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Recomienda ensayista a autores guerrerense leer mucho, “pero de manera muy crítica”

 

*La investigadora María Sare cierra con su participación el programa Escritores en Verano en el Centro de Lectura Carlos Fuentes

Óscar Ricardo Muñoz Cano

Con la participación de la joven ensayista e investigadora María Sánchez Reyes, María Sare, miembro del Sistema Nacional de Creadores, concluyó este jueves el programa Escritores en Verano en el Centro de Lectura Carlos Fuentes, del Centro Cultural Acapulco, mismo que inició el pasado 14 de julio.
Ante unas 20 personas que se dieron cita, la ensayista dio cuenta de su trabajo, que versó sobre el poema del medieveo francés El romance de la rosa, de Guillaume de Lorris.
Compuesto en lengua romanche del siglo XIII está integrado por más de 22 mil versos y trata sobre el enamoramiento de un joven y una rosa, cosa inusual en la Edad Media, por lo que la ensayista destacó esta circunstancia como una de las posibilidades para que fuera olvidado por mucho tiempo en medio de una época donde las aventuras de caballería predominaron.
No obstante, indicó la maestra en literatura francesa por la Universidad de Connecticut, que más allá de una anécdota simple, se encuentra la filosofía de una época: el amor cortés.
El texto, explicó además, emplea espejismos, metáforas y otros recursos literarios y en él aparecen las virtudes humanas como Déduit (Placer) y sus compañeros: Jeunesse (Juventud), Richesse (Riqueza), Liesse (Júbilo) y Beauté (Belleza). Del mismo modo aparecen Male Bouche (Boca Sucia), Dangiers (Peligro) y Jalousie (Celos), elementos también de la época.

La lectura crítica y la teoría, básicas para la calidad literaria

Por otro lado, María Sare fue recientemente jurado (junto con Jeremías Marquines Castillo y Raciel Hernández Quirino) de la pasada edición del Premio de poesía, cuento y ensayo literario joven y en entrevista previa a su participación este jueves, lamentó que en cuanto a ensayo no hubiera calidad.
Del mismo modo indicó que sobre las propuestas poéticas que le tocó analizar le sorprendió un poco lo distanciado que pudieron estar los ganadores, Adriana Ventura y Ari J. García, del resto de los trabajos presentados.
“Hubo algunos que en verdad no me gustaron, siento que eran infantiles y que no podían ir más allá de los clichés de la poesía amorosa y de sufrimiento, pero hubo algunos que tuvieron calidad como para no dejarlos atrás”.
Por ello es que a manera de recomendación indicó que se debe leer mucho “pero de manera muy crítica, ir más allá de lo bonito que es el texto, conocer sobre teoría literaria”.
En el caso de ensayo, dijo que “fue muy triste llegar al acuerdo de declarar en concurso desierto”, donde como jurados la acompañaron los escritores Magali Tercero  y Héctor Cisneros Vázquez. Recordó que eran sólo seis trabajos “a los que les faltaba crítica, peso… Más bien parecían trabajos escolares”, dijo la ensayista de 27 años y que al término de su lectura recibió de manos de la directora de Enseñanza, Patrimonio e Investigación de la Secultura, Citlali Guerrero, su reconocimiento por su participación dentro del programa Escritores en Verano.

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