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Hostigan a empleadas que denunciaron irregularidades en un hospital de Taxco

* Las trabajadoras que regresaron a trabajar después de un permiso encontraron que las cerraduras de un consultorio fueron cambiadas y sus tarjetas de asistencia no estaban en el tablero del reloj checador

 Claudio Viveros Taxco de Alarcón  

Las trabajadoras del hospital Adolfo Prieto que la semana denunciaron –ante diferentes instancias estatales y federales– corrupción e irregularidades en este nosocomio, fueron hostigadas por el director, Alberto Ramírez Castañeda, y el secretario de Salud, Herón Delgado Castañeda.

Luego de que solicitaron un permiso, ayer por la mañana se presentaron a trabajar la médico especialista, Catalina Mendoza Morales; la enfermera, Reemberta Carrera Ocampo y la jefa de estadística, María Teresa Peña Luna, y encontraron que las cerraduras del consultorio de ultrasonografía fueron cambiadas, sus tarjetas de asistencia no estaban en el tablero del reloj checador y dijeron que les informaron que las cambiaron a otro centro de adscripción, sin su conocimiento.

En la edición del 10 de este mes El Sur publicó la denuncian de corrupción e irregularidades en el hospital Adolfo Prieto de Taxco, en la cual las trabajadoras informaron que mandaron su queja a el presidente de la República, Vicente Fox Quesada; el secretario federal de Salud, Julio Frenk; el Congreso local, el gobernador René Juárez Cisneros, y la secretaria de Salud, Verónica Muñoz Parra, y después al nuevo secretario Herón Delgado Castañeda, sin resultado alguno.

Ayer, las trabajadoras al no poder checar su asistencia al hospital estuvieron junto al tablero y luego solicitaron la presencia del notario público, Alejandro García Maldonado, para dar fe de los hechos.

Ahí, García Maldonado constató también que las cerraduras del consultorio de ultrasonografía, donde trabaja la especialista, Catalina Mendoza, fueron cambiadas, por eso, el lugar se mantuvo cerrado y no atendieron a los pacientes.

Por su parte, el director del hospital, Alberto Ramírez Castañeda, se encerró en su oficina, en donde se observa que para acceder a ella hay que pasar por una reja metálica que lo aisla, al igual que a su secretaria que se encuentra en la entrada, en lo que debiera ser el pasillo.

A dos metros de la oficina, cuando el notario trabajaba, la enfermera Teodora Lázaro Salgado, quien abandonó sus actividades, grabó con una cámara de video todo lo que ocurría, esto como hostigamiento a las trabajadoras que estaban ahí.

En el interior de las instalaciones, desde hace varios días, hay un memorándum que dice “Por este medio se le comunica a todo el personal que queda estrictamente prohibido sacar información oficial de este hospital general Adolfo Prieto de sus diferentes áreas”. El documento está firmado por la administradora, Vanessa Nava Garibay, y se precisa que al no cumplir la orden, sin antes informar al jefe o responsable de las diferentes áreas, “recaerá toda responsabilidad a la persona que cometa esta falta”.

Catalina Mendoza expresó a este diario: “Somos objeto de una represión por tener el valor y la claridad por la denuncia que hicimos de las irregularidades del hospital Adolfo Prieto”.

Dijo que aún cuando les dijeron que les autorizaron la licencia sindical por parte del secretario de Salud, Herón Delgado Castañeda, esto no es motivo para que “cambien las chapas de mi consultorio y mucho menos quiten las tarjetas de entrada donde checamos y ahora nos digan que nos cambiarán de adscripción, es decir, a otro estado”.

Abundó que desde hace 19 años que trabaja checa su entrada y que el sindicato donde pertenece y tiene la cartera de Acción Social, y le dijeron que “no hay ningún problema, que ya dejemos esto, porque ya tenemos nuestra licencia”.

El permiso o licencia tendrían un periodo de vigencia del 6 al 31 de diciembre, pero “en estos días nos quisieron tender una trampa, y hasta supimos que nosotras ya no trabajamos ahí y que nos cambiaron de centro de trabajo, sin ser así”, señaló la trabajadora María Teresa Peña.

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