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La violencia retrasó la construcción de viviendas para los damnificados de Chilpancingo, afirman

*Ahora avanza la recolección de la tierra en el terreno bajo la vigilancia del Ejército

Trabajadores que laboran en el terreno El Mirador, donde se construyen mil 50 viviendas para los damnificados por la tormenta Manuel de Chilpancingo, afirmaron que hay un retraso en la obra provocado por la inseguridad. Uno de los trabajadores dijo que la llegada del Ejército a la obra fue un alivio, ya que debido a la falta de seguridad no podían acceder a la parte más alta del terreno, de donde se presume que entraron tres pistoleros fuertemente armados. Ayer se observó mayor participación del Ejército en las tareas de seguridad, así como en la recolección de tierra. En el lugar uno de los trabajadores, que no quiso dar su nombre por temor a ser despedido afirmó que hay un retraso en las viviendas, pero todo es a raíz de la inseguridad en la zona, y la temporada de lluvias, que no abona a avanzar como se tenía planeado. Comentó que a la parte más alta del terreno, por donde se presume que entraron los tres hombres armados que asaltaron el 16 de agosto a los obreros, no había acceso, por la falta de seguridad, y por ello la obra no podía llegar hasta allá. “La verdad es que el Ejército está porque es primordial la seguridad de los trabajadores, nos sentimos tranquilos, es un trabajo extra que ayuden con la tierra”, dijo el trabajador. Agregó que el martes no estuvieron en el terreno porque el conflicto de los trasportistas que exigieron que les dejen el trabajo de la zona, “se puso tenso” y para evitar problemas los militares retrasaron su participación hasta que quedara concluida la negociación con los camioneros. En el lugar también se observo que los camiones verde olivo iban escoltando a los camiones civiles durante el trayecto hasta dejar la tierra en un predio, del cual no quisieron dar su ubicación. El trabajador reconoció que la labor de los militares en la obra, si ayuda, pero no fueron llevados para que trabajaran de manera directa en la reconstrucción sino para brindar la seguridad. Comentó que desde que inició la obra los hombres armados visitaban el lugar sin bajarse de sus carros, sólo estaban ahí vigilando, hasta que el sábado 16 de agosto entraron al terreno. Agregó que esa situación afectaba el desarrollo de la obra, ya que los trabajadores tenían miedo mientras realizaban sus tareas, pero por la llegada de los militares andan con mayor tranquilidad. La obra donde participan tres compañías nacionales avanza bajo la coordinación entre las retroescavadoras y los camiones que realizan 13 viajes al día para sacar la tierra y concluir los aplanados y terrazas del terreno. (Anarsis Pacheco Pólito / Chilpancingo).

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