Reprobados, los programas Guerrero Seguro y Todos por Acapulco: joyeros
Salvador Serna
Directivos de la Asociación de Plateros y Joyeros del Estado de Guerrero informaron ayer que las acciones de seguridad de los programas Guerrero Seguro y Todos por Acapulco están más que reprobados, porque los actos de violencia no cesan en la entidad.
“No vemos hasta dónde se puede llegar, la violencia sigue creciendo y hasta la fecha no hay tope, y como consecuencia el sector platero y joyero desaparece, especialmente los empresarios de Ciudad Altamirano. La sociedad civil se llena de víctimas en esta guerra que no es de nosotros y nos preocupa que nuestras autoridades digan que es imposible limpiar a los cuerpos policiacos”, señaló ayer Arturo Flores Mercado en conferencia de prensa.
Respecto a los resultados de los programas Guerrero Seguro y Todos por Acapulco, el empresario los calificó como “reprobados”, con el argumento de que el vocero Arturo Martínez Núñez dice que la violencia ha disminuido, “pero no se nota, exigimos a las autoridades que se preocupen un poco más por la sociedad civil”.
En materia de cifras, el también integrante del Movimiento Nacional Por la Paz, Justicia y Dignidad subrayó que de 145 socios sólo un 15 por ciento está activo, lo que significa que de cinco mil que laboraban ahora mil 200 operan en la entidad.
“Desde 2003 a la fecha, las ventas se han desplomado un 85 por ciento”, aseguró Flores Mercado.
Por otra parte, la empresaria joyera Gloria Edith López Mercado informó que el próximo 6 de junio, en el auditorio del Sindicato de Telefonistas ubicado en la colonia Progreso, presentará el libro Militares en las calles ¿bendición? o ¡maldición!, donde narra la experiencia en la que perdieron la vida su esposo Ramón Ramírez Landín y su hijo Gerardo Josúe García López durante una balacera entre efectivos del Ejército mexicano contra integrantes de la delincuencia organizada, suscitada en la calle Rancho Grande del fraccionamiento Las Playas.
“Aquí les contaré mi propio vía crucis con las autoridades y les compartiré mi encuentro con el entonces procurador Alberto López Rosas, el único que me miró a los ojos y comprendió mi problema”, finalizó Edith López Mercado.




