Periódico con noticias de Acapulco y Guerrero

CARTAS (Responde Klimek al subdelegado administrativo de la Semarnat)

 

Señor director:

Ante los comentarios dolosos y faltos a la verdad en contra de un servidor, que Raúl Guillén escribe en su carta confusa del 27 de febrero del 2004, me permito responder a través de su distinguido diario al respecto.

Con relación a sus comentarios sobre mi trato a los trabajadores, jamas he insultado a trabajadores con términos como “viejos burós” (sic), ni ningún otro. En las notas de diarios de circulación estatal de noviembre de 2002 se encuentran declaraciones en forma de nota de un servidor sobre la problemática laboral de la entonces Delegación a mi cargo. Problemas relacionados con la preparación para responder a los problemas ambientales, grado de antigüedad de éstos, así como sobre las denuncias de nepotismo entre trabajadores. En un oficio circular del 9 de diciembre del mismo año manifiesto textualmente al respecto que “en ningún momento he sido descortés o grosero y estar en la mejor disposición de apoyar a los trabajadores y darles la atención necesaria a sus quejas”. Guillén se manifiesta como impulsor de la educación en forma autónoma,                     como si no supiera que era una de las tareas encargadas como subordinado mío. Al contrario, es conocido en la Delegación de la Semarnat su trato vulgar y grosero con los trabajadores, de lo cual hay múltiples quejas; y sus manías persecutorias, de la cual es un buen ejemplo Martimiano García; y de sus inasistencias so pretexto de llevar documentos a la ciudad de México, todo esto perfectamente documentado. Lo anterior fue comunicado a quienes lo designaron como Subdelegado, solicitando su salida de la Delegación en diversas ocasiones.

Respecto a temas como viáticos, hay dos auditorías financieras realizadas y debidamente respondidas tanto en 2001 y 2002 por el Órgano Interno de Control de la Semarnat (OIC), la última solicitada por el suscrito. Si el señor tiene algo que aportar, adicional a lo observado por el OIC, debe denunciarlo formalmente ante dicho Órgano en términos del numeral 8, fracción XVIII, de la Ley Federal de Responsabilidades Administrativas de los Servidores Públicos. Aunque no debe olvidar que desde fines de 2002, él es el responsable administrativo de la entrega de viáticos. Por lo tanto, la acusación que hace cae en su persona.

Igualmente, todos en la Delegación saben que desde antes de mi llegada Martimiano García tiene diferencias de política sindical con la dirigencia de la Sección 23, por lo que no me tiene que prevenir en mis relaciones personales.

Con intenciones aviesas, y a instigación de quienes no comparten mi posición en defensa de la naturaleza y la vida humana, me ataca violando principios básicos de respeto, confianza e institucionalidad sobre la resolución de inhabilitación temporal (cuyo uso está protegido por el artículo 8, fracción V, de la Ley Federal de Responsabilidades Administrativas de los Servidores Públicos y por los numerales 14, fracción V, y 21 de la Ley Federal de Transparencia y Acceso a la Información Pública Gubernamental), que el 14 de noviembre del 2004 me fue notificada por el OIC de la Semarnat, por supuestas faltas administrativas en los procesos de control y supervisión de la Delegación. Esta resolución fue comunicada a un servidor, mucho después de mi decisión de concursar en el mes de septiembre, y posteriormente renunciar para ser asesor del grupo parlamentario del PRD en la Cámara de Diputados federal, y de oposición al actual gobierno, de donde deduzco que este ataque de Guillén es parte de una revancha política de baja categoría. Sin embargo, este caso no está cerrado y confío en el Estado de derecho y la legalidad. Es pertinente comentar que sobre lo anterior, existe un juicio de nulidad ante el Tribunal Federal de Justicia Fiscal y Administrativa contra esa resolución de inhabilitación, cuyo punto central es determinar el grado de responsabilidad de un servidor, en virtud de que se me pretende hacer responsable de acciones administrativas cometidas por otros servidores de la institución (principalmente del área a cargo de Guillén conforme se ha argumentado y demostrado en el medio de defensa señalado), en especial aquellas realizadas entre los meses de enero a marzo del 2001, fecha en la cual el suscrito no había sido designado como Delegado. Además, se pretende sancionar al suscrito en observaciones administrativas que Guillén debió contribuir a resolver como Subdelegado (de acuerdo con lo argumentado y demostrado en el medio de defensa citado). Manifiesto que dejé una Delegación ordenada en sus procesos de control, supervisión y ejercicio honesto, y austero de los recursos públicos, como se demuestra en los avances de las diversas auditorías técnicas y financieras hechas desde el 2002 a la fecha por el propio OIC. Lo cual, por supuesto no comenta Guillén.

Con relación a los permisos de caza, la ignorancia y mala fe de Guillén es patética, pues como se explica en un artículo publicado en este diario el 29 de enero del presente año, jamás otorgue una autorización al respecto.

Sin embargo, Guillén ha gozado de protección hasta ahora, y con su carta se confirma que actuó siempre con deslealtad, y que no estaba equivocado mi juicio sobre él, cuando pedí su salida. Sería preocupante que esta persona obedeciera a intereses políticos ajenos a la institución y a la clase trabajadora.

No pienso señor director, contestar a otras cartas posteriores, y conforme al consejo de mis abogados valoraré el contenido de la mencionada carta para proceder por la vía jurídica. Agradezco como siempre la oportunidad de contribuir a la transparencia en Guerrero, utilizando su prestigiado diario.

Atentamente:

Dr. Octavio Klimek Alcaraz

c.c.p. C. Secretario de la Semarnat.

468 ad