filo de Caballos para entregárselo al cuñado de Pedro Barragán, Octavio Acevedo Ocampo, para que asesinara a Ibáñez Sandoval, se careó con el testigo Joaquín Díaz Terrero, quien ofreció testimonios que inculpan al presunto homicida preso en esta ciudad.
Jesús Carreto Robles, abogado del inculpado, señaló que la Procuraduría de Justicia carece de pruebas para acusar a su cliente de asesinato.
Recordó que Antonio Rodríguez Retana fue detenido y desaparecido durante cinco días por elementos de la Policía Judicial del Estado, entre ellos el comandante José Guadalupe Herrera Sánchez y Salvador Sánchez Loza.
“Se lo trajeron del poblado de Filo de Caballos a Chilpancingo, lo encerraron durante cinco días en una casa clandestina de la colonia San Rafael Norte donde lo golpearon y allí lo obligaron a firmar algunos papeles”, dijo el abogado.
Por el asesinato de Javier Ibáñez Sandoval, ocurrido el 11 de marzo del 2002, se encuentran bajo proceso judicial seis personas, incluidas Pedro Barragán González.
Barragán González quien junto con su madre, Laura González Benítez, fue detenido en junio del año pasado, habría pagado 200 mil pesos a varios de sus familiares para que asesinaran al empresario de Chilpancingo, Javier Ibáñez Sandoval.
Los presuntos asesinos del empresario presentaron un recurso de amparo ante el Juzgado Primero de Distrito de esta ciudad argumentando que en su proceso judicial se cometieron violaciones a las garantías individuales y por ello piden que se les deje en libertad.
Barragán González encabezaba una banda de secuestradores que operaba en varios estados del centro y sur del país, entre ellos Guerrero.




