El caso Radilla detonó los avances en derechos humanos, reconoce la ONU
*Acompañará a víctimas de desapariciones y a sus familias en sus reclamos al Estado, dice la oficina en México del Alto Comisionado en la materia
Redacción
La oficina en México del Alto Comisionado de la Organización de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (ONU-DH) manifestó su solidaridad con las víctimas de desapariciones y sus familias, así como su compromiso para acompañarlos en la exigencia al gobierno de la búsqueda y localización de sus seres queridos. La oficina del Alto Comisionado destacó el caso de Rosendo Radilla Pacheco, en Guerrero, como detonador del proceso de transformación jurídica del estado mexicano, con la sentencia de la Corte Interamericana de Derechos Humanos (Coidh).
Recordó que México es parte de la Convención Internacional para la protección de todas las personas contra las desapariciones forzadas y, “como muestra de su compromiso con las víctimas y la comunidad internacional, el Estado mexicano debería reconocer la competencia del Comité? contra la Desaparición Forzada, de la ONU”, para recibir y examinar comunicaciones de familiares de víctimas, “tal y como le fue recomendado por el Grupo de Trabajo sobre las Desapariciones Forzadas o Involuntarias y el Consejo de Derechos Humanos”.
La oficina de la ONU dedicada a los derechos humanos en México llamó al Congreso de la Unión a emitir una legislación general e integral en materia de desaparición de personas, “acorde con los compromisos internacionales” pactados por el estado mexicano. Llamó a que el estado retome y fortalezca las iniciativas presentadas por el presidente Enrique Peña Nieto, y reiteró su disposición a bridarle asistencia técnica con la participación de las víctimas, organizaciones sociales y organismos públicos de derechos humanos.
Cabe recordar que el campesino guerrerense desaparecido por militares el 25 de agosto de 1974 en un retén en Cacalutla, Atoyac, en la década de los años 70, cuando cundió el terrorismo de estado durante la guerrilla de Lucio Cabañas, fue la primera persona por la que la Coidh levantó una condena por desaparición forzada, e inspiró cambios en la reforma constitucional del año 2011 y en la Ley de Amparo, en la que se incluyó el rubro de las desapariciones.
Mediante un comunicado de prensa fechado el 29 de agosto y emitido desde la Ciudad de México con motivo del Día Internacional de las Víctimas de Desapariciones Forzadas, el organismo reiteró que mantendrá “en alta prioridad” la defensa de los derechos humanos de los desaparecidos y sus familias, así acerca de su disposición a cooperar con las autoridades mexicanas para que respondan de forma eficaz y garanticen la implementación efectiva de los tratados internacionales.
El organismo expuso que en México, el Día Internacional de las Víctimas de Desapariciones Forzadas se enmarca con el 40 aniversario de la desaparición de Radilla Pacheco, “quien fue detenido por soldados del Ejército el 25 de agosto de 1974 en el estado de Guerrero, y hasta la fecha se desconoce su paradero”.
Recordó que el caso fue objeto de una sentencia de la Coidh y de implementaciones por la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN). También “detonó una alentadora transformación del orden jurídico interno, a su vez planteó retos relevantes al estado mexicano” para su cumplimiento integral.
“México enfrenta una situación crítica en materia de desaparición de personas. A las víctimas de los últimos años se suman las desaparecidas de manera forzada en las décadas de los 60, 70 y 80. Unas y otras exigen y merecen justicia, verdad y reparación. La ONU-DH seguirá_ haciendo eco de sus legítimos reclamos”, expresa el comunicado.
La oficina del Alto Comisionado respaldó las manifestaciones públicas realizadas en estos días, por la conmemoración del Día Internacional de las Víctimas de Desapariciones Forzadas, y reconoció la labor de las familias de las víctimas, de los defensores de derechos y de las organizaciones que luchan por la defensa y promoción de los derechos humanos en México.




