Confirma equipo de la ONU masacre en Siria con 92 muertos; 32 de ellos, niños
DPA
Damasco / Beirut / Washington
Los observadores de la ONU confirmaron ayer la muerte de 92 civiles, entre los cuales hay 32 niños de menos de diez años, tras un ataque de tropas sirias contra la ciudad de Al Hula, a unos 200 kilómetros al norte de Damasco.
El jefe del grupo de observadores, Robert Mood, habló de una “brutal tragedia” después de que el equipo de la ONU recorriera Al Hula, en la provincia de Homs.
El secretario general de la ONU, Ban Ki Moon, y el enviado especial a Siria del organismo, Kofi Annan, condenaron enérgicamente la matanza como “un crimen terrible y brutal” en una declaración conjunta difundida ayer en Nueva York.
Este empleo “al azar y desmesurado de violencia” representa una clara violación del derecho internacional, afirmaron, y agregaron que quienes cometieron este crimen deben responder por ello.
Nabil al Arabi, secretario general de la Liga Árabe, describió lo sucedido como un “crimen horroroso”. La televisión estatal siria mostró videos de las víctimas grabados por activistas pero afirmó que éstas habían sido masacradas por “bandas terroristas”.
Activistas sirios y observadores de grupos de derechos humanos habían informado previamente de una masacre de las tropas del régimen del presidente Bashar al Assad.
Se trata de uno de los peores ataques del régimen de Al Assad desde el inicio de las protestas en Siria, hace 15 años.
Imágenes de video colgadas en YouTube muestran cuerpos de niños en el suelo con heridas de metralla.
El activista exiliado en Beirut Ahmed Kassem declaró que ayer había logrado hablar con sus padres, que viven en Taldo, y que han sobrevivido por milagro a los disparos de artillería.
Según su relato, las primeras granadas de artillería comenzaron a caer en medio de la manifestación de protesta semanal de ciudadanos desarmados después de las plegarias de los viernes. Luego las tropas dispararon también contra las viviendas con cientos de granadas y misiles. También fue alcanzada la casa de los padres de Kassem, pero éstos se salvaron porque habían logrado huir poco antes al exterior.
Sobre la forma en que ocurrió la masacre hay informaciones contradictorias. Algunas fuentes de la oposición dijeron que los soldados habían entrado a las casas a rematar a las víctimas. Kassem lo desmintió y dijo que su padre le aseguró que “todas las víctimas, todos los niños inocentes, murieron por las granadas del régimen de Assad”.
Su efecto fue en todo caso demoledor. Videos colgados por los activistas en Internet muestran los cadáveres destrozados y cubiertos de sangre de familias y niños en distintas habitaciones.
La masacre desató un éxodo masivo de los supervivientes hacia otros puntos del interior del país, aseguró el Observatorio Sirio de los Derechos Humanos, con sede en Londres.
Al Hula fue en los últimos meses escenario de frecuentes manifestaciones contra el régimen, así como otras regiones de la provincia de Homs.
Activistas difundieron en la noche del viernes un video que muestra una manifestación en Homs en solidaridad con las víctimas de Al Hula, en el que los manifestantes juran que la sangre derramada no quedará sin castigo. Además, los asistentes al funeral de un hombre muerto a manos de las fuerzas del gobierno gritan eslóganes contra el presidente Bashar al Assad.
Tras la masacre, el Consejo Nacional Sirio, que agrupa a numerosos sectores de la oposición, exigió una reunión de emergencia del Consejo de Seguridad de la ONU para determinar quiénes son los responsables del supuesto crimen.
EU condena “salvaje” matanza
La secretaria de Estado norteamericana, Hillary Rodham Clinton, condenó ayer la masacre perpetrada en Al Hula, en el centro de Siria, que dejó más de 90 muertos, incluyendo gran cantidad de niños, e hizo un llamado a poner fin a la continua violencia.
“Estados Unidos condena con los términos más duros posibles la masacre de ayer (viernes) en el pueblo sirio de Al Houla”, dijo Clinton en un comunicado en el que calificó de “asalto salvaje” el ataque con artillería y tanques contra un barrio residencial.
La jefa de la diplomacia estadounidense urgió a responsabilizar por los hechos a los autores de la masacre y dijo que Estados Unidos trabajará con la comunidad internacional para “intensificar” la “presión sobre (el presidente sirio Bashar al) Assad y sus colaboradores, cuyo gobierno a través del asesinato y el temor debe terminar”.




