Marcial Rodríguez Saldaña
A ganar PRD
El domingo pasado, los ciudadanos y militantes perredistas de Guerrero dieron una lección de su vocación democrática, al elegir en urnas al candidato del PRD a gobernador del estado Zeferino Torreblanca Galindo.
La elección interna del PRD tuvo deficiencias como el hecho de que no se publicara la ubicación de casillas ni la lista de funcionarios y sobre todo, la incertidumbre de si se realizaba, toda vez que algunos medios anunciaron su cancelación y otros su realización, lo cual causó desconcierto entre los electores.
A pesar de estas dificultades, las cuales hay que corregir en las próximas contiendas internas, la afluencia electoral es importante, pues refleja la participación de la sociedad civil –poco dada a intervenir en elecciones internas de partidos– y de la militancia del PRD que legitiman a un candidato y lo enfilan como próximo gobernador de Guerrero.
El método utilizado por el PRD para elegir a su candidato a gobernador, que está legitimado por miles de votos, supera al aplicado por el PRI, que fue designado por acuerdo de unos cuantos, haciendo a un lado el derecho de su militancia a votar en sus procesos internos y haciendo nugatoria su vida democrática.
El PRD sale muy bien librado de este proceso interno, las deficiencias en nada se comparan con el ejercicio democrático; la parte que sigue es la conciliación interna, sumar a todos los que se inclinaron por los otros precandidatos, integrar la más amplia alianza con todas las organizaciones ciudadanas, sociales y partidos políticos favorables a la alternancia y mantener e incrementar la efervescencia ciudadana hasta llegar a la jornada electoral con una ola democrática incontenible.
El PRD requiere presentar a los electores de Guerrero un excelente programa de gobierno, que refleje la realidad del estado y ofrezca soluciones viables con una visión social integral y de desarrollo económico. Hay que decir con franqueza desde ahora, qué se podrá hacer en seis años para no causar falsas expectativas en la población y luego sean motivo de desencanto.
Hay que trabajar una sólida estructura electoral, capaz de impedir cualquier mapachería electoral. La elección de Guerrero está vinculada a los proyectos nacionales de la sucesión presidencial en el año 2006 y cada elección local es una pieza más del ajedrez político nacional; la reciente elección para gobernador en Oaxaca es más que un botón de muestra.
La campaña que se avecina tendrá varios rostros, será una batalla electoral que se tendrá que librar palmo a palmo, habrá que conquistar voto a voto, la confianza será un mal que hay que borrar en la contienda que estará llena de adversidades, pero así como Bolívar les dijo a sus generales cuando le preguntaron qué habría que hacer al comenzar una nueva batalla, así el PRD junto a su candidato Zeferino Torreblanca Galindo, respaldados por la sociedad civil, lo único que hay que pensar es en lanzarse a la victoria.




