Detienen a policía preventivo acusado por el homicidio del ex empleado del hotel Excalibur
Es el caso del asesinato de José Manuel Rodríguez del Castillo, ocurrido el 21 de agosto de 2003, en los separos de la Policía Preventiva. Falta detener a otros policías involucrados
Policías ministeriales del sector Central detuvieron ayer a Ángel Hernández Almazán, policía preventivo, acusado por el delito de homicidio calificado en agravio del empleado del hotel Avalon Excalibur, José Manuel Rodríguez del Castillo, cometido el 21 de agosto del año pasado.
En tanto, un peritaje en materia de criminalística que solicitó la defensa de los policías preventivos, Jesús Hernández Miranda y Raymundo Lorenzo Leyva, señaló que Rodríguez del Castillo fue agredido físicamente en los separos de esa policía, porque encontró restos de piezas dentarías que corresponden al muerto.
Al respecto, el alcalde Alberto López declaró a El Sur que “yo no me meto en asuntos judiciales; hay una instancia que se encarga de juzgar estos aspectos”. Agregó que pone a disposición de la autoridad judicial a los policías que le requieran, porque a él le “interesa que se esclarezca cualquier situación irregular y si algunos elementos de la corporación han incurrido en acciones ilegales pues tienen que responder por sus actos”.
“Yo estaré siempre dispuesto a atender los requerimientos de la autoridad judicial en beneficio de la justicia”, enfatizó.
Hernández Almazán fue aprehendido en la mañana en su domicilio en calle Cuitláhuac, de la colonia 5 de Mayo, porque esta acusado del delito de homicidio calificado, robo calificado y abuso de autoridad en agravio de Rodríguez del Castillo. Caso que se encuentra en el juzgado séptimo penal, bajo el proceso 162-1/2003.
La víctima, Rodríguez del Castillo, fue cajero general en el hotel Avalon Excalibur. La versión de su muerte fue que policías preventivos lo golpearon después de que lo detuvieron la noche del martes 20, por supuestas faltas al Bando de Policía, y antes de que ingresara a los separos. La autopsia que se le practicó en el Servicio Médico Forense señaló que el joven murió por un estallamiento de vísceras, hemorragia interna a causa de fracturas de costillas.
El policía Hernández Almazán, según la investigación del Ministerio Público, acompañó a Jesús Hernández Miranda y a Raymundo Lorenzo Leyva, en el traslado del detenido a los separos.
El viernes 21 de agosto de 2003, el policía Hernández Almazán que labora desde hace 4 años en la Policía Preventiva, había sido puesto a disposición del Ministerio Público del sector Central, después de la muerte de Rodríguez del Castillo, por orden del secretario de Protección y Vialidad, Antonio Valenzuela Valdez. Además de él, también a su compañero Carlos Alberto de la Cruz Herrera, posteriormente ambos fueron puestos en libertad el domingo 24, bajo las reservas de la ley.
Sobre el peritaje que solicitó la defensa de los policías Hernández Miranda y Lorenzo Leyva, José Manuel Guadarrama Martínez explicó que solicitó al juez séptimo que se practicara un estudio por un perito contratado por él.
Indicó que el experto en materia criminalística, Miguel Catalán Sánchez explicó que Rodríguez del Castillo murió en el lugar donde permaneció en calidad de detenido, porque diez costillas se las fracturaron, el hígado quedó lacerado, le reventó el páncreas, le estallaron los intestinos, y que esto le imposibilitó caminar.
Guadarrama Martínez recordó que en el caso hay un vídeo que entregó la Secretaría de Protección y Vialidad (SPV), donde muestra que Rodríguez del Castillo brincó de la camioneta de donde lo llevaron, caminó al escritorio de los policías de guardia que se encontraban allí, acomodó su cabeza y se quedó dormido por un momento sobre ese mueble.
El abogado agregó que en el caso, hay un informe en el que se señala que su cliente Lorenzo Leyva, policía asignado en el Zócalo, detuvo a la víctima a las 9 y media de la noche, en la calle Jesús Carranza de la colonia Centro, a petición de policías de Tránsito que se encontraban en el semáforo ubicado en calle Cuauhtémoc, esquina con Roberto Posada, frente a la tienda Woolwoth.
Dijo que Lorenzo Leyva, con apoyo de dos agentes de las Fuerzas Federales de Apoyo, detuvieron a Rodríguez del Castillo porque se encontraba “atravesando” la avenida Juan R. Escudero sin precaución y supuestamente en estado de ebriedad.
Con base en el estudio del criminalista, Guadarrama Martínez abundó que el detenido murió a la 1 de la mañana, y que los golpes que provocaron la muerte fueron a las 12:30 de la noche. Afirmó que esta el antecedente de que Rodríguez del Castillo ingresó a los separos a las 10:40 de la noche, donde lo recibió el encargado de la guardia, Carlos Alberto de la Cruz Herrera, por eso sostiene que sus clientes Raymundo Lorenzo y Jesús Hernández son inocentes.
Añadió que el estudio practicado por el criminalista, indica que a sus defendidos les llevó 65 minutos trasladar al detenido a los separos.
Sobre este caso, Guadarra Martínez dijo que existen otras ordenes de aprehensión contra trabajadores de la Policía, como involucrados en la muerte de Rodríguez del Castillo.




