Traté de reconciliar hasta el final de su vida a Octavio Paz con Fuentes: Felipe González
Carlos Rubio / Agencia Reforma
Madrid
El ex presidente español Felipe González aseguró que el escritor mexicano Carlos Fuentes es una de esas personalidades “irrepetibles”, un ser “que escribía fantásticamente bien, que exponía en público sus ideas como pocos y que conversaba magníficamente”.
Hablando desde una perspectiva personal del autor fallecido el pasado 15 de mayo, González se sumó al homenaje que la Secretaría General Iberoamericana le rindió a Fuentes en su sede de esta ciudad, y en el que participaron junto al ex mandatario español el embajador de México en España, Francisco Ramírez Acuña; el secretario general Iberoamericano, Enrique Iglesias, y la presidenta del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes, Consuelo Sáizar.
Además de Emiliano Martínez, presidente del Grupo Santillana; Joaquín Díez-Canedo, director general del Fondo de Cultura Económica; Tomás Póveda, director de la Casa de América de Madrid; y Rasel Rodríguez Ponga, secretario general del Instituto Cervantes.
“Carlos Fuentes siempre hizo interactuar y puso a discutir sobre los mismos temas tanto al mundo de la política como al de la empresa y al de la cultura”, dijo González en su participación, en la que recordó que era un autor perfeccionista, como demostró cuando el escritor presentó en España su novela La silla del águila, y el ex mandatario encontró un fallo mínimo.
“En esa gran novela sobre los vericuetos del poder, dizque en México, porque esa novela puede ser sobre cualquier centro de poder con sus intrigas y sus venganzas, el fallo que le mencioné antes de la presentación era que los flamboyanes no florecen en el Distrito Federal, y aunque era un fallo nimio, él en seguida me pidió que no lo mencionara, que en la segunda edición lo corregiría”, relató González.
El ex presidente admitió haber sentido “envidia por la capacidad de Fuentes de exponer en público sus ideas”, e indicó que estaba obsesionado por las raíces de la identidad, y trataba de buscar una explicación racional a los problemas de identidad; de hecho ha vivido y ha muerto con ese debate en su cabeza.
González reveló que hasta el último día de la vida de Octavio Paz, él mismo trató de reconciliarlo con Fuentes.
“Carlos Fuentes era universal y eso no siempre fue fácil. Los autores del boom recorrieron un largo calvario para ser reconocidos; es la época en que se sustituye la literatura nacionalista por la que abarca toda Latinoamérica, algo que hace que sintamos que compartimos algo”, dijo.
Por último, González expresó que a Carlos Fuentes le hubiera gustado seguir vivo para no dejar de testificar los cambios del mundo.
“Era un hombre de un compromiso extraordinario, un ser humano de gran cordialidad en su trato y de una gran profundidad en su escritura; ahora vamos a empezar a redescubrirlo y por esa razón va a permanecer”, concluyó González.
En sus palabras de bienvenida, Enrique Iglesias recordó que Carlos Fuentes “construyó lo iberoamericano como pocos utilizando la herramienta más eficaz: el lenguaje, la cultura” y fue el artífice creador del Foro Iberoamérica, el cual “sentó las bases para lo que sería la gran reflexión sobre los procesos de las independencias de las repúblicas latinoamericanas”.
Por su parte, Francisco Ramírez Acuña, embajador de México en España, señaló que con el reciente fallecimiento de Carlos Fuentes se cierra un ciclo en la historia de la literatura y del pensamiento mexicano.
“Con él, su tiempo mexicano también ha terminado. Sin embargo, ese tiempo trasciende a su propia muerte para influir en el nuevo ciclo de una historia en constante y perpetua creación. Será, pues, imposible entender y explicar el ciclo histórico que nos ha tocado vivir como contemporáneos del escritor, del crítico y del intelectual nacido en 1928, sin referirnos a sus libros y sin vernos en el espejo que él, lúcida y sabiamente, ayudó a desenterrar. Lo mismo puede afirmarse para las futuras generaciones de hombres y mujeres que no tendrán el privilegio de vivir los años de Carlos Fuentes”, dijo Ramírez Acuña.
En un mensaje grabado en video, Consuelo Sáizar afirmó que Fuentes no sólo fue un hombre que deslumbró con su prosa, sino que iluminó a México con su reflexión; y rompió formas escriturales y de pensamiento.
“En México se le despidió con dolor y admiración”, agregó Sáizar, quien estimó que lo que vamos a extrañar de él es esa voz de México en el mundo, ya que su opinión era respetada en los medios internacionales.
La obra de Fuentes, consideró Sáizar, se ira aquilatando conforme se vaya descubriendo.
“Ahora es momento de tener presentes sus palabras y recurrir a su obra”, concluyó la presidenta de Conaculta.
En su turno, Joaquín Díez Canedo conocido con Sáizar en que la muerte de Fuentes ha sido “traumática” para los mexicanos.
“Su obra es una historia de México en clave narrativa; una historia de lo que somos, nuestras aspiraciones, miedos y sueños, por lo que una manera de honrarlo es volver a leerlo”, indicó el editor.




