Por la crisis financiera en la UAG suben aranceles y bajan condonaciones: FEUG
Pagan los estudiantes de educación superior por trámites de inscripción más de mil pesos
Raquel Santiago Maganda
Como resultado de la actual crisis financiera en la UAG, un estudiante de nuevo ingreso a uno de los planteles de educación superior de la universidad llega a pagar 1 mil 25 pesos por la serie de trámites, y en algunos casos como Sicología y Odontología se cobra adicional un curso psicométrico y de habilidades con un precio de 200 pesos.
Desde junio pasado comenzó el periodo de inscripción y reinscripción de los estudiantes universitarios, y en comparación con el año pasado existe un incremento en los aranceles.
Ante un panorama de desequilibrio financiero, originado por el retraso en la entrega del subsidio federal, un embargo del ISSSTE, y el amago de otro embargo valuado en 7.14 millones de pesos, han ocasionado medidas para reducir los gastos, como el ajuste de la nómina al suprimir cargos administrativos y supervisar que los maestros de tiempo completo devenguen toda su carga de trabajo para evitar el pago a maestros interinos, como lo anunció el rector Nelson Valle López.
Ahora para los nuevos universitarios existe un costo adicional, por el incremento en las cuotas. En el caso de la unidad académica de Ciencias Sociales, una de las escuelas de alta matrícula escolar, en el año escolar 2004-2005 se aceptaron a 720 alumnos, distribuidos en número de 60 en 12 salones, que según los requisitos de evaluación para lograr la certificación profesional es un número alto de estudiante por maestro.
Para ser estudiante universitario en Ciencias Sociales se tiene que pagar 1 mil 25 pesos. El proceso comienza con el pago de los 250 pesos de la ficha para el examen del Centro Nacional de Evaluación (Ceneval), como requisito obligatorio para ser considerado como aspirante, antes de hacer la prueba los aspirantes pagan un curso propedéutico valuado en 300 pesos por persona.
De aprobar el examen Ceneval, que representan los primeros 550 pesos, entonces el aspirante tiene derecho de inscripción.
El siguiente paso es pagar 50 pesos por inscripción, 35 pesos por el certificado médico, 50 pesos más en la papelería oficial, y una cooperación “voluntaria” de 300 pesos, que en realidad es obligatoria, porque si no es otorgada automáticamente el aspirante no puede quedar inscrito, mencionó el integrante de la Federación Estudiantil Universitaria Guerrerense (FEUG), Alan Solís Domínguez.
Además los aspirantes derogan otros 20 pesos en copias, y mínimo 20 pesos por las fotografías, sin considerar los gastos de viáticos, informaron dos estudiantes de nuevo ingreso que llevaban a cabo el trámite ayer por la mañana y mostraron sus comprobantes de pago.
Es decir, los estudiantes de nuevo ingreso de la unidad académica de Ciencias Sociales generarán sólo por los aranceles universitarios unos 790 mil 200 pesos.
En el caso de los universitarios reinscritos, existe una variable, el costo es de 355 pesos, incluyendo la cooperación voluntaria.
Además. a los aspirantes a carreras de ciencias de la salud –Odontología y Sicología–, tuvieron un costo adicional de 200 pesos por un examen de inducción vocacional. Al respecto, el catedrático Jorge Bermúdez Hernández aseguró que hay buenos resultados en el perfil de los estudiantes de estas carreras.
Reducen las condonaciones a estudiantes
El integrante de la Alan Solís Domínguez, informó que existe una reducción en las condonaciones de inscripción y reinscripción, como resultado del desequilibrio financiero en la universidad.
Aseguró que los aranceles con respecto al año pasado tuvieron “un ligero incremento”, que no precisó, situación que no se dio en las condonaciones. Informó que en la unidad académica de Ciencias Sociales se aprobaron 420 absoluciones de pago, que representan el 10 por ciento de la matrícula total; el año pasado se había aprobado el 20 por ciento de los estudiantes.
Mencionó que como en años anteriores existen varios estudiantes rechazados, y que en varios planteles, incluyendo Ciencias Sociales, no se acató la reducción de la matrícula escolar con miras a la certificación profesional de las carreras.




