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Festejan los 54 años de la biblioteca del Zócalo de Acapulco con literatura, música y pintura

 

*Esta debería ser la biblioteca más importante del puerto, pero siempre se le niegan los recursos, se queja su directora Themis Mendoza Arizmendi

Óscar Ricardo Muñoz Cano

Con la asistencia de más de 50 personas la Biblioteca Pública Municipal Número 22, Doctor Alfonso G. Alarcón, celebró este jueves su aniversario 54 en sus instalaciones con un programa cultural que incluyó presentaciones editoriales, música y una exposición pictórica.
Luego del corte de listón, se exhibió en el lobby una muestra de trabajos de los alumnos del artista plástico Roberto Piza Rivera y posteriormente en la sala multiusos en voz del cronista de los barrios históricos, Arturo Zúñiga Guzmán, se dieron a conocer detalles de la vida y obra del doctor Alfonso Guillermo Alarcón (1884-1953) quien recibió distinciones, premios científicos y cívicos como la Corona Olímpica de Bélgica.
Al final de su exposición, Zúñiga Guzmán llamó a los asistentes para enviar un documento para poner el nombre de Alarcón en el Congreso de la República.
Posteriormente se presentó la maestra Estela Díaz Escobar, directora de la revista Revolución para ofrecer un paseo visual por algunos de los 85 número de la revista que se fundó en 2002 y que a decir del Conaculta es la única revista cultural de la entidad.
Así también se presentó el libro Cuentan los pescadores, del costarricense Eduardo Campos Picado, avecindado en Acapulco desde hace más de 30 años, que se basó en una experiencia personal luego de estar a la deriva en altamar 16 días; a él lo acompañaron el propio Zúñiga Guzmán, así como Humberto Aburto e Isabel Reyes.
En sus relatos predomina la idea de la incertidumbre cotidiana de los pescadores del puerto, que salen a buscarse la vida pero desconocen si lo que encontrarán en altamar es la muerte.
Finalmente y para cerrar las actividades, se presentó el grupo Tradición Latina, de la UAG, así como José Rogelio, quienes pusieron el toque musical al día.

Lo más difícil es seguir adelante y sin recursos, afirma la directora

En entrevista, la directora de la biblioteca Themis Mendoza Arizmendi declaró que en este tiempo “lo más difícil es seguir adelante y sin recursos; ideas, propuestas, ganas de trabajar, hay de sobra, lo que es difícil es salir adelante y con nada de recursos, eso es con lo que siempre batallamos, dijo mientras recordó que en teoría debe recibir recursos y apoyo de los tres ámbitos de gobierno.
En cuanto al gobierno del estado y el municipio, lamentó que “si no hay presupuesto pues ahí se pierde el trabajo que se hace desde la federación, quien tuvo que apoyarse en los municipios y los estados y es ahí donde estamos cojeando”.
Tras 32 años como directora, más cinco años como bibliotecaria, aseguró que sí se puede hablar de un impacto social para con la población, puesto que “las personas que vienen ya no son aves de paso, el usuario que antes venía por una consulta ahora con los servicios que ofrecemos y las actividades que hay pues retorna”, al tiempo que informó, la biblioteca cuenta con un acervo de cerca de 30 mil libros, principalmente de literatura e historia, y una plantilla de 27 trabajadores. Por ello, aseguró que más allá de ofrecerse como espacio para hacer tareas, “se ofrece como uno multicultural, que es en sí el carácter que ya tienen las bibliotecas en todo el país”.
“Acapulco ha crecido y esta debería ser la mejor biblioteca del puerto –destacó–, “sin embargo sabemos que no es posible y ya no me quiero imaginar otras como la de Rena o Zapata, u otras que no tienen ni luz ni agua”, por lo que llamó a las autoridades a que estén al pendiente de una institución que definió como “muy noble”.
“La biblioteca da y da y da, pero es necesario que el gobierno voltee y la retribuya, no nada más en el salario al trabajador, sino no hay herramientas para trabajar pues todo se viene abajo”, concluyó.

Un poco de historia

La biblioteca se estableció en el edificio actual en 1954 pero desde 1949 estuvo en el fuerte de San Diego por iniciativa del cronista e historiador Rosendo Pintos Lacunza, entonces presidente del Patronato Pro Museo Fuerte de San Diego, misma instancia que estableció bautizarla con el nombre el del doctor  Alfonso G. Alarcón.
El terreno que hoy día ocupa el edificio de la biblioteca perteneció a la Iglesia católica y se utilizaba como curato, pero en 1927 se desocupó debido a la guerra cristera para convertirse en escuela.
A la fecha tres ha sido sus directores: el propio Rosendo Pintos Lacunza, el profesor  Miguel Arizmendi Dorantes y la actual directora Themis Mendoza Arizmendi.

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