Dejan las compras de Noche Buena una derrama de 300 millones de pesos
*Los productos más vendidos fueron ropa y calzado, informa Martínez Sidney
Mónica Martínez García
Las compras de Noche Buena dejaron para los comerciantes de Acapulco una derrama económica de 300 millones de pesos porque incrementaron sus ventas 18 por ciento en comparación con el año anterior. Los productos más vendidos fueron ropa y calzado que aumentaron sus ventas 200 por ciento.
Esto pese a que incrementaron los trabajadores de seguridad privada 40 por ciento en comparación con 2003, que representó un gasto de 800 mil pesos, informó el presidente de la Canaco, Alejandro Martínez Sidney.
Dijo que el porcentaje de ventas se eleva cada año y que en lo particular este año aumentó 18 por ciento.
“Vemos que en la época las ventas por los regalos y neceseres de las cenas además de que las empresas que hacen eventos con colaboradores dejan una derrama importante”, expuso.
Atribuyó el incremento a que en las empresas el pago de aguinaldo fue puntual, debido a los convenios que las compañías firmaron con anterioridad con los representantes de los sindicatos para entregar las prestaciones laborales a tiempo y en forma, lo que aseguró que dejó “lleno los bolsillos” de los trabajadores y por eso el incremento de sus compras en los comercios.
Martínez Sidney puntualizó que los artículos que más se vendieron fueron los electrodomésticos, las flores, la ropa y calzado, en las últimas explicó que las ventas incrementaron 200 por ciento, porque “la mayoría de la gente tiene la costumbre de estrenar el día de Noche Buena y de comprar calzado”.
Agregó que el beneficio de las ventas fue “parejo” para todos los sectores, pues se refirió a las cifras de ocupación hotelera que –dijo– benefició a ese sector y que “lógicamente ocasiona que la economía repunte”.
Sobre la contratación de trabajadores de seguridad privada, precisó que los empresarios acapulqueños invirtieron unos 800 mil pesos porque incrementaron los empleados 40 por ciento en comparación con 2003. Eso sin contar el equipo tecnológico de cámaras de vídeo y alarmas de seguridad.
Martínez Sidney lamentó que la inseguridad “siga lesionando al empresario” que dijo tiene que invertir también en ello.
Manifestó que la principal preocupación de su sector es la conocida cuesta de enero que “es cuando el trabajador y los empresarios nos vemos lesionados en nuestra economía por los gastos”.
Indicó que son necesarios los incentivos fiscales para empresarios porque de esa manera se benefician éstos y los trabajadores, pues añadió que de ello depende que la nómina no descienda 40 por ciento.




