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Convoca artista a los cubanos a expresar hoy sus preocupaciones en la Plaza de la Revolución

*Tania Bruguera tomó la iniciativa a pesar de que el gobierno de la isla le negó el permiso para llevar a cabo esta acción

Lourdes Zambrano / Agencia Reforma

Ciudad de México

Hoy, a las 15 horas de La Habana, la artista cubana Tania Bruguera convocó al público a que acuda a la Plaza de la Revolución a tomar el micrófono durante un minuto para hablar sobre lo que quieran, aunque el gobierno de la isla le negó el permiso para llevar a cabo esta acción.
Yo también exijo es el nombre del performance, pero también del hashtag que Bruguera empezó a utilizar desde que Barack Obama anunció el restablecimiento de las relaciones diplomáticas con Cuba.
“Cuando escuché la noticia fue extraño porque vivir toda la vida con un enemigo muy definido y sin mucha explicación, te dicen que ahora todo está perfecto. No es que esté en contra, no estoy en contra, pero de pronto me vinieron muchas preguntas, de todo”, explicó Bruguera en entrevista vía telefónica desde la isla.
El 17 de diciembre publicó una carta abierta dirigida a Obama, Raúl Castro y al papa Francisco, en donde escribió algunas de estas preguntas, que se hizo viral.
Algunos de sus conocidos le pidieron hacer algo para discutir esas preguntas en voz alta en Cuba.
El ejercicio convoca a los cubanos a utilizar su minuto para expresar cualquier preocupación, pero sin incitar a la violencia, ni a la discriminación y menos a realizar actos ilegales.
El llamado de la artista ha causado revuelo en la isla y ha captado la atención internacional.
Aunque dice que no es la primera vez que tiene diferencias con las autoridades, ni con el Consejo Nacional de Artes Plásticas, ahora es distinto porque la han atacado y difamado públicamente para desacreditarla.
En la última reunión de ayer, el Consejo Nacional de Artes Plásticas de Cuba le pidió hacer el performance en el patio del Museo Nacional, no permitir la entrada de ningún “disidente o mercenario”, y limitar el tiempo a hora y media. Bruguera sólo accedió al último punto.
“Estuve en la ONU para defender el derecho de los artistas a disentir, cómo puedo ser yo ahora una censora”, señaló.
Bruguera, quien se ha distinguido por realizar performance y arte conceptual, publicó en su página que esta iniciativa es un ejemplo de arte político y de la función del arte en la sociedad, a lo que ella llama Arte hecho para un momento político específico.
Ya ha realizado varios ejercicios similares, a los que llama El susurro de Tatlin #6, como el que llevó a cabo en el Centro Wifredo Lam, en 2009, dentro de la Bienal de La Habana.
Para la artista, el ejercicio es una oportunidad para que el gobierno cubano demuestre que ha cambiado, que es tolerante y abierto a escuchar todas las ideas.

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