Universitarios exigen quitar el nombre del ex gobernador Olea a una calle de Iguala
* Conmemoran el 42 aniversario de la lucha por la autonomía de la UAG
Zacarías Cervantes, corresponsal, Chilpancingo * Dirigentes del Movimiento Estudiantil de 1960 por la autonomía de la Universidad Autónoma de Guerrero que concluyó en la masacre del 30 de diciembre frente al edificio docente y con la caída del gobernador Raúl Caballero Aburto, se manifestaron para exigir que se quite el nombre del ex procurador y ex gobernador, Xavier Olea Muñoz, a una calle de la ciudad de Iguala.
Durante la ceremonia luctuosa por el 42 aniversario de la masacre de 17 ciudadanos que participaron en el movimiento por la autonomía de la UAG, efectuado ayer frente al monumento de los mártires del 30 de diciembre en la Alameda Granados Maldonado, los dirigentes estudiantiles de esa época, el ex magistrado del Tribunal Superior de Justicia (TSJ), Jesús Araujo Hernández y Jorge Vielma Heras, denunciaron que en esos hechos tiene responsabilidad Olea Muñoz quien entonces se desempeñaba como procurador de Justicia del Estado.
Araujo Hernández criticó el hecho de que Olea Muñoz actualmente sea “objeto de homenajes” cuando tras la masacre del 30 de diciembre, incluso, fue calificado por algunos medios de comunicación como represor y fascista”.
El gobierno del estado y el gobierno municipal de Iguala hace poco más de un mes impusieron el nombre de Xavier Olea Muñoz a una calle de esa ciudad en homenaje al efímero ex gobernador.
“Ya no queremos más asesinatos, rechazamos masacres como la de Aguas Blancas y como la del Charco; queremos paz, respeto, libertad y que la democracia fluya a través de los partidos y si se trata de premiar a criminales deberíamos entregar también un diploma enorme a los responsables intelectuales y materiales de esas masacres y a los representantes de las fuerzas antidemocráticas infiltradas en el gobierno”, dijo Araujo Hernández, quien actualmente es dirigente estatal del Partido Convergencia por la Democracia (CD).
El ex dirigente estudiantil Vielma Heras fue más allá, demandó que el nombre de Xavier Olea Muñoz sea retirado de una de las calles de Iguala y propuso al centenar de asistentes al acto que se integrara una comisión “para llevarle las pruebas al gobierno perredista de Iguala de la responsabilidad que tuvo Olea Muñoz en la masacre del 30 de diciembre de 1960”.
Otro de los oradores fue el entonces presidente de la Asociación de Padres de Familia, Pablo Sandoval Cruz, quien dijo que a 42 años, ese movimiento ha dejado “grandes enseñanzas” al pueblo para luchar por grandes conquistas políticas y sociales “y no ir para atrás como la política del presidente Vicente Fox con quien metimos reversa con su gobierno derechista”, dijo.
Sandoval Cruz retomó el llamado a la unidad que había hecho antes Araujo Hernández, e informó que en breve surgirá un Frente Cívico Guerrerense que luchará en contra de los gobiernos “antidemocráticos”. Convocó, asimismo, a los asistentes a tomar el ejemplo del municipio de Acapulco “en donde las fuerzas vivas lucharon para tener un gobierno democrático” y de San Salvador Atenco, en el estado de México “donde los ciudadanos se organizaron y lucharon para defender sus tierras”.
El acto comenzó a las 11 de la mañana. Fungió como maestro de ceremonias el ex secretario general del Sindicato de Trabajadores Académicos de la UAG (STAUAG), Romualdo Hernández Alvínez y además de Araujo Hernández, Vielma Heras y Sandoval Cruz, asistieron el rector de la UAG, Nelson Valle López, el presidente de la Comisión Estatal de Defensa de los Derechos Humanos (Codehum), Juan Alarcón Hernández y algunos familiares de las 17 víctimas.
En su intervención el rector Valle López dijo que “de la muerte surgió la vida, el espíritu y el ideal”, porque el 30 de diciembre de 1960 nació la autonomía real de la Universidad Autónoma de Guerrero.
“De esta sangre surge el halo del espíritu y el 4 de septiembre de 1963 la Ley Orgánica número 24 que consolida plenamente la autonomía universitaria”, recordó. El del rector, y el de el presidente municipal Saúl Alarcón Abarca, fueron los discursos más breves que se pronunciaron en este acto.
El edil únicamente señaló que a pesar de hechos como la masacre del 30 de diciembre, la Universidad Autónoma de Guerrero debe de seguir existiendo para que se encargue de impartir la educación superior en Guerrero “porque si no hay educación no hay progreso”, indicó.
En el evento hubo también críticas a la UAG y a quienes la han dirigido en los últimos años. Araujo Hernández señaló que hechos como la masacre del 30 de diciembre deben de servir para reflexionar sobre el perfil ético que la UAG debe tener porque dijo que existe “una grave degradación en muchos ámbitos y necesitamos un código ético para las instituciones de educación superior”.
Mientras tanto, Jorge Vielma señaló que hasta ahora “son las mafias las que han llegado a dirigir a la UAG, no hay un liderazgo real que se preocupe por el rescate de su historia y de movimientos como este que le dieron origen”.
También señaló que no existe una lucha real por nuevas conquistas en la institución; “los trabajadores universitarios andan mendigando en el ISSSTE” mientras que de la Federación Estudiantil es hoy una organización “sin dignidad y sin vergüenza”.
Criticó también el hecho de que el ex rector Hugo Vázquez y las actuales autoridades universitarias estén “negociando su libertad” por el faltante de recursos en su administración.




