Niegan tripulantes de camionetas que enfrentaran fuego cruzado durante los hechos de Apatzingán
Agencia Reforma
Apatzingán
Ninguno de los vehículos particulares que fueron parte del convoy para recuperar los automóviles que había asegurado la Policía Federal fueron parte de un fuego cruzado, aseguraron testigos.
“Sólo entraron dos camionetas: la Arcadia negra y la Ram blanca; los demás vehículos ya no pudieron meterse porque empezaron los balazos. Yo iba con mi mujer, dos amigas y otro compañero; iba en el convoy, estaba atrás de la Ram blanca.
“Cuando llegamos (al punto de la balacera), empezaron a disparar; a mi camioneta le dispararon en el costado del copiloto, y le dije a mi esposa: ‘Gorda, bájate porque te van a matar’”, relató el conductor de uno de los vehículos que iban detrás de los federales.
Versiones oficiales aseguran que en la balacera participó un tercer vehículo particular, y que al menos cinco de las nueve personas fallecidas fueron muertas en fuego cruzado, debido a que presentan impactos en la espalda.
REFORMA dio a conocer que autoridades federales indagan la participación de sicarios que en un tercer vehículo no identificado, habrían disparado en la refriega del pasado martes 6 en Apatzingán.
Incluso, los disparos de los sicarios que viajaban en el tercer vehículo, podrían haber provocado la muerte de seis de los ocho muertos en ese enfrentamiento.
Las autoridades confirmaron además que el intercambio de disparos no duró más de un minuto, y que seis de las ocho víctimas dieron positivo en la prueba de radizonato de sodio; es decir, que dispararon una arma de fuego.
“Todos teníamos palos y piedras. Yo tenía un palo, y la verdad sí quisimos alcanzar a los federales para que nos dieran nuestras camionetas, pero en mi vehículo sólo llevaba un palo”, dijo el conductor de uno de los vehículos que persiguieron a los federales sobre Avenida Constitución.
Su camioneta quedó baleada de la parte del copiloto y con la llanta delantera, del lado derecho, ponchada.
Otro testigo que también viajaba en las camionetas particulares, indicó que apenas escucharon los balazos, se bajaron de sus vehículos y comenzaron a correr en sentido contrario a los federales.
“Pasando el restaurante Rossy oí los balazos, me estacioné, yo corrí hacia atrás de la camioneta, me fui gateando hacia atrás, nos agazapamos, y yo con otro compa comenzamos a temblar porque los disparos se oían cada vez más cerca; un amigo nos llamó para escondernos más atrás en una casa”, narró.
De acuerdo con los testigos, conocen de armas y ubican el calibre de las detonaciones.
“Nos tiraron con la M60, que es la arma que tienen arriba de las camionetas de los federales, con esas armas empezaron la putacera, nuestra idea era exigirles que nos devolvieran a los detenidos, pero a palazos, yo tenía un garrote, nos dio valor porque se habían llevado a unos detenidos que estaban heridos”, explicó otra persona que también participó en la persecución de los federales.
“Es lógico que no nos vamos a enfrentar con ellos, tienen mejores armas, y si acaso uno de nosotros tenía armas, éstas son muy viejas. En las fotos se puede apreciar que llevábamos palos, y sólo queríamos presionar a los federales para recuperar los vehículos, no enfrentarnos con ellos”, añadió el testigo.
Desde el sábado, ministeriales trabajan en la zona donde quedaron abatidas ocho personas, y dentro de las investigaciones analizan las trayectorias de los disparos.




