Votar es obligación moral para los creyentes, reitera el arzobispo Aguirre
*Plantea que de los ciudadanos depende que tengamos aquellos gobernantes que queramos elegir, y debemos ser responsables en ello
Para el arzobispo de Acapulco, Felipe Aguirre Franco, los candidatos a la gubernatura de Guerrero tienen propuestas de altura y descartó que entre los contendientes se vean como “enemigos acérrimos”, aunque apuntó “es imposible que no se den algunas fricciones”.
Entrevistado después del encuentro con el grupo ACA, Aguirre Franco destacó que los obispos “como pastores” están preocupados por la situación electoral por la que pasa Guerrero, “sabemos que es una obligación cristiana colaborar con la ciudadanía, para emitir en forma consciente, crítica, responsable y democrática el voto, que cada quien en conciencia sepa por qué y por quién lo va a hacer”, lo anterior añadió, tomando en cuenta “la credibilidad y la capacidad para responder a las propuestas que están haciendo los candidatos y los respectivos partidos políticos a los que pertenecen”.
Aguirre Franco aclaró que las acciones que están llevando a cabo, lo están haciendo de manera general, debido a que es una obligación moral para todos los creyentes y precisó que “de nosotros depende el que tengamos aquellos gobernantes que queramos elegir y debemos ser responsables en ello”.
Con relación al desarrollo que están llevando las campañas políticas, Aguirre Franco destacó que existe un “adelanto muy marcado”, con lo cual dijo, se espera que “tengamos unas votaciones de forma muy civilizada, muy consciente muy madura”.
Apuntó que hay buenas propuestas por parte de los tres contendientes y lo que a veces se pudiera parecer a confrontaciones, son sólo aclaraciones, debido a que existen diferentes maneras de pensamientos y propuestas, “a veces las personas piensan diferente, es imposible que no se den ciertas fricciones, pero no son enfrentamientos, simplemente son explicaciones, aclaraciones, acotamientos” y recalcó que en ocasiones se magnifican estas aclaraciones como si fueran enfrentamientos.
De igual forma rechazó que los candidatos se vean como enemigos acérrimos, “no he visto yo que se vean como enemigos acérrimos de unos contra otros como una pelea desleal como si estuvieran en un ring político”, por el contrario, dijo, se ven con propuestas de altura”.
Navidad, cuando todos tengan trabajo digno, se reconozcan los derechos indígenas, no haya marginación
Aguirre Franco, en su mensaje de Navidad que ofrecerá la noche del 24 de diciembre, se refiere a la Navidad como una buena noticia, “pues a todas horas nos abruman los hechos tristes y lamentables que suceden en muchos lugares, y entre tanta oscuridad, angustia y miedo, resuena la esperanza que nos trae la Navidad y el Año de la Eucaristía”.
Dicho mensaje está dirigido a las familias, a los niños, los jóvenes, a mujeres, a los enfermos, a los pobres, a los indígenas, a los campesinos, artesanos y obreros, a los presos, a los pecadores, también lo dirigen a los gobernantes, a los ricos, a los sacerdotes y laicos.
En dicho mensaje se habla de que habrá Navidad cuando no haya más niños de la calle abandonados y tengan acceso a salud, alimentación y educación. Cuando a la mujer se le reconozca y exista una equidad de género y no se le explote.
En el mismo sentido están los indígenas, pues se hace énfasis que cuando se reconozcan sus derechos tanto en las leyes como en la práctica, cuando el gobierno los privilegie en recursos para abatir su marginación y se abata el racismo que los menosprecia, cuando eso suceda señala la Iglesia católica, habrá Navidad para ellos.
Cuando los campesinos, artesanos y obreros, tengan un trabajo digno para todos, en lugar del desempleo, y el campo reciba la atención gubernamental que requiere “y no sea necesario emigrar, para no morir de hambre”, ese día habrá Navidad para ellos.
De igual manera se resalta en el mensaje, la Navidad para los presos, y ésta se dará cuando no sean encarcelados inocentemente, cuando se eviten las torturas y procedimientos injustos, cuando se acelere la revisión de sus expedientes, para que salgan libres.
Aguirre Franco hace alusión a la Navidad para los pobres, la cual llegará cuando la sociedad les signifique una esperanza real, “no un discurso repetitivo, y violento, de igual forma cuando transforme el sistema económico imperante, que los explota y excluye, mientras que para los ricos, habrá Navidad cuando “no exploten a sus trabajadores, sino que les paguen lo justo y le reconozcan sus justas prestaciones sociales”.
Dentro del mensaje, se destaca la Navidad para los gobernantes, la cual llegará cuando “los dirigentes desgasten su vida sirviendo a la comunidad, con una clara opción preferencial por los marginados y empobrecidos.
“Habrá Navidad permanente para todos , cuando seamos constructores de justicia, de fraternidad, de paz, de amor y de reconciliación” apuntó Aguirre Franco. (Citlal Giles).




