Niegan a ex alcalde preso permiso para salir a atenderse a un hospital
Acusa el ex edil de Tlapa al presidente del Tribunal Superior
Tengo que practicarme una diálisis a causa de mi diabetes y desde enero pedí el permiso para el traslado, pero Raúl Calvo no ha respondido, dice Julio César Guerrero Zurita
Teresa de la Cruz Chilpancingo
El ex alcalde priísta de Tlapa de Comonfort, Julio César Guerrero Zurita, quien se encuentra preso en el penal de Chilpancingo por secuestro, acusó este sábado al presidente del Tribunal Superior de Justicia, Raúl Calvo Sánchez, de negarle un permiso “especial” para ser trasladado cada semana al Hospital General, pues está en fase terminal de la diabetes y es “urgente que me practiquen la diálisis”.
Julio César Guerrero Zurita ocupó el cargo de presidente municipal de Tlapa de Comonfort de 1996 a 1999, pero a tres meses de concluir su gestión –el 4 de agosto de 1999– fue detenido en el crucero de Olinalá por agentes de la Policía Judicial acusado de secuestro, homicidio, portación de armas exclusivas del Ejército Mexicano y delitos contra la salud.
El supuesto secuestro y homicidio fue cometido en agravio del empresario maderero de Tlapa, Enrique Martínez Tapia, ocurrido dos meses antes de la detención del ex alcalde. Además de él se encuentran recluidas tres personas más por el mismo delito, dos de ellas fueron sus empelados y el otro es un transportista de esa localidad.
Para Guerrero Zurita, entrevistado este sábado en el Centro de Readaptación Social (Cereso), su detención fue “arbitraria” y los delitos fueron “fabricados” por el ahora coordinador de Alianzas del candidato del PRI a la gubernatura, Héctor Astudillo Flores, Héctor Apreza Patrón; por el actual alcalde de Olinalá, Victor Apreza Salgado; por el ex alcalde de Olinalá, Manuel Sánchez Rosendo, así como por el ex edil de Tlapa, Celso Leyva.
Incluso dijo que durante su detención, el entonces comandante de la Policía Judicial del Estado adscrita a Tlapa de Comonfort, Javier Villalobos Martínez –involucrado en el robo de la joyería Pie Monte de Acapulco, en 2001 y señalado en la recomendación 019 que emite la Codehum a la PGJE por desaparición forzada–, nunca le mostró ninguna orden de aprehensión, “además me detuvieron con fuero constitucional”.
Adjudicó que su aprehensión se debió a que “nunca me presté a los sucios negocios que los Apreza tienen en esa región, y porque les estorbaba en el camino para imponer a Víctor Apreza Salgado como presidente municipal de Olinalá”.
Guerrero Zurita dijo que durante los cuatro años y medio que duró su proceso judicial “todo estuvo llenó de vicios y mentiras, ello porque Héctor Apreza y Víctor Apreza tiene metidas las manos”.
Precisó que la única acusación que lo responsabiliza a él por el secuestro y homicidio del empresario tlapaneco “es el parte informativo que entregó el ex comandante de la PJE, Javier Villalobos Martínez, porque ni sus hijos –del secuestrado Enrique Martínez– lo hicieron”.
Sin embargo aseguró que por “presiones políticas”, en diciembre del año pasado el juez penal de Tlapa de Comonfort le dictó una sentencia condenatoria por 87 años de prisión. “En enero yo recurrí a la apelación –para revisión de la sentencia– pero hasta hoy el Tribunal Superior de Justicia no ha emitido la resolución, a pesar de que tiene tres meses para hacerlo, creo que sigue la presión a pesar de que soy inocente”.
Expuso Guerrer Zurita que no recurrió a la Comisión Estatal de Derechos Humanos (Codehum) para presentar algún queja porque “está muy viciado todo, estuvo aquí el visitador general, Hipólito Lugo Cortés, pero él nunca dijo, ni hizo nada”.
Guerrero Zurita también dijo estar inconforme por la “actitud que ha asumido –el presidente del Tribunal Superior de Justicia– Raúl Calvo Sánchez, ante las constantes solicitudes de permiso especial para que me trasladen cada semana al Hospital General de Chilpancingo y me practiquen ahí las diálisis –proceso para limpiar la sangre artificialmente, cuando los riñones ya no pueden hacerlo–”.
El ex alcalde de Tlapa mencionó que hay una indicación del médico adscrito al penal “que señala que de manera urgente deben practicarme las diálisis porque tengo insuficiencia renal crónica, como consecuencia mi riñón ya no funciona normal y me hincho de la cara, brazos así como de los pies, pero aquí no hay equipo para hacerlo y por ello debo salir al hospital”.
Mientras mostraba uno de sus pies hinchados así como sus brazos, Guerrero Zurita insistió en que “es urgente el permiso porque no puedo caminar bien, realmente estoy mal”.
“He dicho que me pongan los custodios que quieran, pero Raúl Calvo se niega a dejarme salir, y es que él es el único que como responsable del sistema judicial puede autorizarlo, no lo pude autorizar ni el director del penal, ni el juez, ello porque ya está la sentencia”.
Indicó que el año pasado fue internado en dos ocasiones en el Hospital General, “pero me dejaron salir sólo porque me vieron muy grave, y hoy no quieren hacerlo a pesar de que hay una indicación médica y dice que es urgente”.
Luego Guerrero Zurita responsabilizó a Calvo Sánchez “de las graves consecuencias que tenga por no recibir la atención médica necesaria, yo le he solicitado desde enero de este año su autorización, pero me niega el derecho a la salud”.




