Palestina insistirá ante la ONU en que Israel se retire de territorios ocupados
El presidente palestino, Mahmud Abbas, aseguró ayer que su gobierno volverá a presentar ante el Consejo de Seguridad de la ONU una resolución para que Israel se retire de los territorios ocupados en un plazo de tres años que fue rechazada la semana pasada.
El borrador de resolución no prosperó a pesar de haber recibido ocho votos de los 15 miembros del Consejo, ya que necesitaba uno más.
“No hemos fracasado en el Consejo de Seguridad”, señaló Abbas en una ceremonia de inauguración de una exhibición sobre Jerusalén en Ramallah, según la agencia de noticias oficial palestina Wafa. En cambio, aseguró que fue el Consejo de Seguridad el que le falló a los palestinos.
El martes, Estados Unidos y Australia votaron en contra de la propuesta, mientras que otros cinco países se abstuvieron. Al faltar un voto Washington no tuvo que utiliza su poder de veto en el órgano de las Naciones Unidas.
Las autoridades palestinas expresaron su decepción por el resultado y dijeron que Nigeria se abstuvo a último momento, a pesar de que había prometido votar a favor, y aseguraron que fue porque habría sido presionada por Estados Unidos.
De todas formas, a partir del 1 de enero el Consejo contará con una nueva conformación, ya que asumirán su puesto los nuevos cinco miembros no permanentes, entre ellos Malasia y Venezuela, que son considerados favorables a la causa palestina.
Después del rechazo a la resolución, Abbas presentó el viernes los documentos necesarios para que los palestinos se adhieran a la Corte Penal Internacional (CPI), un paso que fue rechazado tanto por Israel como por Estados Unidos.
Con la ratificación del Estatuto de Roma, la CPI tendrá competencia en los territorios palestinos. El gobierno de Abbas confirmó que presentará una demanda contra Israel en el tribunal por presuntos crímenes cometidos durante la guerra de Gaza que finalizó en agosto. Unos 2.200 palestinos y 70 israelíes murieron en los combates, de 50 días de duración.
Los palestinos habían evitado hasta ahora dar ese paso, porque también ellos podrán ser llevados ante el tribunal de La Haya, entre otros, por los ataques de la agrupación radical islámica Hamas, que gobierna en la Franja de Gaza, contra objetivos civiles en Israel.
Israel decidió castigar los pasos emprendidos por Abbas con la congelación de 500millones de shekels (más de 100 millones de euros/127 millones de dólares) correspondientes a los impuestos y tasas aduaneras palestinas, informó ayer la radio israelí.
El negociador jefe palestino, Saeb Erekat, condenó la medida calificándola de “crimen de guerra”.
“Israel está respondiendo una vez más a nuestros pasos legales con más castigos colectivos ilegales”, agregó. “Lo que están reteniendo no es caridad israelí con los palestinos, sino nuestro dinero, que es legalmente nuestro”.
El primer ministro israelí, Benjamin Natanyahu, acusó ayer a la Autoridad Nacional Palestina de haber escogido el camino de la confrontación.
“No nos quedaremos con los brazos cruzados”, advirtió el mandatario durante la reunión de su gabinete en Jerusalén. “No permitiremos que soldados y comandantes israelíes sean arrastrados ante la Corte Penal de La Haya”. (DPA / Tel Aviv / Jerusalén).




