Desconocen 40 delegados más al comité de Ancelmo en el STAUAG
Lourdes Chávez
Chilpancingo
Unos 40 delegados del Sindicato de Trabajadores Académicos de la Universidad Autónoma de Guerrero (STAUAG) que antes apoyaron al secretario general Ancelmo Sotelo Albarrán, desconocieron a la dirigencia, luego que la comisión de referéndum anunció formalmente la ratificación del Comité Ejecutivo Central (CEC) en la votación intermedia, y que el Consejo General de Representantes (CGR) anuló la elección de cinco delegaciones impugnadas, que habrían significado la revocación de sus representantes.
En conferencia de prensa, los delegados inconformes denunciaron graves irregularidades en el referéndum, “viciado de origen”, porque se integró a la comisión autónoma al secretario auxiliar del CEC, Rafael Anaya Mejía. Incluso, un comisionado lo acusó de operar el proceso de elección para revertir la tendencia de la votación de los universitarios por la renovación del CEC.
Mientras, en el CGR paralelo que convocaron secretarios de la dirigencia disidente del STAUAG en Rectoría, se informó que los secretario de Asuntos Académicos, Jorge Peto Calderón; de Altas, Rosario Sagal Díaz, y de Acción Femenil, Celsa Arizmendi, (cercanos Sotelo Albarrán) se acercaron para incorporarse este bloque, pero para aceptarlos se les pidió un deslinden público del manejo del dinero en el sindicato y de Sotelo Albarrán.
La sesión del CGR oficial del STAUAG comenzó con el deslinde del comisionado Andrés Nájera Hernández del proceso de referéndum, por la manipulación del comisionado Rafael Anaya García, “quien operó como juez y parte en la elección”, como comisionado y secretario auxiliar del CEC.
Mediante un escrito, Nájera Hernández dijo que al observar que la mayoría de los comisionados se replegaban a las normas que dictaban Anaya Mejía, estuvo a punto de renunciar, pero se quedó a petición de sus compañeros de academia.
Indicó que el mismo día de la votación por la ratificación o revocación del CEC, el martes pasado, se contabilizó toda la paquetería de la zona Centro, pero la de Acapulco y las de Costa Chica llegaron dos y tres días después, y los paquetes de la zona Norte y Tierra Caliente luego de una semana, “que se prestó a malos entendidos”.
En la sesión del CGR para calificar el referéndum del martes pasado, los comisionados presentaron formalmente los resultados a favor de la ratificación de los dirigentes, y luego informaron que había impugnaciones en cuatro delegaciones sindicales, que no fueron sido consideradas en el resultado de final del referéndum.
Anaya Mejía declaró que el dictamen de la comisión estaba asentado en actas y sólo pondrían a consideración de la asamblea las casillas impugnadas, “para que desaprobemos o no esta elección”.
Lo anterior provocó la reacción inmediata de los delegados de las unidades impugnadas, porque no fueron notificados: Enfermería 2 y Preparatoria 27 de Acapulco; la facultad de Filosofía y Letras y de Administración escolar en Chilpancingo; que juntas suman 96 votos por la revocación, y 15 por la ratificación.
Con éstos, la elección mayoritaria se habría orientado por la destitución del CEC y sus comisiones, pues la diferencia del cómputo oficial del referéndum por la ratificación fue de sólo 54 votos.
La delegada de enfermería exigió saber el motivo de la impugnación y quien la presentó, pues aseguró que todos los agremiados participantes firmaron y votaron “sin consigna”. Aseguró que esta es una de las unidades más participativas y nunca habían anulado sus votos.
La comisión informó que se impugnaron por los votos de diez personas que no estaban inscritas en el padrón electoral, aunque más tarde, en conferencia de prensa, la delegada mostró los oficios firmados por el secretario de organización Luis Yam Zúñiga donde los impugnados son acreditados como agremiados del STAUAG.
En el mismo sentido fueron las impugnaciones de la Preparatoria 27 y de Filosofía y Letras, pero la urna de la delegación de Administración Escolar se cuestionó sólo porque se observó que la casilla no estaba instalada.
Para rebatir las inconformidades, el comisionado Peralta Balcazar aseguró que el referéndum se realizó en medio de una tremenda efervescencia política, y en la votación del STAUAG hubo muchas irregularidades, pero sólo se proceden los casos de aquellas que impugnadas.
Antes de calificar la elección de las urnas impugnadas, el comité de referéndum pidió votar por los resultados del cómputo oficial en lo general, que fue aprobado por la mayoría de los asistentes. Se aprobó que no fueran contabilizadas las casillas impugnadas en la elección, a pesar de las voces en contra de muchos delegados.
Después de la sesión, en la conferencia de prensa, los delegados de las diferentes regiones del estado denunciaron que Sotelo Albarrán acreditó como delegados a directivos de las unidades académicas y auxiliares administrativos (que está prohibido), para avasallar y garantizar su continuidad en el sindicato.
Conatos de violencia
A mediodía, cuando se dieron a conocer las impugnaciones en el CGR, los ánimos se calentaron y los delegados exigían la palabra para inconformarse por las impugnaciones; llegó un momento en que el delegado de la Preparatoria 27 de Acapulco, David Molina, subió al estrado y fue enfrentado –como en una pelea– por el maestro de la 33, Antonio Mendoza Laureano. El asunto no pasó a mayores.
Mendoza Laureano fue señalado de llevar a estudiantes para controlar la entrada de los delegados, y los universitarios exigieron que se salieran del auditorio de Ingeniería. Pero los jóvenes se quedaron y según los delegados inconformes, también votaron en el referéndum.
El universitario Rafael Trejo denunció que en la elección de referéndum manipularon la elección, para anular precisamente 60 votos, porque había que invalidar el número necesario de sufragios para ratificar al comité.
Con otros delegados coincidió en modificar los reglamentos para retirar beneficios y canonjías de la burocracia sindical, para que trabajen efectivamente por las bases, y no por sus intereses. Por ejemplo señalaron que Sotelo Albarran tiene dos hijos con becas en la universidad, lo que no está permitido.
Alfonso Aguario y Germán Cerón anunciaron que van a solicitar a través de las delegaciones que ya no se entreguen las cuotas sindicales al CEC, que a partir de ahora desconocen a la dirigencia sindical.
Trejo dijo que el STAUAG vive una situación anómala, con dos representaciones realizando acciones paralelas, y en este escenario es mejor posponer la revisión del contrato y no perder lo ganado.
CGR paralelo
Por el contrario, el CGR del grupo disidente que se desarrolló en Rectoría, con unas 70 participantes, y de manera ordenada se presentas propuestas para la discusión del contrato colectivo de trabajom que se debe discutir antes del próximo emplazamiento a huelga, previsto para el mes de noviembre.
Ahí, la secretaria de Asuntos Jurídicos, Guadalupe Hernández de la Cruz, reveló que algunos secretarios del bloque de Ancelmo Sotelo se acercaron para unirse: “Ellos nos han estado buscando, y se les hacía la petición, si quieren estar en este bloque, que primero se deslindan del manejo de los recursos del STAUAG”.
Añadió, que el secretario general Sotelo Albarrán, “ya les había vendido la idea” de que todos los secretarios del STAUAG serían ratificados, estos mientras, de forma simultánea, continuaba en la facultad Ingeniería el polémico referéndum institucional.




