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Trabajan sin sueldo dos años en las bibliotecas digitales de Acapulco y las corren sin pago, denuncian ex empleadas

 

 

*Las jóvenes piden al gobernador que atienda el caso y cumpla con el convenio que firmó con Carlos Slim, para que el gobierno estatal les pague los salarios, vacaciones y prestaciones

Redacción

Acapulco

 

Las ex empleadas de las bibliotecas digitales Telmex Papagayo y Zócalo, Laura Flores Flores, Marciana Abundes Ciriaco y Sandra Castillo Riestra, denunciaron que la directora de Bibliotecas Públicas del gobierno estatal, Paula Panchi Ocampo, las contrató hace casi dos años pero nunca les pagó, porque les prometía que al siguiente mes lo haría, pero el 4 de julio las despidió injustificadamente y les prohibió presentarse en sus lugares de trabajo, sin importar tampoco que una de ellas tenía cinco meses de embarazo.

Las trabajadoras pidieron al gobernador Ángel Aguirre Rivero, que atienda el caso y cumpla el convenio que firmó con el empresario Carlos Slim Helú, para que el gobierno estatal les pague los sueldos, vacaciones y prestaciones laborales que nunca recibieron, por el trabajo de ocho horas diarias y cursos-talleres de verano que impartieron a decenas de niños.

Reprocharon que Panchi Ocampo les dijo que ya no había recursos económicos para pagarles o contratarlas, pero las bibliotecas digitales siguen trabajando y la funcionaria estatal puso en su lugar a familiares, como su sobrina y el novio de su sobrina, quienes cobran más de 5 mil pesos a la quincena.

El 15 de abril de 2012 se informó que, entre otras actividades, un día antes el gobernador Ángel Aguirre, el empresario Carlos Slim, el arzobispo Carlos Garfias Merlos, la entonces alcaldesa Verónica Escobar Romo y la esposa del gobernador, Laura del Rocío Herrera, pusieron en marcha el proyecto, que consiste en dotar de computadoras, con internet de alta velocidad, a las bibliotecas públicas.

En una visita a la Redacción de El Sur, las ex empleadas explicaron que, como parte del convenio, Telmex aportaría el material para las bibliotecas y al gobierno estatal le correspondía el pago de los salarios, vacaciones y prestaciones de ley a los encargados de los servicios prestados en las bibliotecas digitales, instaladas dentro de la biblioteca pública municipal 22 Alfonso G. Alarcón, del Zócalo, y dentro de la 360 Rosendo Pintos Lacunza, del Parque Papagayo.

Flores Flores contó que el 6 de agosto de 2012, Panchi Ocampo la contrató como encargada de la biblioteca del Papagayo, así como a otra joven, llamada Nelly Adame Hernández, pero nunca recibió el pago por sus servicios. Y el 4 de julio las despidió, sin importar que ella ya tenía cinco meses de embarazo, y les dijo que ya no se presentaran porque no las dejaría firmar la bitácora de asistencia, sin presentarles algún documento o explicarles el motivo del despido.

“Siempre nos decían: ‘ya les vamos a pagar dentro de tres meses’, y nada, así nos llevaron hasta actualmente”, lamentó, y aseguró que ni siquiera les dijeron cuánto les iban a pagar, pero por “comentarios” unos 12 trabajadores sabían que serían unos 5 mil pesos.

Abundes Ciriaco contó que Castillo Riestra y ella comenzaron a trabajar en la biblioteca del Zócalo en septiembre de 2012, pero también el 4 de julio Panchi Ocampo las despidió y les dijo que no había dinero para su contratación, pero ellas saben de la existencia del convenio con Telmex y los funcionarios del gobierno estatal les decían que había un millón de pesos para pagarles, pero debían esperar.

Agregó que tienen hojas de la Secretaría de Finanzas y Administración que comprueban su asistencia y trabajo en las bibliotecas digitales, y contó que mucho antes de ser despedidas, el 30 de enero, enviaron oficios al gobernador para solicitar los pagos, explicando su situación porque estaban desesperadas, pero no recibieron respuesta.

Por su parte, Castillo Riestra contó que ambas empezaron a trabajar el 10 de septiembre de 2012, pero a finales del año pasado, por órdenes de Panchí Ocampo fue removida del cargo de encargada, “para poner a sus sobrina y al novio de su sobrina”, a quien sólo conocen como Ana Citlali y es sordomuda, aunque ella siguió trabajando sin pago hasta que fue despedida en julio.

Aseguró que después del cambio fue asignada a otra área, en la que vio recibos de pago que indicaban que la sobrina de la funcionaria estatal y su novio ganan más de 5 mil pesos quincenales, además de que empezó a cobrar antes de llegar a trabajar a la biblioteca.

Las jóvenes contaron que para costear los gastos, por la promesa de que pronto recibirían su pago, durante los casi dos años dependieron del apoyo económico de sus familias y todos los días preparaban comidas y antojitos mexicanos, para venderlos antes de presentarse a trabajar en las bibliotecas digitales.

Mostraron un documento fechado el 21 de septiembre de 2012, dirigido a la directora de la biblioteca del zócalo, Themis Mendoza Arizmendi, en la que la funcionaria estatal presentaba a Abundes Ciriaco y Castillo Riestra para que pasaran a laborar y solicitaba que les indicara sus funciones; así como reconocimientos firmados por Panchi Ocampo, por los talleres de verano que impartieron, y constancias de servicio de las directoras de ambas bibliotecas públicas municipales.

Dijeron que el mes pasado, el asesor jurídico de Finanzas, Luis Enrique Díaz Rivera, las buscó porque se enteró de que estaban buscando asesoría jurídica y en julio, en una reunión en las oficinas de la colonia Garita, aceptó el adeudo porque ya tenían las pruebas, se comprometió a resolver el problema y pagarles en Chilpancingo días después, pero esto no ha ocurrido.

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