Detienen al ex alcalde de Iguala y a su esposa en una casa en el DF por delincuencia organizada
*El secuestro de los 46 normalistas de Ayotzinapa y el homicidio del síndico Justino Carbajal, otros cargos a José Luis Abarca, informa la PGR. Aprehende la Policía Federal también a otra mujer, por encubrimiento. Estuvieron 36 días prófugos y los descubren en populosa colonia de Iztapalapa
Agencia Reforma
Ciudad de México
La Policía Federal detuvo al ex alcalde de Iguala José Luis Abarca Velázquez y a su esposa María de los Ángeles Pineda Villa tras seguir los pasos durante varios días de Noemí Berumen Rodríguez, quien también fue apresada la madrugada de ayer en la populosa delegación Iztapalapa de la Ciudad de México.
Abarca Velázquez está acusado del secuestro de los 43 normalistas de Ayotzinapa que están desaparecidos desde el 26 de septiembre, el homicidio del ex síndico municipal Justino Carbajal y de delincuencia organizada. A su mujer la Procuraduría General de la República (PGR) la identifica como operadora del grupo criminal Guerreros Unidos y la otra mujer detenida está acusada de encubrimiento de ambos, informó el procurador Jesús Murillo Karam.
Eligieron una vivienda humilde para ocultarse, cuando fueron detenidos el lugar lucía desordenado, y según fuentes oficiales, Abarca expresó “ya estoy cansado de andarme escondiendo”, y su mujer dijo “ya déjenme, ¿qué se creen?”, a los agentes que la sometieron.
Murillo y el comisionado Nacional de Seguridad, Monte Alejandro Rubido dieron a conocer que desde la desaparición de los 43 normalistas, la Policía Federal montó tres grupos de trabajo con 20 agentes cada uno, dedicados a rastrear al matrimonio Abarca Pineda.
En rueda de prensa, Rubido explicó que la búsqueda inició con la identificación de todos sus bienes inmuebles en Guerrero, el DF, Nuevo León y otras entidades.
Dijo que la información fue contrastada con los mapas de vínculos de familiares, socios y amigos, lo que dio como resultado que los órganos de inteligencia establecieran que las dos plazas con mayores posibilidades para ubicarlos eran Monterrey y la ciudad de México.
En los inmuebles en estas dos ciudades se montaron vigilancias discretas y seguimientos a las personas que entraban y salían de ellos y ahí cobró relevancia una mujer que fue identificada como Noemí Berumen Rodríguez, informó.
Según Murillo, Berumen llamó la atención de la PGR, de la Policía Federal y del Centro de Investigación y Seguridad Nacional (Cisen) porque visitaba una casa abandonada en Iztapalapa, en la calle Cedros. A partir de ese momento, la búsqueda se redujo a tres casas, todas en Iztapalapa, en las cuales se distribuyeron tres grupos con 60 agentes de la Policía Federal.
A las 2:30 horas de este martes, los federales irrumpieron simultáneamente en los inmuebles y detuvieron a Abarca y a su esposa en el edificio de la calle Cedros, mientras que Noemí Berumen fue capturada en el de la calle Jalisco. En el operativo no hubo un sólo disparo.
Murillo indicó que Berumen está acusada del delito de encubrimiento, por auxiliar a los antes prófugos durante los 39 días en que estuvieron evadidos de la justicia.
“Los detenidos declaran esta tarde en las instalaciones de la Subprocuraduría Especializada en Investigación de Delincuencia Organizada (SEIDO), la cual definirá en las próximas horas la situación jurídica de los probables responsables”, informó ayer el procurador.
Contra Abarca pesa una orden de aprehensión girada por el juzgado Primero de Distrito en Procesos Penales Federales de Matamoros por el secuestro de los 43 normalistas de Ayotzinapa, el homicidio del ex síndico municipal Justino Carbajal y por el delito de delincuencia organizada.
La PGR informó anteriormente que Abarca Velázquez y Pineda Villa son los operadores en Iguala del grupo delictivo Guerreros Unidos, al que presuntamente fueron entregados los estudiantes detenidos-desaparecidos a manos de policías de Iguala y Cocula. Por tal motivo, es previsible que sean internados en un penal federal.
El ex alcalde de Iguala eligió para esconderse una vivienda de difícil acceso en Iztapalapa. Se localiza en el número 50 de la calle Cedro de la Colonia Tenorios, en la intrincada zona de minas de aquella demarcación capitalina.
“Familia Berumen Rodríguez”, dice en una placa metálica colocada en la parte superior de la puerta.
El inmueble de tres niveles, pintado de colores rosa y lila, tiene un zaguán de aluminio y dos protecciones metálicas que fueron tapadas con tablas de madera.
Los vidrios de la puerta que da a la calle fueron cubiertos con papeles, y no es posible desde el exterior observar lo que sucede adentro.
En la planta baja hay un garage, donde ayer se observaba una manguera verde y una escalera de aluminio sobre loseta blanca.
La puerta de acceso a la estancia principal estaba entreabierta. Los ventanales, todos, fueron cubiertos con mantas, bolsas de plástico negras y papel aluminio.
En las habitaciones las autoridades hallaron varias mesas, sobre las cuales había vasos recién usados y sobras de alimentos. También una repisa de madera con enseres domésticos. En uno de los baños había toallas y prendas colgadas.
Vecinos informaron que hace alrededor de un mes la casa fue ocupada por trabajadores de la Comisión Federal de Electricidad (CFE) que la rentaban a la familia Berumen. Cuando los electricistas la desocuparon, los propietarios sacaron los muebles y cubrieron la fachada.
“La casa en que se encontraron daba la impresión de estar abandonada”, señaló ayer el procurador Jesús Murillo.
Hace varios días, vecinos observaron que una mujer -al parecer Noemí Berumen- entró a la vivienda en una camioneta blanca o beige.
Alrededor de las 2:15 horas del martes, efectivos de élite de la Policía Federal llegaron a la calle Cedro, en lo alto de un cerro de Tenorios, una colonia popular con altos índices delictivos. Unos se apostaron en la calle para vigilar el perímetro, mientras otros cortaron el cable del interfono y sacaron un ariete para forzar el zaguán y entrar a la vivienda.
“Llegaron muchos carros y patrullas, se escuchó mucho movimiento de gente. Ya después se oyó cómo estaban abriendo la puerta, pero muy pocos vecinos salimos”.
“Después hubo gritos y otra vez mucho movimiento, jamás nos imaginamos que ahí estaba ese señor”, comentó una vecina.
En el interior se encontraban el ex alcalde de Iguala y su esposa María de los Ángeles Pineda, quienes no opusieron resistencia.
“Todo fue como en 20 minutos, fue muy rápido, cerraron el portón y se fueron. Nosotros nos enteramos de lo que pasó hasta que vimos las noticias”, agregó otra vecina.
La vivienda en la que incluso quedaron focos prendidos tras la operación, no fue asegurada por ninguna autoridad. Tampoco se colocaron sellos ni se dejó vigilancia.
“Estoy cansado de estarme escondiendo”
“Ya déjenme, ¿qué se creen?”, les dijo en tono altanero María de los Ángeles Pineda Villa a los agentes de la División de Inteligencia de la Policía Federal cuando la tomaron por el brazo para someterla.
José Luis Abarca y su esposa fueron detenidos luego de un seguimiento que tuvo como clave y punto de partida a su hija Yazareth Liz.
La mayor de los cuatro hermanos Abarca Pineda tenía una cuenta de Facebook a la que subía videos y fotografías donde aparecía con familiares y amistades.
Aunque la cuenta era privada, para las corporaciones federales fue fácil acceder a los materiales y conocer a todo su círculo inmediato.
Según fuentes federales, las autoridades identificaron a Noemí Berumen Rodríguez como una de las amigas que más frecuentaba Yazareth, sobre todo a raíz de que sus padres huyeron tras la desaparición de los 43 normalistas en Iguala.
Oficiales de inteligencia de la Policía Federal ya habían montado guardia permanente sobre Berumen, luego de que acudió a una casa de Iztapalapa que resultaba sospechosa por su aspecto y, al mismo tiempo, se comunicaba por teléfono con su amiga.
Abarca y su esposa parecían estar de paso, pues dormían en un colchón inflable y al lado tenían una maleta grande color de rosa y otra pequeña, oscura.
La madrugada de ayer, tres grupos de la Policía Federal con 20 agentes cada uno, ingresaron a tres domicilios de Iztapalapa de forma simultánea.
La acción estuvo dirigida por Enrique Galindo Ceballos, comisionado de la corporación.
Cuando los agentes federales ingresaron a la vivienda de Cedros hallaron acostado al matrimonio más buscado de México.
A pesar de la situación, la mujer no perdió su estilo sobrado, dijeron oficiales, a la hora de someterla, pero su marido asumió una actitud pensativa.
Al salir de su última guarida, los dos lucían pálidos. A bordo de la patrulla de la Policía Federal, rumbo a la SEIDO, Abarca articuló unas palabras. “Estoy cansado de estarme escondiendo”, dijo a los agentes, a quienes les confió que ya no aguantaba la presión.




