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Poca asistencia en una marcha contra la inseguridad en Taxco

 

Al final la protesta se volvió tribuna para las exigencias personales de varios grupos, por eso no hubo convocatoria, denuncia el alcalde Abraham Ponce

 Claudio Viveros Hernández Taxco  

Con escasa asistencia de ciudadanos y la participación de grupos que expresaban demandas personales, el miércoles se efectuó una marcha en Taxco, la cual sería contra la inseguridad, el ambulantaje, la corrupción política, los fraudes en cultura y contra el alcalde Abraham Ponce Guadarrama.

Los inconformes también se manifestaron en la Plazuela de San Juan, en el Centro de la ciudad.

De la protesta, el alcalde indicó que “salieron a flote los motivos reales y todo porque no se cumplieron los caprichos de algunos”, como el incluir en la nómina del Ayuntamiento a más de 20 reporteros, registrados por el Club de Periodistas de Taxco, del cual el vocal de Honor y Justicia, Javier Ruiz Ocampo, fue uno de los principales organizadores de la protesta.

La marcha, supuestamente convocada por la Unión de Usuarios, la Unión Nacional Sinarquista y el Movimiento Municipal de Cultura, apenas rebasó un centenar de personas, entre las cuales había vendedores de artesanías de Xalitla, radicados en Taxco, comerciantes ambulantes y semifijos asentados a lo largo de la carretera que atraviesa la vieja terminal de autobuses, y un pequeño grupo de organizadores que se ostentaron como defensores del municipio.

Pero a falta de concurrencia, la manifestación quedó a cargo de los promotores, quienes por medio de un aparto de sonido evidenciaban algunos problemas por los que atraviesa el municipio.

Luego de exhortar a los taxqueños a no quedarse callados, el tema inicial de la inseguridad pública fue relegado.

Asimismo, hubo molestia de transeúntes por la falta de transporte, por que el paso de vehículos fue interrumpido en esa zona para evitar confrontaciones.

Evidencias de corrupción

Mientras que el presidente municipal Abraham Ponce Guadarrama indicó que el fracaso de la marcha “era evidente si partimos del hecho de quien la convocó: el señor Lorenzo Serrano Gutiérrez, líder de tianguistas y ambulantes; Javier Ruiz Ocampo, con decenas de evidencias de corrupción en los cargos que ha tenido en el gobierno estatal, y un ingeniero de apellido Castillo, quien ofreció al Ayuntamiento porcentajes del 10 al 15 por ciento por el hecho de asignarle algunas obras”.

Agregó que afortunadamente “la sociedad taxqueña sabe quiénes son estas personas, que no tienen ninguna credibilidad ni autoridad moral para hacerles caso”, incluso hubo tianguistas y ambulantes que dijeron haber sido obligados bajo la amenaza de retirarlos del lugar que tienen en la vía pública.

Sobre el motivo de la protesta, Ponce Guadarrama aseguró que no hay argumentos ni congruencia de los organizadores, quienes también convocaron por la dignidad de Taxco, por medio de volantes. “Cómo es posible que una persona que quiera resolver los problemas de la vialidad los ocasione al poner y defender a gente para invadir las calles”.

Afirmó que “uno de los que azuzaron a la gente fue Javier Ruiz Ocampo. Sabemos quién es y cómo se ha desempeñado a lo largo de muchos años. Él estuvo en la emisora en Taxco de RTG, y le preguntaría a la dirección de ese tiempo y a sus compañeros cómo y porqué salió de ahí al haber tráfico de influencias, facturas apócrifas, robo de materiales y producciones grabadas de muchos años, y donde no había cuentas claras. Salió de manera vergonzosa y los taxqueños lo sabemos”.

Precisó que los señalamientos contra él son directos, de tipo personal, por parte del excronista de Taxco, Ruiz Ocampo, quien se hace llamar historiador, por lo que Ponce Guadarrama advirtió que en este caso “hay tela de donde cortar”, pero el señor Ruiz Ocampo no tiene ninguna autoridad moral para señalarme. Así como su trayectoria en RTG –denunció– en la biblioteca pública La Lajuela el inventario bibliográfico bajó considerablemente cuando estuvo a su cargo.

Afirmó que “en el Museo Spratling hizo tráfico de influencias del INAH para deteriorar la imagen de Taxco, con indebidas licencias de construcción, y en la Casa Borda él abrió y permitió instalar tianguis y comercios personales y propició su destrucción”.

Reviró que los organizadores “ni siquiera pudieron marchar porque no tuvieron gente, sólo había puros agitadores profesionales, el fracaso estaba anunciado desde antes y por eso no distraje mi atención en ocuparme de esto y seguí con mi trabajo”.

Las inclusiones en nómina

Ponce Guadarrama reveló que con fecha del 1 de agosto de 2004, el Club de Periodistas de Taxco, junto con su vocal Ruiz Ocampo, le pidieron, mediante un escrito, que sus representados tuvieran un salario digno en el Ayuntamiento “y me anexan la lista de 23 colegas que esta persona encabeza”.

Aseveró que rechazó la solicitud porque “no podía cumplir ese capricho, no puedo regalar el dinero del pueblo que está para administrarse en los programas. No puedo desviar dinero ni incrustar en la nómina a 23 de sus compañeros. Esto no es ningún invento”.

Finalmente, el alcalde aseguró que en el municipio hay paz social y los intereses de personas o de grupos no van a frenar los proyectos y resolver problemas.

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