Militares, policías y un agente del MP interrogan a vecinos de San Rafael
La incursión del convoy es tomada como un acto de intimidación para que dejen de llevar a cabo gestiones internacionales para su reubicación, afirma el ex comisario de la localidad
Zacarías Cervantes Chilpancingo
Militares, policías de Seguridad Pública estatal y un agente del Ministerio Público acudieron ayer a la comunidad indígena de San Rafael, municipio de Metlatónoc, para pedir información de las gestiones inteernacionales que han hecho los vecinos para lograr su reubicación, debido al riesgo que corren por los hundimientos que comenzaron desde septiembre del año pasado a consecuencia de una falla geológica.
El convoy de militares y policías, así como el agente del Ministerio Público, llegaron aproximadamente a las 4 de la tarde en un camión militar y en dos patrullas de la policía estatal y era encabezado por el capitán del Ejército Mexicano Alberto J. Reyes Pinelo, según informó vía telefónica el ex comisario de la localidad Paulino Díaz Díaz.
Dijo que la presencia de los militares y de los policías fue tomado por los vecinos como un acto de intimidación para que dejen de llevar a cabo gestiones para su reubicación y por la petición que han hecho ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos de la OEA, así como al relator sobre Vivienda Digna de las Naciones Unidas para su intervención en el caso.
Y es que dijo que el capitán Reyes Pinelo, quien encabezaba a los aproximadamente 12 militares y 15 policías de seguridad pública, les preguntó si era verdad que habían acudido a Derechos Humanos, que cuáles eran los avances de sus gestiones, qué apoyo del gobierno han recibido y les pidió que le mostraran los documentos de sus gestiones, de los que anotó los números de oficio y los nombres del comisario, Margarito de la Cruz Ortiz, del ex comisario Paulino Díaz, del presidente municipal Saúl Rivera Mercenario y del coordinador del Centro de Derechos Humanos de la Montaña, Tlachinollan, Abel Barrera Hernández.
El jefe militar les dijo que con eso informaría del caso al gobierno federal. Los militares y policías permanecieron en el pueblo aproximadamente media hora, según dijo Paulino Díaz.
El ex comisario informó que los militares y policías acudieron al pueblo especialmente a pedir información del caso y que no se trató de un caso ocasional o porque pasaban por ahí, “vinieron directamente a eso”, dijo.
Paulino Díaz denunció que estas acciones atemorizan a la gente y demandó que “cuando el gobierno quiera hacer este tipo de investigaciones mande a otro tipo de gente para que no se tome como una intimidación para los vecinos”.
Responde el ex comisario de la localidad al director del Invisur
El ex comisario Paulino Díaz, uno de los que ha promovido la reubicación de las más de 250 familias que están en riesgo por los hundimientos que iniciaron desde el año pasado, rechazó los señalamientos del director de Invisur, Marco Antonio Castrejón Lobato, en el sentido de que han politizado el caso, según una carta del funcionario que se publicó en la edición de ayer en El Sur.
“Si cree que hemos politizado el caso porque hemos acudido a los organismos de derechos humanos, le respondemos que lo hicimos porque estamos preocupados por nuestra seguridad y debido a que nuestras familias están en riesgo y el gobierno no ha cumplido y no a hecho nada por nuestra reubicación”, dijo.
Asimismo comentó que el director de Invisur sigue mintiendo cuando afirma que el comienzo de los trabajos será en septiembre, puesto que en la reunión de la que habla Castrejón Lobato se comprometió que las obras comenzarán en octubre.
Paulino Díaz también desmintió al director de Invisur en el sentido de que ya se ha finiquitado la negociación con los pequeños propietarios que venderán los terrenos en donde se reubicará a los habitantes de San Rafael, puesto que dijo que si bien la negociación se acordó con unos, hacen falta otros que aún no han dicho que van a vender, porque nadie ha negociado con ellos.
En este sentido dijo que si el gobierno estatal no ha podido o querido negociar con ellos en nueve meses, mucho menos lo va a hacer en los dos meses que faltan para que comience la obra.




