Afecta el alto oleaje hoteles, restaurantes y viviendas en Zihuatanejo y Petatlán
*En la zona hotelera II de Ixtapa, las olas se llevaron las placas de concreto de la plataforma del muelle de embarque de playa Linda, informa Protección Civil municipal
En Zihuatanejo, el alto oleaje provocado por la onda tropical número 29, causó daños en restaurantes y hoteles de este puerto e Ixtapa; en Petatlán, pescadores de la playa Valentín fueron sorprendidos por las altas olas que destruyeron 18 humildes viviendas en ese lugar, mientras que en la comunidad Barra de Potosí, también en ese municipio, los 20 restaurantes y enramadas resultaron dañados, así como hoteles y villas ubicadas en esa localidad.
En Zihuatanejo, la dirección municipal de Protección Civil reportó que las olas de hasta cuatro metros de altura dañaron el andador peatonal Paseo del Pescador a la altura del restaurante Bistro del Mar en la colonia La Madera.
En la zona hotelera II de Ixtapa, la dependencia informó que las olas también afectaron el muelle de embarque de playa Linda; ahí, el mar se llevó las placas de concreto de la plataforma del muelle; mientras que en playa Larga, los restaurantes Popeye y Huachinango fueron los principales establecimientos afectados por el alto oleaje ya que derribó la estructura de ambos negocios.
También en la playa El Palmar, en la zona hotelera I de Ixtapa, las olas tiraron las cabañas de negocios de masajes que estaban frente al hotel Barceló, además de que las olas también tiraron cuando menos unas 100 palapas pequeñas de los hoteles y enterraron los cinco corrales de anidación de huevos de tortuga que están en este balneario así como los corrales que hay en playa Larga y playa Blanca.
En el municipio de Petatlán, los pescadores de la cooperativa Laguna de Valentín, resultaron afectados con el alto oleaje; las olas de unos cuatro metros de altura afectaron las 18 viviendas de los hombres de mar.
David Cisneros Meza, dijo que las olas más altas ocurrieron durante la madrugada de éste sábado, tomándolos por sorpresa, “cuando sentimos el golpe del agua, todos nos salimos corriendo a la laguna, nos quedamos sin nuestras pertenencias, sin nuestras herramientas para pescar, nos quedamos sin nada”.
Añadió que durante el día, las olas seguían llegando y socavando la arena, por lo que expresó su temor a que la poca franja de playa que quedaba se la llevaran las olas por completo “y ahora sí ya no tengamos ni siquiera dónde parar nuestras casitas de nuevo”.
Ayer, pese al mal tiempo, en algunos restaurantes se observaron comensales, mientras que el alto oleaje resultó propicio para decenas de surfistas que aprovecharon las olas para practicar este deporte extremo.
No hay pesca ni turismo por el mal tiempo, se queja el comisario de Barra de Potosí
En declaraciones telefónicas, el comisario de la comunidad ecoturística de Barra de Potosí, Víctor Manuel Abarca Maciel señaló que la principal actividad económica del lugar es afectada de manera severa, pues desde hace 10 días que no pescan y que tampoco llegan turistas a la zona.
Además, el alto oleaje afectó los 20 restaurantes y enramadas ubicadas al pie de la playa y la laguna; el mar se llevó toda la arena y socavó las construcciones de los restaurantes, La Condesa y Nayito fueron los más afectados.
El comisario municipal de esa localidad, Víctor Manuel Abarca Maciel, dio a conocer que además de los restaurantes, el mar afectó dos hoteles, las villas, bungalows y residencias que están a lo largo de cuando menos cuatro kilómetros de playa.
“En los restaurantes y enramadas, el mar está llegando hasta las cocinas, se está llevando los baños, los 20 restaurantes están siendo afectados por el mal tiempo, porque algunos están inundados, en otros, el mar se ha llevado sus frentes”.
Agregó que “los hoteles los está destruyendo por abajo, está rompiendo las albercas, las terrazas, está tumbando las bardas, las olas están tirando esas construcciones, además de que no hay arena en la playa, el mar se la ha llevado toda”.
También se dolió que por el mal tiempo, no hay muchos turistas, por lo que los prestadores de servicios así como los pescadores no pueden salir a hacer sus actividades cotidianas, lo que representa una afectación económica para la mayoría de la población de Barra de Potosí.
Comentó que Protección Civil estatal les entregó costalillas para amortiguar el impacto de las olas.
Hizo un llamado al gobierno del estado para que presten atención a lo que allí ocurre.
Expresó que las afectaciones registradas en esa zona de la Costa Grande, no se habían presentado en un lapso de al menos 10 años, pues ni con la tormenta Manuel el año pasado los hubo.
“El pueblo vive de los restaurantes y si no hay restaurantes, el pueblo se muere porque la pesca se vende allí en los restaurantes, tenemos 10 días en el lugar pero no ha habido nada porque el puerto está cerrado a la navegación”, expuso Abarca Maciel.
La ex diputada federal, Adriana Luna Parra reclamó la ausencia de autoridades municipales en Barra de Potosí, municipio de Petatlan, pues señaló que las marejadas provocaron la desaparición de la playa.
Acusó que existe “indolencia del gobierno del estado al medio ambiente, porque en agosto pasado, el senador Armando Ríos Piter presentó un punto de acuerdo para la protección de Barra de Potosí”. (Brenda Escobar y Karla Galarce / Zihuatanejo / Petatlán / Acapulco).
Provocan los remanentes de Odile daños en unos 300 negocios de la franja costera de Guerrero
Al menos 300 negocios y palapas asentados en la franja costera de la entidad resultaron afectados por las marejadas que provocaron los remanentes del huracán Odile categoría II en su paso por Guerrero. En Playa Azul, en Coyuca de Benítez, el mar afectó 232 comercios.
Tan sólo en Barra de Potosí, las olas de hasta 5 metros de altura, arrastraron 20 palapas y dejaron sin playa a ese destino turístico del municipio de Petatlán, alcanzaron los cimientos de los hoteles y los socavaron.
En Zihuatanejo el mar afectó cinco restaurantes y socavó la barda perimetral del muelle y el malecón, informó el subsecretario de Protección Civil estatal, Raúl Miliani Sabido.
En Acapulco, la fuerza del mar derribó parte del muro de contención de los restaurantes ya afectados por el cambio de corriente del mar que provocó la marina Majahua en Puerto Marqués, además de que arrastró palapas en playa Revolcadero. Mientras tanto en pie de la Cuesta, también hubo afectaciones y pérdida de mobiliario y destrucción de ramadas.
El subsecretario de Protección Civil, Miliani Sabido detalló que hasta ayer al mediodía habían sido 15 palapas que el agua había arrastrado en Barra de Potosí y anotó que el muro de contención del tercer bloque de restaurantes en Puerto Marqués se había desprendido debido a los remanentes de Odile.
Comentó que el oleaje de tres y hasta cuatro metros de altura que se había registrado en diferentes puntos de la entidad, inundó once negocios en Pie de la Cuesta.
El capitán de Puerto Marqués, José Roberto Garduño Trejo informó por separado que el puerto se mantuvo cerrado a la navegación menor desde el jueves; por lo que hoy domingo se cumplen cuatro días de que ninguna embarcación menor puede ofrecer algún servicio recreativo en las playas de la entidad.
Desde el viernes por la noche, el mar golpeó la franja costera y en Puerto Marqués obligó a los prestadores de servicios náuticos a subir sus vehículos a los accesos a playa; las olas provocaron que el mar arrojara agua hasta algunos metros de distancia de los accesos, e inundara parte de la Costera Miguel Alemán.
“Se brindó apoyo en Pie de la Cuesta, ahí se inundaron once negocios y falta prevención de los restauranteros, ya saben que por la temporada de lluvias hay oleaje elevado y ahorita están pidiendo costalera para sus negocios”, había informado el titular de Protección Civil en el estado de Guerrero.
Por la noche, informó que en Playa Azul, cerca de la Barra de Coyuca, las marejadas habían afectado 232 negocios, por lo que serían entregados kits de limpieza, colchonetas, y despensas a las 296 personas afectadas.
En un boletín, la Subsecretaría de Protección Civil de Guerrero alertó a restauranteros, turistas y habitantes de la franja costera que debido al alto oleaje, de hasta cuatro metros, en las playas de la franja turística, a respetar las indicaciones de los salvavidas y a evitar acercarse a observar el rompimiento de las olas, ya que pueden ser sorprendidos por éstas y sufrir un accidente.
Pidió al sector hotelero, restaurantero y de enramadas, colocar señalamientos de mar picado, con banderolas rojas, y prohibir a bañistas meterse al mar durante la ocurrencia de marejadas fuertes, principalmente en la Bahía de Santa Lucía y las zonas de mar abierto. (Karla Galarce Sosa).




