Jesús Vargas Vargas
Agenda política para el 2003
Después de un políticamente intenso 2002 que redefinió la geografía y la tendencia del futuro política de la entidad hacia una más sana competencia como resultado de un mayor pluralismo y oposición, en la que veremos realmente de que están hechos los partidos y su capacidad de gobernar a la sociedad, en ese nuevo contexto es necesario repasar la agenda de los principales temas de las relaciones políticas para el 2003 en la entidad.
Elecciones federales. Aparentemente este es el tema más determinante de los procesos políticos que están en marcha, en que se entrelazaran dos comportamientos políticos: uno interno que será precisamente la competencia al interior de los partidos que se manifestará con los movimientos de alianzas y rupturas entre los grupos y corrientes, lo que influirá en los gobiernos de los tres niveles porque inevitablemente estos habrán de influir de una manera o de otra en la fortaleza de los aspirantes a ser candidatos primero y ganadores después.
Otro comportamiento político más externo a las relaciones políticas en el estado que derivara esta elección, es que será la primera calificación electoral a Vicente Fox como presidente de la República, es decir habrá competencia interna pero la motivación fundamental del electorado tendrá como referencia calificar a Fox.
De ambas vertientes podemos desprender que el PAN se verá afectado por la escasa materialización que en lo inmediato ofreció Fox y no ha cumplido, la gente recordemos que reacciona por sus emociones y percepciones, y ahora está molesta y decepcionada, el hoy, hoy, hoy, no más no lo ve.
El PRI y el PRD confirmarán que son las dos fuerzas políticas por las que simpatizan los guerrerenses. De acuerdo con la votación a presidentes municipales del pasado 6 de octubre, tres distritos están ganados por el PRD, que son los dos de Acapulco y el 9 de la Costa Grande, en tanto que el PRI se alza con más votos en el resto de los 7 distritos, aunque no tan holgadamente en el 01 de Tierra Caliente en el que la diferencia es de 3 mil 244 votos; en el 04 de Iguala es de 3 mil 253, en el 05 de La Montaña es de apenas de 144 votos y en el 07 de Chilpancingo es de 5 mil 739 y el 08 de Ometepec es de 5 mil 477 votos.
La Reforma Política. Este proceso nuevamente será llamado al tapete de la discusión por parte de los partidos y los poderes públicos, sin embargo creemos que no logrará avances importantes debido que para algunos partidos sus avances están en función de sus intereses inmediatos electorales, no se está viendo como un proceso a largo plazo, de cambio estructural, que va ha estar más en función de la capacidad de construir consensos, de planear el desarrollo político de la entidad a largo plazo, Guerrero reconocería profunda e históricamente a los actores de la reforma política si consensan una visión común de cómo queremos que sean las relaciones políticas entre los guerrereneses y sus instituciones. Mi felicitación a los dirigentes de los partidos llamados minoritarios porque son los que sin mezquindades desean más que esto vaya avanzando.
Acuerdo político para la gobernabilidad. Inmediatamente después de conocerse los primeros resultados del 6 de octubre, el PRI, el PRD, el Poder Ejecutivo y el Legislativo no dudaron en reconocer la conveniencia de un acuerdo de civilidad política, seguramente porque vislumbraron las dificultades que podrían traer para la gobernabilidad las fricciones y los antagonismos en relaciones políticas con un mayor pluralismo, tanto entre la parte federal, estatal y municipal del gobierno, como entre los representantes populares en el Congreso del Estado y de la Unión con el ejecutivo estatal y federal.
Este acuerdo es sumamente necesario porque en él se establecerían las reglas de corresponsabilidad política y gubernamental ante los problemas de gobernabilidad que se generen en la sociedad y el propio sistema político, este sí está llamado a comprometer en lo inmediato a una mayor madurez de los actores políticos y de gobierno.
Gobiernos divididos. La nueva geografía política de la entidad en los gobiernos municipales y la nueva configuración partidista del Congreso local, frente a un gobierno federal panista, es una expresión de condición gobierno dividido, la cual será muy determinante en las relaciones políticas que veremos en el 2003 en el estado porque los tres niveles de gobierno tendrán que ponerse de acuerdo para atender algún problema o se señalarán simultáneamente como culpables de que no llegue la solución, o alguno de ellos va a estar interesado en que la opinión pública no vea clara la responsabilidad gubernamental para sustraerse de la misma o la población no sabrá a quién debe reclamar la atención a sus problemas concretos.
Debate legislativo. Este será un tema de primerísima atención en las relaciones políticas del 2003. En principio la expectativa levantada por la llegada de la mayor cantidad de diputados provenientes de partidos de oposición al PRI levantó una gran expectativa, sin embargo, creemos que se exageró porque se creyó que iba haber un bloque de diputados de oposición que dificultaría la maniobrabilidad del Poder Ejecutivo. Esto afortunada o desafortunadamente no va ser posible, lo que no significa necesariamente un retroceso en la autonomía del Poder Legislativo.
Carrera por la gobernatura. En el fondo de todos los comportamientos políticos que observemos durante el 2003, está sin duda el interés de los actores por posicionarse en la carrera por la gobernatura para el 2005.
En el PRI, en el PRD, en el gobierno federal no en el gobierno del estado, aún no se ha dado el banderazo de salida, por ello quienes ya están hablando de su interés de ser gobernadores no hacen más que evidenciar su desesperación, falta de temple y deslealtad política. Aquí ya hay quienes se sienten no sólo candidatos, sino gobernadores, ya hay partidos que no sólo sienten que tienen posibilidades sino que la tienen ganada, hay algunos que no sólo se sienten, sino que se ven derrotados, ya hay pues quienes se están frotando las manos, cuidado con estos.
El nuevo federalismo. Este es un tema que aparentemente no se ve ni se siente mucho en el contexto de las relaciones políticas, sin embargo, es uno de los que más trascendencia tiene porque desde que el PRI perdió el poder federal se cimbraron las bases del federalismo centralista y presidencialista que mantuvo cohesionada a la nación, por lo que hoy los poderes regionales de los estados a través de sus representantes ante el Congreso de la Unión y de sus poderes ejecutivos, están replanteando la necesidad de redefinir el federalismo como pacto de unión entre los estados soberanos. Este tema va a ser determinante también de las relaciones políticas entre los actores de la entidad porque en torno a él tienen la obligación de consensar una postura básica de los guerrerenses frente al poder federal, es decir, los presidentes municipales, los diputados y el Poder Ejecutivo estatal deberán alzar una sola voz para defender los intereses del estado.
Reivindicar a la política. Seguramente hay otros temas importantes para las relaciones políticas en el estado, pero creo que todos caen en la misma necesidad común: de que son temas u oportunidades para reivindicar la política, la buena política, la política de a de veras, la que debe existir en toda sociedad humana civilizada, como única forma por excelencia de resolver el conflicto, las diferencias, las oposiciones y los antagonismos que cada uno conlleva.




