Dicen dos agentes acreditados que fueron hostigados en la capacitación con militares
*Nos levantaban a las 4 y media de la mañana para la limpieza y nos daban comida descompuesta”, afirman
Carlos Moreno A.
“Nos levantaban a las 4 y media o 5 de la mañana para la ladilla (limpieza) y nos daban comida descompuesta, nos teníamos tiempo para preparar nuestra ropa”, coincidieron los policías acreditados que ayer denunciaron el hostigamiento contra ellos durante su capacitación en el cuartel militar de Petatlán.
Consultado afuera de la Secretaría de Seguridad Pública, acompañado de los agentes que se mantienen en paro laboral desde el 28 de julio, el policía segundo Oscar Sedano Ramírez se quejó de que durante su capacitación militar hubo hostigamiento.
Relató que era levantado a las 5 de la mañana para la “ladilla, como represalia a uno mismo”, es decir los quehaceres, para después del desayuno ir a las diferentes clases que les impartían los soldados.
Indicó que cuando acudían a comer a las 2 y media de la tarde los soldados les daban alimentos en mal estado, “medio descompuesto, nos daban pollo hervido y olía feo, igual la carne de puerco y a veces nos daban papilla” y que la cena era a las 6 de la tarde.
Dijo que entre las clases de capacitación que recibieron los 116 policías durante un mes había de armamento, específicamente las posiciones, materia de orden cerrado, instrucción, clases de tiro y de defensa personal.
Además, contó, los soldados tras levantarlos a las 5 de la mañana marchaban, hacían ejercicio y corrían como parte de la capacitación.
Señaló que uno de los hostigamiento que sufrieron fue que los soldados, quienes eran los instructores, los tenían en capacitación en horarios que no estaban establecidos y que eran horas “libres” para los policías.
“Nos daban pláticas hasta cierta hora, 9 y media o 10 de la noche, cuando ya el horario que tenía ellos fijos ya era para nosotros, era libre para que uno mismo aseara sus cosas, su uniforme, su ropa, porque nada más nos llevamos uno. De tanto ejercicio que hicimos allá pues se ensuciaba, no nos dejaban tranquilos durante mucho tiempo”, dijo.
El policía preventivo contó que luego de tres días en el adiestramiento, los 116 agentes se inconformaron y dialogaron con los mandos militares para que “bajaran” el ritmo de trabajo.
Otro policía preventivo consultado, Gerardo Arroyo López, quien también acudió al adiestramiento, coincidió en que acudió con el anhelo de aprehender, pero “no fue así, recibimos un poco de hostigamiento de los instructores”.
“Dentro de lo cabe uno se aguanta, pero llega el punto en que te revientan, ahí nos manifestamos y optamos por hablar con la superioridad para que le bajaran al ritmo que querían imponer los instructores, que no era el que estaba marcado”, explicó el agente.
Al preguntarle porqué decidieron unirse al paro laboral de los policías municipales que no aprobaron los exámenes de control y confianza, según las autoridades, a pesar que ellos ya están acreditados, coincidieron en que es “una demanda justa y un derecho de los policías porque somos policías todos, hoy son ellos, mañana nosotros”.
Arroyo López indicó que “la situación es clara, a los compañeros les retuvieron el salario y a otros los están despidiendo, pero somos policías todos, nos incorporamos al apoyo y solidaridad con ellos para estar haciendo presencia y les den solución”.
El otro preventivo señaló: “no quiere decir que porque uno hasta el momento no haya aparecido en la lista está exento, vemos que hay muchas irregularidades y estamos al pie de la lucha”.
Sobre si ya recibieron alguna instrucción del secretario de Seguridad Pública, Marcos Esteban Juárez Escalera, Arroyo López dijo que el martes por la tarde les indicaron que iban a dar vialidad.
“Nos dieron esa indicación pero no podemos, cómo vamos a salir con esta situación”, en referencia a que no tienen armas.




