Recuerdan Argentina y México a Julio Cortázar en el centenario de su nacimiento
*Homenajes, coloquios y lecturas de su obra, parte del festejo del autor de Rayuela
DPA
Buenos Aires
El centenario del nacimiento del escritor argentino Julio Cortázar fue recordado ayer en Argentina con una serie de actos y eventos culturales en tributo a su memoria y su obra.
Cortázar, nacido el 26 de agosto de 1914 en Bruselas, cuenta desde ayer con un monumento en los jardines de la Biblioteca Nacional en Buenos Aires, basado en una recordada foto suya sentado en un banco con el parisino río Sena de fondo.
La obra, de la artista Yamila Cartannilica y donada por la cantante y legisladora Susana Rinaldi, comparte ahora el espacio con un monumento a Jorge Luis Borges. “La ciudad tendrá así la marca indeleble de quien fue no sólo un escritor universal, sino también una personalidad de los derechos humanos”, destacó Rinaldi.
El ministro de Educación, Alberto Sileoni, encabezó en tanto un acto en la localidad bonaerense de Lanús junto a estudiantes de la escuela secundaria, en el que presentó el material “Julio Cortázar. Colección homenaje a un siglo de su nacimiento”.
La obra consta de 14 mil colecciones de libros, que incluyen una decena de títulos entre los que se destacan Bestiario, Final del juego, Historias de cronopios y famas y Rayuela, que serán distribuidos en escuelas secundarias e institutos de formación.
Entre otros homenajes se destaca la inauguración esta noche de la exposición Los otros cielos. La muestra en el Museo Nacional de Bellas Artes (MNBA) de Buenos Aires se propone atravesar vida y obra de Cortázar a partir de su colección personal, integrada por material fotográfico y fílmico, correspondencia y documentación.
Allí también se expondrá Los fotógrafos: ventanas a Julio Cortázar, que buscará mostrar la figura del autor según la mirada de profesionales de la lente como el español Antonio Gálvez y las argentinas Sara Facio y Alicia D’Amico.
El lunes comenzaron en tanto las jornadas internacionales Lecturas y relecturas de Julio Cortázar en la Biblioteca Nacional, que se extienden hasta mañana.
Los debates buscan desentrañar el universo literario de Cortázar, con más de 40 escritores, pensadores y académicos locales y del exterior, entre ellos el filólogo español Carles Álvarez Garriga, editor de textos cortazarianos, y los autores español Agustín Fernández Mallo y mexicano Gonzalo Celorio.
Al final de la jornada la escuela normal superior Mariano Acosta, donde estudió el escritor en la ciudad de Buenos Aires, le rendirá un homenaje especial.
Además de celebrarse en 2014 el centenario de su nacimiento, también se cumplieron el 12 de febrero pasado los 30 años de su fallecimiento en París, por lo que Argentina decidió rendirle tributo con el Año Cortázar 2014.
El buscador Google se sumó ayer a la serie de homenajes en honor al centenario del nacimiento del escritor argentino con un “doodle” especial en tributo al autor de Rayuela.
El motor de búsqueda situó las letras de Google dentro de una rayuela, con la segunda g reemplazada por un retrato de Cortázar, acompañado por la recordada frase “Andábamos sin buscarnos, pero sabiendo que andábamos para encontrarnos”.
Cortázar (1914-1984) fue uno de los protagonistas del boom de la literatura latinoamericana con obras como Rayuela, Final del juego, Historias de cronopios y de famas y Bestiario.
Fue el único del boom que escribió para la clase media: Alberto Paredes
El arranque de Entre cronopios, el coloquio de la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM en homenaje a Julio Cortázar, fue antecedido por casi un centenar de jóvenes que hacían fila desde media hora antes para entrar al Aula Magna.
Aquí alguien leía o releía El perseguidor, allá otro joven hojeaba el tomo de cuentos Final del juego con Rayuela bajo el brazo y dos más hojeaban Cortázar de la A a la Z. Un álbum biográfico.
A 100 años del nacimiento de Cortázar, cumplidos este martes, medio mundo ha querido ser uno de esos seres que él inventó con el nombre de cronopios, dijo el escritor Alberto Chimal, a través de un texto leído en su nombre por una profesora de la Facultad.
Sentirse un cronopio, un ser tímido y extraño, extravagante y sensible que nunca aprieta la pasta de dientes desde abajo es casi un lugar común, aunque nadie se arriesga a asumir las consecuencias, señaló Chimal.
Alberto Paredes, autor de Abismos de papel: los cuentos de Julio Cortázar, destacó al argentino entre los miembros del Boom Latinoamericano: fue el único entre Carlos Fuentes, Gabriel García Márquez y Mario Vargas Llosa que escribió historias de clase media urbana, su principal público de entonces.
“Cortázar pobló el ojo de los lectores con gente como ellos, gente ordinaria de ciudad a quien le pasaban cosas extraordinarias”, dijo Paredes, quien citó a Antonin Artaud como inspirador –acaso– de Cortázar: “La vida pega un salto… y yo no he escrito nunca sino para consignar y perpetuar la memoria de esos cortes”.
En la primera mesa del Coloquio participó también el profesor de la Facultad Armando Velázquez. (Jorge Ricardo / Agencia Reforma / Ciudad de México).




