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Se amotinan 40 presos en la cárcel de la capital tras una irrupción policiaca; hay seis golpeados

 

*Requisan el lugar agentes estatales vestidos de civil y con armas. “Este es un mensaje de Leonor Nava Romero, La Garra, líder de la pandilla de Los Rojos”, dijo un efectivo antes de abandonar la cárcel, relatan familiares de los encarcelados. La corporación actuó con “exceso de fuerza”, señala la Codehum. Se decomisaron 525 carrujos de mariguana, 900 dosis de heroína, 65 gramos de cocaína y 222.3 gramos de goma de opio, además de armas y aparatos electrónicos, informa el gobierno del estado

Anarsis Pacheco Pólito

Chilpancingo

Presos en la cárcel de Chilpancingo se amotinaron durante tres horas porque policías estatales vestidos de civil irrumpieron a las 4 de la madrugada y golpearon a seis reos, de los cuales dos tienen lesiones.
Alrededor de las 12:50 del día los 40 reos amotinados exigían la presencia de la prensa y de la Comisión de Defensa de los Derechos Humanos (Codehum) para denunciar los abusos de la Policía Estatal.
La protesta de los reclusos desencadenó la movilización de las fuerzas estatales, la Policía Federal y el Ejército, que se desplegaron alrededor de la cárcel y hubo vigilancia aérea. También cerraron las puertas de la aduana por donde intentaban entrar las familias de los presos, pues ayer era día de visita.
Al medio día, entre nervios, confusión y llanto, familiares de los presos pedían la presencia de los reporteros, ante el temor de que los reos fueran nuevamente agredidos por los policías estatales.
La esposa de un recluso dijo que su marido le pidió que llamara a la prensa porque había gente golpeada sin recibir atención médica, y que era necesaria la presencia de la Codehum.
Nerviosa, la señora explicó que su esposo le dijo que entre las 4 y las 4:30 de la mañana de este miércoles, hombres armados, algunos vestidos de civil y otros con uniformes similares a los de los policías estatales, pero sin logotipos, irrumpieron en la cárcel, golpearon a reclusos y los despojaron de sus pertenencias.
“Dicen que entraron cinco camionetas de la Policía Estatal, pero que no tenían placas, se metieron hombres sin uniforme, y los que tenían uniforme, no tenían logo y portaban tenis en lugar de botas”, agregó.
Los policías estatales, que se encontraban en la aduana de revisión para ingresar al penal, cerraron las puertas y lastimaron a algunas madres de reclusos que llevaban bolsas llenas de comida.
La esposa de un preso señaló que a su marido un policía le dijo, “este es un mensaje de Leonor Nava Romero, La Garra, líder de la pandilla de Los Rojos”, antes de abandonar la cárcel.
Familiares denunciaron que en el penal capitalino, dependiendo del crimen que hayan cometidos los presos, las familias deben de pagar una cuota al ingresarlos, por ejemplo, una mujer relató que su marido fue encarcelado por crimen organizado, y tuvo que pagar 10 mil pesos para que no le pasara nada.
En el lugar se vio un helicóptero de Fuerza Estatal que sobrevolaba a baja altura, mientras afuera del penal niños y mujeres lloraban y exigían información sobre sus familiares.
A lo lejos se escuchaban gritos desesperados de reclusos que  querían denunciar la violencia que sufrieron de los policías, que dejaron lesionados a dos de ellos y golpearon a otros cuatro.
Llegó el subprocurador de Control Regional y Procedimientos Penales, Víctor Jorge León Maldonado, y escoltado por agentes de la Procuraduría General de Justicia del Estado ingresó al penal.
León Maldonado y el director del penal, Diego Patricio Ayala se reunieron una hora y solicitaron la presencia hasta de los trabajadores administrativos que estaban en la aduana.
Llegaron enviados de la Codehum, encabezados por el visitador general, Hipólito Lugo Cortés, que durante hora y media permanecieron al interior del penal, donde se entrevistaron con los 40 reos.
Hipólito Lugo dijo que las entrevistas arrojaron que la Policía Estatal, que realizó la requisa, actuó con “exceso de fuerza” y cayó en la irregularidad de utilizar armas de fuego en la revisión, lo cual está prohibido en el procedimiento “porque puede provocar alguna situación de mayores y lamentables consecuencias, utilizaron armas de fuego, esto no es recomendable”.
Señaló que los reclusos están de acuerdo en que la policía catee el lugar, siempre y cuando no actué con “excesiva fuerza”, como lo hizo en esta ocasión. “El ambiente es de incomodidad e inconformidad por las acciones de la policía, no están en contra de la revisiones”, agregó.
Informó que seis reclusos recibieron patadas en el estómago y golpes en distintas partes del cuerpo, y la Codehum investigará los hechos.
Recordó que los presos están ahí por un presunto delito, pero eso no les priva de sus derechos humanos, por lo que deberá de vigilarse por qué fueron tratados así.
Señaló que los reclusos denunciaron que los policías estatales no portaban uniforme cuando realizaron la requisa, y el visitador señaló que no es válido que personal vestido de civil realice este tipo de operaciones, y menos al interior de un penal, donde el ingreso debe de ser con el uniforme para identificarlos.
Hipólito Lugo explicó que la única autoridad que puede permitir el ingreso de personal vestido de civil al penal es la encargada de los reos, es decir la directiva, por lo que urgió que se investigue la participación de la Policía Ministerial.
Criticó que le hayan negado la entrada al penal a los familiares de los reclusos, ya que muchos de ellos acuden desde lejos y no cuentan con el dinero para hacer varios viajes.
Dijo que en las entrevistas a los presos tuvo evidencia de la agresión.

Los cateos

En este año se han realizado cuatro cateos dentro del penal de Chilpancingo, el primero fue el 10 de enero donde se confiscó cocaína y otras drogas, consolas de video juegos, computadoras, armas punzo cortantes, refrigeradores y un equipo de aire acondicionado.
El 5 de marzo también se encontraron consolas de video juegos, computadoras, armas punzo cortantes, refrigeradores y un equipo de aire acondicionado y cocaína.
En la del 14 de marzo se decomisó un rifle de alto poder AR-15 y 582 dosis de heroína, tres cargadores para calibre 380 y 16 “puntas”, armas punzocortantes.

La versión oficial

En el portal de Internet del gobierno del estado se difundió que la corporación Fuerza Estatal, de la Unidad de Fuerzas Especiales en coordinación con soldados del Ejército realizaron una requisa.
En la operación decomisaron 525 carrujos de mariguana, 900 dosis de heroína, 65 gramos aproximadamente de cocaína y 222.3 gramos de goma de opio, 31 tijeras, 31 puntas y tres desarmadores, 306 discos apócrifos, 50 cargadores de celular, 22 televisores de diferentes pulgadas, ocho DVD, dos memorias USB, tres radiograbadoras, 25 controles remoto de televisión y un voltímetro, un horno de microondas, y una plancha.
También se decomisaron cinco playeras con logotipos de la Secretaría de Seguridad Pública, cuatro camisolas y tres pantalones de custodios.
En el boletín se dice que los militares instalaron un cerco de seguridad en las afueras del penal, a fin de evitar incidentes.

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