Carlos Pérez Aguirre
PRD, elección interna y el “PIG”
Con los datos duros que ya se tienen y las denuncias de las corrientes internas del PRD sobre las anomalías registradas en su proceso electoral, quedó de manifiesto que el muy recientemente formado –con familiares y funcionarios de su gabinete– grupo del gobernador Ángel Aguirre Rivero cometió graves violaciones e ilegalidades en dicho proceso, y por ello le cambiaron las siglas a esa secta, de IPG a “PIG”, pues con una muy corta existencia este grupo exhibió toda una lista de anomalías que corrompieron el proceso perredista, compra de votos, reparto de dádivas, rasurado del padrón, embarazo de urnas, cambio de actas y muchas inmundicias más.
Estos señalamientos los han realizado los diversos grupos participantes en esta elección de consejeros. Pero… ¿de qué otra manera pensaron que participaría esta corriente? Sabían de antemano que no tenía raíces en la sociedad y mucho menos en ese partido –PRD–, y que además, con el desprestigio de la mala actuación de su gobierno ese grupo no alcanzaría muchos votos; pero ¡oh! ilusos, la única manera como podía prevalecer es como lo hizo, utilizando ilegalmente los recursos públicos, con un espectacular despliegue de compra del voto y el reparto de recursos, para comprar estructuras completas, fácilmente permeables a las promesas y dineros.
Ahora, a su crisis estructural y de principios al PRD se le suma otra crisis, la gangrena que desde el poder estatal se le inyectó para apoderarse de este órgano partidista para que sirva, no a la sociedad, sino a un grupo familiar. Este grupo, como se sabe, está encabezado por los vástago del gobernador y del secretario de Finanzas, quienes a fuerza del clientelismo forzado vía los recursos públicos quieren además imponerlos y perpetuarse a la ciudadanía de Acapulco y Chilpancingo con una actitud nada democrática y totalmente feudal.
Por esa razón, al gobernador durante los comicios perredistas se le vio activo y sumamente interesado, además de sobrio, evitando festejos, contrastando con lo sucedido por estas mismas fechas el año pasado, que no obstante el anuncio y alarma que le fue notificada de que se acercaban dos grandes huracanes que afectarían directamente la entidad, no le importó y prefirió celebrar en grande y desaparecer varios días sumergido en esa celebración, no obstante los miles de damnificados, como recordamos, no atendió ni repartió suficientemente el auxilio y guardó miles de artículos electrónicos y despensas donados por diversos organismos. Pero ahora, seguramente esos mismos enseres y despensas fueron repartidos con creces para lograr una increíble votación para ese grupúsculo.
La actitud del gobernante de desprecio a la población afectada hace un año en estas fechas y su activismo dadivoso para hacer ganadores a sus familiares realmente es deleznable desde cualquier óptica, pues muestra un gran desprecio al pueblo guerrerense.
Tres son los intereses del gobernante que no repara en atropellar y ganar a como dé lugar, independientemente de las anomalías y corruptelas que se cometan. Primero, cuidarse las espaldas, como ya lo declaró, seguramente habrá muchas cuentas pendientes; el segundo, perpetuar en el poder de manera deshonesta a sus familiares directos, y tercero, conservar la fuente de recursos públicos para continuar enriqueciendo su clan y empobrecer a los guerrerenses. Por ello la creación del “PIG” son las siglas mas adecuadas para esta empresa.




