Marcha en Olinalá para exigir la libertad de Nestora Salgado a un año de su detención
Acuden 500 manifestantes de Huamuxtitlán, Tlapa, Atlixtac, Cualac y Ahuacuotzingo. Se mantiene de pie porque el gobierno que la encarceló tiene pacto con los delincuentes, dice en una carta la coordinadora de la Policía Comunitaria, presa en Tepic, Nayarit
Carmen González Benicio
Olinalá
Policías comunitarios, organizaciones ciudadanas y familiares marcharon para exigir la libertad de la coordinadora de la Policía Comunitaria de Olinalá, Nestora Salgado García, a un año de su detención y encarcelamiento en un penal de alta seguridad en Nayarit.
Marcharon desarmados, sólo portaban sus playeras, chalecos y radios.
Pidieron la liberación inmediata de otros integrantes de la Coordinadora Regional de Autoridades Comunitarias (CRAC) como Gonzalo Molina, Bernardino García Francisco, Arturo Campos Herrera y del líder del Consejo de Ejidos y Comunidades Opositores a la presa La Parota (Cecop), Marco Antonio Suástegui Muñoz.
Además que sea liberado el líder de las autodefensas de Michoacán José Manuel Mireles, “quienes sólo cometieron el delito de organizar y defender a la gente ante la ola de secuestros, asesinatos que pasaban en su tierra”.
La marcha partió de la casa de Nestora Salgado, donde se reunían los policías comunitarios, en la entrada de Olinalá, y partió al Zócalo donde se realizó un mitin, y luego regresaron.
Las camionetas que les dio el gobernador, Ángel Aguirre Rivero para sus recorridos flanquearon la marcha, una llevaba el aparato de sonido desde donde se informó al pueblo que, “hoy, 21 de agosto de 2014 se cumplió un año de la injusta detención y encarcelamiento de Nestora Salgado García, coordinadora de la CRAC-PC La Patria es Primero. A quien acusan de secuestro agravado y delincuencia organizada, delitos que le fueron fabricados por los gobiernos de Enrique Peña Nieto, Ángel Aguirre Rivero y Eusebio González Rodríguez”.
La otra camioneta iba a la retaguardia del contingente de alrededor de 500 participantes de los municipios de Huamuxtitlán, Tlapa, Atlixtac, Cualac y Ahuacuotzingo, entre los que se distinguieron los policías comunitarios que iban desaramados, representantes de organizaciones como el Movimiento Popular Guerrerense (MPG), el Frente Popular Revolucionario (FPR), policías ciudadanos de Cualac, nahuas de la zona de Temalacatzingo, y el colectivo de Jóvenes en Resistencia.
Se gritaron consignas por la libertad de los presos y acusaron a las autoridades municipales, estatales y federales de tener nexos con la delincuencia, que permitían que gente inocente fuera encarcelada como los líderes sociales a quienes consideraron presos políticos.
Las voces se alzaron al pasar frente al Palacio Municipal, de donde varios trabajadores salieron a los pasillos a observar la marcha.
En dos calles principales, los vecinos salieron a sus puertas y recibieron los volantes informativos que los que marchaban iban entregando, algunos expresaron comentarios de apoyo y otros de sorpresa al enterarse que ya había transcurrido un año de que Salgado García estaba en la cárcel, tras ser detenida en una fuerte operación del Ejército, la Marina, y las policías Ministerial y Estatal, cerca del Tecnológico de La Montaña, cuando fue a cargar gasolina en la camioneta en la que la familia reparte gas. Ahora está presa en una cárcel de Tepic, Nayarit.
Una carta desde la prisión
En el Zócalo dio la bienvenida el coordinador de la Policía Comunitaria, Gustavo Patrón Coronel, que pidió a los gobiernos municipal, estatal y federal que respeten la organización de la gente, y sus formas de pensar, derechos garantizados por la Constitución.
Jorge Salgado García, hermano de Nestora, leyó una carta firmada por ella en Nayarit, el 16 de agosto, en la que se pregunta por qué la consideran una heroína si ella sólo hizo lo que sintió: defender a su gente.
También invita a que no sólo se hable de ella, sino que se busque a las esposas, madres o hijos del resto de los policías comunitarios presos que también sufren, para que externen sus pensamientos, porque sabe mediante su hermana Cleotilde, que poco se dice de ellos en los medios de comunicación, por lo que pidió a los periodistas que los busquen.
En el texto reconoce que se siente triste, deprimida y que está en una pesadilla de la que quiere despertar para ir a su rancho, que no tiene madera para ser presa política, que es frágil, pero eso no significa que sea débil, no está quebrada porque la anima que gente de otros países pida su libertad además de que su prisión es injusta.
Dice que se mantiene de pie porque el mismo gobierno, el que la encarceló, tiene pacto con los delincuentes y que hay un grupo de gobernantes que no quieren que el pueblo se organice para defender sus derechos.
Insistió en que no está quebrada y que agradecía a todas las mujeres que la ayudan y saludaba a la gente que todos los días lucha por un México justo y con democracia.
Dijo que el único objetivo de la Policía Comunitaria era darle seguridad al municipio y cerrarle la puerta a la delincuencia, y pidió la libertad inmediata de todos los presos políticos, ya que su actuar fue porque la paz se perdió en Olinalá por culpa de las autoridades que permitieron que entrara la delincuencia.
El coordinador de Huamuxtitlán, Miguel Vitrago también exigió la libertad de los policías comunitarios y llamó a que en las próximas elecciones valoren por quién votan porque luego detienen a la gente inocente como ocurrió con Salgado García. Gritó “fuera el presidente corrupto” y fue coreado por los asistentes.
La policía comunitaria Agripina Sosa González llamó a los padres a que cuiden a sus hijos porque luego se juntan con gente que vende drogas y aprenden a ser delincuentes, y “los hijos son nuestro futuro”.
El MPG y el FPR se pronunciaron por la libertad para Nestora y de los demás policías comunitarios, el líder del Cecop y del líder de autodefensas en Michoacán, entre otros y pidieron que no se criminalice la lucha social al fabricarles delitos a los dirigentes.
Otro participante de San José Buena Vista llamó a que en las comunidades sigan formando su Policía Comunitaria para defenderse de la delincuencia ante la pasividad de las autoridades “que siempre llegan tarde”.




