Periódico con noticias de Acapulco y Guerrero

Carlos García Jiménez

BAJO EL ALA DEL SOMBRERO

*Por la defensa de la tierra, el agua, la vida y la memoria histórica

“Nos lo quieren quitar todo: la tierra, el agua, el aire, la biodiversidad, el patrimonio familiar y comunitario, nuestros derechos, nuestros sueños, nuestras esperanzas… Desde hace 30 años las leyes se modifican para facilitar el despojo. Primero los cambios al artículo 27 constitucional que favorecen la privatización del Ejido y la comunidad, luego la Ley Minera que da prioridad a la extracción de minerales sobre cualquier otra cosa, ahora la reforma energética que cede el petróleo, el gas y la producción y conducción de la energía eléctrica a las trasnacionales a la vez que facilita la usurpación de las tierras campesinas por Pemex, la CFE y los futuros empresarios de la energía”.
Así comienza el pronunciamiento de las 110 organizaciones que el 16 y 17 de agosto se reunieron en San Salvador Atenco, Estado de México, como parte de las Jornadas Nacionales en defensa de la tierra, el agua, la vida y la memoria histórica, que iniciaron con ese encuentro y culminarán el 6 de diciembre, justo cuando se conmemoren los 100 años de la entrada triunfal de los ejércitos campesinos de Villa y Zapata a la ciudad de México.
El propósito de las jornadas nacionales es “Contribuir a la construcción colectiva de estrategias y alianzas entre las diversas fuerzas sociales del campo y la ciudad para revertir las reformas estructurales, cambiar el régimen oligárquico y neoliberal, e impulsar un nuevo proyecto de nación”. Para ello, los convocantes, antes del 6 de diciembre, realizarán diversos eventos regionales, estatales y nacionales para reafirmar la lucha por la defensa del territorio y del patrimonio de los pueblos, los recursos naturales, la propiedad social de la tierra, la agricultura campesina sustentable, el derecho a la alimentación, y el derecho a la vida y la seguridad de las personas.
Como resultado de estas jornadas, tal como sucedió hace 100 años, el próximo 6 de diciembre la ciudad de México volverá a ser tomada no sólo por los herederos del zapatismo y del villismo, sino también por numerosos contingentes de mexicanos que día a día luchan por la tierra, el agua, la vida y la recuperación de su memoria histórica. Además, esa fecha centenaria se perfila como un referente histórico del actual descontento social ante la reforma energética (recientemente avalada por la Suprema Corte de Justicia de la Nación), la educativa y la que se anuncia para el campo; también del movimiento nacional e internacional por el regreso con vida de los 43 estudiantes desaparecidos de la Escuela Normal Rural Raúl Isidro Burgos de Ayotzinapa; y del despertar social ante los nulos resultados del ya desprestigiado gobierno del presidente Enrique Peña Nieto.

Si van por todo, lo defenderemos todas y todos

Entre las organizaciones asistentes al encuentro en San Salvador Atenco estuvieron las que, de manera emblemática han detenido o han venido resistiendo la imposición de megaproyectos impulsados por empresas privadas trasnacionales. Entre ellas, el Frente de Pueblos en Defensa de la Tierra (FPDT), organización anfitriona del encuentro que detuvo la construcción de un nuevo aeropuerto para la ciudad de México en los tiempos del presidente Vicente Fox, y de Enrique Peña Nieto cuando fue gobernador del Estado de México; el Consejo de Ejidos y Comunidades Opositoras a la Presa La Parota (Cecop), que durante más de 10 años ha resistido los intentos de construcción de una presa hidroeléctrica sobre el río Papagayo, en Guerrero; la comunidad indígena Cheran de Michoacán, que logró que la Suprema corte de Justicia de la Nación le reconociera su sistema de autogobierno por usos y costumbres, mediante el cual sus pobladores protegen sus bosques y territorio; la Cooperativa Tosepan Titaniske, de la Sierra Norte de Puebla, que durante más de 30 años ha mantenido una lucha por la defensa del territorio indígena promoviendo el aprovechamiento sustentable y diversificado de los recursos naturales; los Custodios de San Dionicio del Mar y la Unión de Comunidades Indígenas de la Zona Norte del Istmo (Ucizoni), de Oaxaca, que juntas han mantenido la lucha contra los megaproyectos para producir energía eólica en el istmo de Tehuantepec; la Comunidad de Zautla, Puebla, de las pocas organizaciones que ha logrado detener a las mineras chinas, los megaproyectos hidráulicos y las “ciudades rurales”; el Pueblo de Huexca, en Yecapixtla, que mantiene la lucha contra el Proyecto Energético Morelos que plantea el establecimiento en su territorio de una termoeléctrica de la CFE, un gasoducto y un acueducto; la Campaña Nacional Sin Maíz No Hay País que el año pasado logró un amparo federal para detener la siembra experimental y comercial de maíz transgénico en nuestro país, esto como una medida de protección de la agricultura campesina y los maíces nativos; y la Campaña Agua Para Tod@s que actualmente promueve una iniciativa ciudadana de ley de aguas para asegurar el manejo sustentable de este recurso natural vital.
Frente a las empresas privadas y el gobierno que tienen en la mira los recursos naturales y el patrimonio de los pueblos (tierra, agua, bosque, recursos genéticos, minerales, hidrocarburos, etcétera), y que en algunos casos implica el desarraigo o desplazamiento de sus pobladores, éstas y las otras 100 organizaciones asistentes al encuentro concluyeron que “si van por todo, lo defenderemos todas y todos”

Hacia el 6 de diciembre desde Guerrero

Para sumarse a las jornadas nacionales encaminadas al “encuentro de todas las fuerzas sociales del país” el 6 de diciembre, en Guerrero un conjunto de organizaciones campesinas e indígenas de la Costa Chica, Costa Grande, Montaña, Sierra y Zona Centro, así como académicos de la Universidad Autónoma de Guerrero, acordaron una jornada estatal los días 26 y 27 de noviembre en Chilpancingo.
En este encuentro, se organizarán actividades culturales y conferencias para revalorar ese capítulo de la historia de la revolución mexicana cuyo momento culminante fue la firma de un pacto entre Villa y Zapata para desconocer a Venustiano Carranza como presidente de la República y seguir impulsando la devolución de las tierras a los campesinos; luego la ocupación de la ciudad de México y el Palacio Nacional por los ejércitos campesinos del sur y del norte; y la histórica fotografía de los generales revolucionarios en la silla presidencial.
En el encuentro, habrá un espacio para abordar los temas de las mineras en la Costa Chica-Montaña, Zona Norte y la Sierra, los pormenores de los proyectos hidroeléctricos, el uso sustentable del agua, la defensa de la agricultura campesina y las semillas nativas, la promoción de las energías renovables, y las concesiones forestales, entre otros temas. Será en este espacio en donde se organizará la participación de los guerrerenses en “la toma de la ciudad de México”.
Siendo Guerrero una entidad de fuerte influencia zapatista que hoy día vive aún situaciones de ingobernabilidad, no podría estar ausente de esta celebración centenaria, y sobretodo enarbolando con la misma vigencia de hace 100 años la bandera de tierra, libertad, justicia y ley.

*Bajo el ala del sombrero es un espacio de análisis y propuestas para la transformación del campo desde la visión y acción cotidiana de los campesinos

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