Suspenden servicios en el IMSS de Altamirano por amenazas y extorsión a los trabajadores
Israel Flores
Ciudad Altamirano
Cerca de las 3 de la tarde de este martes, trabajadores del hospital del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) de Ciudad Altamirano comenzaron a parar actividades de forma discreta, por un mensaje que los amenazaba y les pedía dinero para dejarlos trabajar.
Se confirmó que durante la noche los trabajadores del hospital suspendieron el servicio de urgencias. Cerraron las puertas y todos los pacientes que llegaron fueron rechazados. No hubo presencia policíaca, solamente la vigilancia propia del instituto.
Por la mañana, suspendieron las actividades de consulta externa y mantuvieron cerrado el edificio. Los pacientes fueron rechazados y sólo atendieron casos muy especiales en el área de urgencias.
Alrededor de las 10 de la mañana se reactivaron las consultas externas, bajo medidas más estrictas de seguridad, pero sólo para detectar quién ingresaba, toda vez que el personal de seguridad no maneja armas.
Policías federales estuvieron por varios minutos en la zona e ingresaron a las instalaciones del IMSS para platicar con los trabajadores.
El IMSS en esta ciudad es dirigido por el doctor José Calderón, quien es médico del hospital desde hace varios años. Los trabajadores expresaron temor, e incluso algunos dijeron que temen incluso acudir a trabajar.
Una vez que el hospital reinició la atención médica, prácticamente 20 horas después de recibir la amenaza, no se observó ningún policía en el nosocomio, todas las actividades estuvieron bajo el control y supervición del personal de vigilancia interna. Sin embargo, la Policía Municipal reportó que estaban interviniendo corporaciones de los tres niveles de gobierno para cuidar las actividades del hospital.
Para ingresar a consulta, no sólo pedían el carnet de citas médicas, sino también una identificación oficial, de preferencia la credencial de elector.
El hospital del IMSS, atiende en tierra caliente a más de 10 mil derechohabientes, que no sólo son de Guerrero, sino también de Michoacán. A pesar de la cantidad de pacientes que atiende, ha disminuido la cantidad de pacientes atendidos por la violencia que ha provocado la migración de médicos.




