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Descartan que una mina de Zihuatanejo cause daños a habitantes o al ecosistema

 

La Secretaría de Salud estatal, mediante un documento dirigido al alcalde Amador Campos Aburto, informó los resultados de los análisis de laboratorio de una mina localizada en la comunidad de Mineral Real de Guadalupe, la cual –según los vecinos– causa daños al medio ambiente, a los animales domésticos y a los habitantes.

El oficio 2186, firmado por la titular de Salud en la entidad, Verónica Muñoz Parra, fechado el 14 de junio de 2004, pero apenas recibido en la Presidencia Municipal el 11 de agosto, indica que trabajadores de esa dependencia verificaron las instalaciones del proceso y área de almacenamiento de Jales, una mina abandonada en el ejido de Mineral Real de Guadalupe.

Ahí, hace más de 12 años, la empresa minera García y Cisneros extraía oro y plata.

Los pobladores, entre ellos el señor José Ángel Méndez Coria, en cuyo predio están las instalaciones desde hace más de un año, demandó en su momento que se analizaran las sustancias sulfurosas que ahí quedaron y acusó que esos químicos “enyerban el agua y matan al camarón y la mojarra”.

Indicó que el agua emanada del arroyo cercano a la mina abandonada causaba que las vacas abortaran, y al volatizarse las sustancias algunos habitantes padecían dolores de cabeza.

De acuerdo con los análisis de la Secretaría de Salud, para la búsqueda de metales pesados –cadmio, cobre, fierro, manganeso, plomo, zinc, arsénico y aluminio– se tomaron 5 muestras de agua y 3 de tierra en puntos estratégicos.

Señalan en el documento que “la lectura e interpretación de estos resultados nos indican que no hay riesgo para el funcionamiento del ecosistema, incluyendo la salud de las personas que radican en el área de influencia de la mina”.

Sin embargo, “la Secretaría estará pendiente de realizar otras evaluaciones a los mismos puntos estratégicos, durante la temporada de lluvias y al finalizar esta temporada”.

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