Periódico con noticias de Acapulco y Guerrero

Huelga en Cajamarca no es ambiental sino política, reprocha el presidente de Perú

DPA

 

Lima

 

El presidente del Perú, Ollanta Humala, aseguró ayer que la huelga antiminera que comenzó el jueves en el departamento de Cajamarca no es ambientalista sino política, pues responde a intereses de la izquierda radical.

“No es un tema de agua, porque sí la hay. Detrás de esas banderas hay intereses particulares, políticos y electorales”, dijo Humala, quien sin embargo admitió que con ese departamento hay una “deuda histórica” por las condiciones en que vive pese a lo que ha dado a través de la minería.

“Hay represas y carreteras que tienen que hacerse, no es justo que Cajamarca después de haberle aportado tanto al país esté arriba en el ranking de la pobreza”, dijo el mandatario.

No obstante, Humala indicó que varias de ls obras pendientes son responsabidad del gobierno regional, a cargo de Gregorio Santos, un izquierdista que ha estado al frente de las protestas contra el proyecto minero Conga.

“Hay un conjunto de obras que el Ejecutivo (el gobierno central) las realizará en vista de que hay un retraso en la ejecución de las obras por parte del gobierno regional”, ironizó el mandatario.

La huelga de Cajamarca parecía perder hoy fuerza en su segundo día. Las concentraciones se han reducido notablemente, el transporte se ha recuperado, los comercios han reabierto puertas y muchas empresas trabajan normalmente, de acuedo con los informes llegados de la zona.

La situación, como apuntó Humala, es menos complicada que el año pasado, cuando el departamento libró una fuerte lucha contra el proyecto aurífero Conga, propiedad de la estadounidense Newmont y la peruana Buenaventura, por los daños ecológicos que supuestamente causará.

El gobierno pidió un peritaje internacional a cargo de dos expertos españoles y uno portugués, quienes concluyeron que no habrá daños ambientales importantes o irrecuperables, pero los adversarios del proyecto creen que se trata de un estudio digitado, por lo que optaron por retomar la huelga.

Humala, quien llegó al poder con un discurso duro frente a la gran minería, defiende ahora los proyectos de esas compañías, aunque con la exigencia de una mayor responsabilidad social, e insiste en que la resistencia obedece a factores ideológicos extremistas.

Como ejemplo, los partidarios de la inversión minera destacan que los principales líderes de las protestas en Cajamarca, además deSantos, del partido maoísta Patria Roja, son el sacerdote en retiro Marco Arana, del partido de izquierda ecologista Tierra y Libertad, y Wilfredo Saavedra, que estuvo varios años presos bajo cargos de terrorismo.

468 ad