Periódico con noticias de Acapulco y Guerrero

“Simplemente” se aplicará la ley a los “vándalos”; son una minoría: Ortega

*Va al Congreso a entregar el cuarto informe de gobierno

*Abogan los cuatro obispos del estado en favor de las elecciones

*Intelectuales repudian la violencia

Contra actos vandálicos “simplemente” se aplicará la ley, reitera Rogelio Ortega

*Ofrece diálogo y mesura frente a las protestas por los normalistas, y amaga con actuar contra “un segmento muy reducido” que insiste en actos contra el Estado de derecho. Describe el gobernador como una “tragedia” los asesinatos y secuestros en el estado. Asegura que en los próximos meses la violencia se reducirá “a su mínima expresión”

Hugo Pacheco León

Chilpancingo

El gobernador interino Rogelio Ortega Martínez dijo ayer que la realidad guerrerense es una “tragedia”, en referencia a los asesinatos, desapariciones, secuestros y extorsiones que a diario se registran en la entidad, y negó que su gestión sea un “fracaso”.
Aseguró que está resolviendo todos los asuntos y cumpliendo los objetivos que le fueron encomendados el 26 de octubre, cuando fue designado para sustituir a Ángel Aguirre Rivero.
Sostuvo que ha trabajado para que la violencia en Guerrero desaparezca en los próximos meses “a su mínima expresión”.
Y marcó la ruta: “Primero el diálogo, la mesura; primero la tolerancia y luego, si un segmento muy reducido sigue insistiendo en actos vandálicos, en actos que violan el Estado de derecho, pues simple y sencillamente se aplica la ley”.
“Ya sabemos  a quiénes, para no cometer injusticias o hacer detenciones y de pronto sean personas que solamente están cumpliendo con su solidaridad y el derecho que da la Constitución federal de libre manifestación, de reclamo, de crítica y que puedan ser detenidos, no vamos a hacer eso; vamos a actuar cuando se tenga que hacer, contra los vándalos, contra los violentos que atentan en contra de las instituciones y en contra de terceros”, dijo.
Lo anterior son las respuestas que ofreció a cuestionamientos de reporteros al ser entrevistado después de entregar el cuarto informe de gobierno.
Ahí en la Sala José Francisco del Congreso del Estado,  se le hizo notar a Rogelio Ortega que a casi tres meses de llegar al gobierno del estado, la situación de incertidumbre es la misma y no hay justicia en el caso de los 43 normalistas desaparecidos.
“Sí, bueno, esta es la tragedia que vive el estado de Guerrero, esto es lo que me ha tocado enfrentar, y desde el primer día de mi gobierno interino, me ha tocado atender el conflicto y la situación más grave que enfrenta el estado, como la inseguridad, la crisis y los boquetes que tiene el Estado mexicano y que se refleja de manera drástica en el estado de Guerrero”, expresó.
–En la toma de protesta pidió un mes para dar resultados, ya van casi tres y parece que no ha cumplido el objetivo –se le dijo.
–El objetivo es, como lo entiendo, gobernar Guerrero y atender por supuesto el conflicto al cual le he dedicado más de un tercio de mi tiempo, todos los días hemos logrado atender a las familias de quienes padecieron esa trágica noche, a plenitud, como debe de ser la convicción de un luchador social que gobierna y como debe de ser la obligación de un gobernante.
Rogelio Ortega aseguró que su gobierno ha atendido a todos los heridos y a sus familiares, que también son parte de la tragedia de Iguala, “también hemos atendido a los familiares de los desaparecidos, bajo tres principios, la solidaridad por convicción y obligación, el acompañamiento y la coadyuvancia, con discreción y secrecía cuando así me lo han pedido”.
Enfatizó que ha atendido “los saldos no resueltos con anterioridad, de las familias del joven Gabriel (Echeverría de Jesús) y de Jorge Alexis (Herrera Pino), los dos jóvenes que perdieron la vida con las balas de elementos policiales, aquel día trágico del 12 de diciembre (de 2011) en la Autopista del Sol”.
Insistió que ha dialogado con todos los actores y ha convocado al EPR y al ERPI al diálogo franco y abierto, en el lugar y sitio que ellos digan, y que lo hizo en Ayutla, pero que le cancelaron.
Entonces argumentó, para comprobar su dicho: “Antes eran miles los que estaban movilizados, en el momento en que se intensificó el repertorio de acciones violentas, un segmento significativo de la sociedad guerrerense, sin dejar de ser solidarios con los padres de los desaparecidos, se han replegado, pero otros segmentos de la sociedad frente a los hechos violentos les ha producido esto, indignación”.
Un reportero le preguntó si ese repliegue se debió al diálogo que estableció, y sólo destacó el logro de la temporada vacacional en Acapulco, “gracias a los diálogos establecidos particularmente con los liderazgos dialoguistas de la CETEG y con los dialoguistas de Ayotzinapa, y otros liderazgos que están involucrados en otros movimientos”.
A pregunta expresa de por qué no ha dado a conocer esos acuerdos, respondió que no era necesario ni correcto y es respetuoso, “porque lo que se acuerda se cumple”.
-¿Esta es una postura de su gobierno para dividir al movimiento de Ayotzinapa?
-No, jamás. Siempre que hemos llegado con los familiares, por eso no hemos querido tomar fotografías, por eso no hemos querido, porque ahí esta el luto, el dolor y no podemos nosotros andar jugando ni usarlo.
Se le recordó que los padres y familiares de desaparecidos niegan todos los días hablar con el gobernador y lo rechazan como interlocutor, pero reiteró: “Algunos de ellos van a estar…”
-¿Entonces quién está engañando al pueblo de Guerrero?
-Yo no lo sé. Pero te voy a demostrar que el día de mi informe, ahí van a estar las personas con las que he sido solidario, por convicción y por obligación gubernamental.
Y es que el gobernador Rogelio Ortega invitó verbalmente, momentos antes de la entrevista, a los diputados a que lo acompañen a su informe de gobierno en el que dará un mensaje político, en Acapulco, y se sabe que será el 26 de este mes.
Se le cuestionó si los padres y familiares de desaparecidos y asesinados acudirán a su ceremonia, y si fueron condicionados a cambio de su apoyo solidario para validar su informe o legitimar su gobierno.
“No, no estamos hablando de informes, estamos hablando de seres humanos, a quienes nosotros acompañamos, con los que estamos en su dolor sin protagonismos; no se puede aprovechar el dolor de otros para andar sacándonos fotografías o andar exhibiendo a ellos”, dijo.
Luego se le recordó que por la mañana, antes de que acudiera al Congreso, transmitieron una entrevista donde aseguró que pronto el movimiento de Ayotzinapa se reducirá a unos cuantos “violentos”, menos que los dedos de sus manos, y si eso era una apuesta al olvido de parte de su gobierno.
“No, porque entonces tú me estarías diciendo que a más violencia, menos olvido, por supuesto que no. Olvido jamás. Hemos acompañado a doña Rosario Ibarra de Piedra por más de 40 años, buscando a Jesús (desaparecido durante la guerra sucia de los años 70); hemos estado con ella en sus huelgas de hambre, cómo nos vamos a olvidar del dolor”, respondió.
-Pero nadie busca ya a los desaparecidos, sólo la CRAC que este día (jueves) parten para Iguala en esa búsqueda.
-No, estás equivocado.
-Pero el gobierno federal ya no realiza la búsqueda, eso dicen los padres y familiares (de los 42 desaparecidos).
-No, estás equivocado. Tan los están buscando que han permitido que se ingrese a los cuarteles militares, como ha sido la petición y yo lo propuse en Ayutla, por cierto.
Pero luego opinó sobre el inicio de la búsqueda por parte de la CRAC: “Adelante, qué bueno, yo les he dicho que si a mí me convocan, que vayamos a un lugar donde me digan, yo voy, es lo menos que podemos hacer para solidarizarnos con los padres y familiares de los desaparecidos, no podemos por ningún motivo ponernos en contra de la búsqueda”.
Por otro lado, un reportero le preguntó sobre el asesinato del juez de lo civil, Jesús Salas Vargas, ocurrido el miércoles en Ciudad Altamarino, y el gobernador respondió: “Bueno, es parte de la violencia, de esta crisis que hemos estado viviendo, empoderamiento y penetración de la delincuencia organizada en el tejido social, en el estado de Guerrero y otras entidades”.
Tampoco precisó nada y refirió a la Fiscalía General del Estado (FGE) para ampliar la información, “que es la encargada de hacer la investigación”, y ofreció que todos los asesinatos van a esclarecerse.

No trabaja para cooptar a padres de desaparecidos y normalistas, responde

El gobernador reiteró que sí habrá elecciones, porque ese es un acto de justicia y un derecho irrenunciable que no se pone a discusión y nadie, por legítima que sea su reivindicación y sus reclamos, va a impedir a las y los guerrerenses acudir a las urnas a castigar o premiar a los políticos.
Pero se le volvió a recordar que los órganos electorales están tomados, e insistió que eso sólo ocurre en Chilpancingo, pero que no lo hacen en otras regiones y municipios, como Coahuayutla y La Unión, pero se le aclaró que en esos lugares no hay oficinas del Instituto Nacional Electoral.
“No, pero ahí habrá elecciones, Hugo”,  reviró a este reportero.
–Quién sabe. Eso es lo que le pregunto, porque usted es el gobernador –se le precisó.
–El gobernador garantiza que se habrán de realizar las elecciones, en Tixtla y en Chilpancingo y en todo el estado de Guerrero.
Un reportero terció, para preguntarle al gobernador si esa garantía de que habrá elecciones es porque está cooptando a padres de familia, familiares de desaparecidos y a estudiantes normalistas.
–Nooo…¿cómo crees? Ustedes no me conocen, por favor. ¿Yo voy a cooptar a los estudiantes para qué?
–Para legitimarse y que estén en su ceremonia de informe en Acapulco.
–Bueno, esa es tu opinión, tuya —le respondió el gobernador al corresponsal.
Asimismo, el gobernador anunció que ha trabajado para que la violencia en Guerrero desaparezca en los próximos meses “a su mínima expresión”.
Aunque en el caso de las próximas elecciones no quiso decir si va a utilizar la fuerza pública contra quienes atenten contra el proceso electoral, porque aseguró que acudirán miles a sufragar.
Sobre la liberación de la coordinadora de la Policía Comunitaria de Olinalá, Nestora Salgado, el gobernador reiteró que de su parte hay voluntad política para liberarla y aclaró que sólo recomendó a la Fiscalía General del Estado (FGE) desistirse de las acusaciones en contra de ella.
Y que en general tiene una ruta de armonía para liberar a los presos políticos, aunque haya actores que se opongan.

En un acto improvisado y caótico, entrega Ortega por escrito su informe al Congreso

*Anticipa el gobernador interino que prepara en Acapulco un mensaje “al pueblo de México y al mundo”

Hugo Pacheco León

Chilpancingo

En el último día del plazo, fuera de todo protocolo y apenas con un día de aviso, la mañana de ayer el gobernador sustituto Rogelio Ortega Martínez acudió al Congreso del estado a entregar el cuarto y último informe que le habría correspondido al ahora gobernador con licencia Ángel Aguirre Rivero.
Rogelio Ortega fue recibido a las 10 de la mañana en la Sala José Francisco Ruiz Massieu por los diputados de la Comisión de Gobierno, el presidente, Bernardo Ortega Jiménez, del PRD; el secretario, Héctor Apreza Patrón, del PRI; y los vocales, Mario Ramos del Carmen de MC, Arturo Álvarez Angli del PVEM y Delfina Concepción Oliva del PAN. Faltó el representante del Panal, Emiliano Díaz.
Para el entregar el informe, Rogelio Ortega caminó arropado por sus secretarios de despacho y funcionarios menores hacia la sede del Congreso del estado, causando un caos vial. Aunque escoltado por policías del estado y sus guardaespaldas.
En la Sala José Francisco Ruiz Massieu ya lo esperaban los diputados de la Comisión de Gobierno, quienes comentaron que apenas la noche del miércoles el diputado Bernardo Ortega les informó que deberían estar presentes porque el gobernador sustituto quería acudir a entregar el informe escrito.
Los diputados estaban molestos, porque de acuerdo a la Constitución, el gobernador debió avisar por escrito que acudiría a entregar su informe y dar un  mensaje político ante el pleno en la tribuna, para lo cual los diputados estaban obligados a preparar una sesión solemne.
Pero Rogelio Ortega no lo hizo, ni su secretario general de Gobierno, David Cienfuegos.
Sin esa formalidad, los diputados se negaron a salir a recibir en el estacionamiento al gobernador sustituto, y se quedaron a esperarlo en la Sala José Francisco Ruiz Massieu.
Hasta esa Sala llegó Rogelio Ortega entre empujones y gritos de reporteros que no lograron entrar debido a lo reducido del espacio, pero también entre risas por las bromas de algunos de los presentes. No hubo seriedad.
Entonces sin más ceremonia, Rogelio Ortega tomó el micrófono y dijo a diputados y secretarios de despacho que acudía con humildad para entregar a la diputada Laura Arizmendi Campos, presidenta de la Mesa Directiva del Congreso local, el cuarto informe de gobierno, en 50 ejemplares en versión impresa, que consta de 142 fojas cada uno, así como una versión digital de 50 discos compactos.
Precisó que ese informe corresponde a “este cuarto año de gobierno del licenciado Ángel Aguirre Rivero y el tramo que a mí como gobernador interino me ha correspondido realizar”, que son casi tres meses, porque asumió el cargo el 26 de octubre.

Es importante que haya elecciones, opinan los obispos de Guerrero, e insisten en el diálogo

*Dan conferencia de prensa en Acapulco Carlos Garfias, de Acapulco, Maximino Martínez Miranda, de Altamirano, Dagoberto Sosa Arriaga, de Tlapa y un representante de Alejo Zavala, de Chilpancingo-Chilapa

Mariana Labastida

Los obispos de Guerrero convocaron, ante la crisis social y política del estado, a las autoridades y sociedad a encontrar una salida aceptable para los conflictos.
Recalcaron que es importante que haya elecciones, e indicaron que después del asesinato del padre Gregorio ha incrementado el número de feligreses que acuden a los templos ante la idea que todos estamos expuestos a perder la vida.
El arzobispo de Acapulco, Carlos Garfias Merlos, reconoció que tienen temor de ir a algunos lugares pero que están más decididos y comprometidos con el ministerio.
En conferencia de prensa, en el comunicado firmado por los cuatro obispos de la Provincia Eclesiástica de Acapulco, los prelados católicos expusieron que dentro del trabajo que realizaron del 13 al 15 de enero en el décimo séptimo encuentro provincia pastoral, enfocaron su interés en la crisis social y política que experimenta el estado.
Como Iglesia, indicaron que asumen la responsabilidad de este momento respondiendo desde la perspectiva del Evangelio con acompañamiento pastoral adecuado a las exigencias y realidad de Guerrero.
Manifestaron que la crisis social y política tiene en suspenso “a todos” en el estado, por la incertidumbre en la ruta que se lleva y en la cual existe la posibilidad de que se siga agravando sin encontrar salidas aceptables y satisfactorias.
Convocaron a los involucrados en la situación en la que se encuentra el estado a buscar una salida adecuada e integral.
Para la crisis social la Diócesis de la provincia de Acapulco acordó el impulsar la propuesta del episcopado Mexicano de #por 1 México en paz, y seguir los cinco puntos establecidos: oración, diálogo, acompañamiento a víctimas, creación de centros juveniles y mensajes por la paz.
Llamaron a entablar un diálogo entre todos los actores sociales para encontrar coincidencias, “como provincia estimularemos especialmente el diálogo social entre comunidades, organizaciones y grupos sociales, lo mismo con las autoridades. Para lo cual se capacitará en talleres”.
Los obispos también reiteraron a los padres de los 42 normalistas desaparecidos su solidaridad y acompañamiento, recordaron que esta pendiente un encuentro con ellos, con los que esperan estar pronto para atenderlos y escucharlos.
El comunicado fue firmado por el arzobispo de Acapulco, Carlos Garfias Merlos; el obispo de Chilpancingo-Chilapa, Alejo Zavala Castro; el obispo de Tlapa, Dagoberto Sosa Arriaga, y el de Ciudad Altamirano, Maximino Martínez Miranda.
En la sesión de preguntas, consultados respecto a la advertencia del Movimiento Popular Guerrerense y organizaciones que exigen justicia por Ayotzinapa y que advirtieron no permitirán que se realicen las elecciones, el arzobispo de Acapulco insistió en que se deben de buscar los espacios para el diálogo.
De las manifestaciones, Garfias Merlos reiteró que los padres de familia, los normalistas, los integrantes de la CETEG tienen derecho a inconformarse, pero que es importante que lo hagan en caminos de respeto a los derechos de los demás.
“Es importante que se realicen estas elecciones, a las autoridades les corresponde dialogar para que se puedan tener las condiciones, son importantes las elecciones por la misma situación que se está viviendo”, señaló Garfias Merlos.
Por su parte, el obispo de Tlapa, Dagoberto Sosa, indicó que las elecciones son una puerta para que la sociedad opine, que si no se realizan se perderá la oportunidad y no se podrá superar la crisis en el estado.
Enfatizó que si no hay diálogo no hay entendimiento.
En relación a lo dicho por la PGR que permitirá a los padres de los desaparecidos que entren a los cuarteles a buscarlos, Garfias Merlos manifestó que es la mejor forma de hacer la visita, de manera ordenada y dando atención y respuesta a las inquietudes y descontentos de las organizaciones.
Del encarcelamiento de la esposa del ex alcalde de Iguala, José Luis Abarca, María de los Angeles Pineda, indicó que están llevando los procesos judiciales que se siguen a cualquier persona señalada como delincuente, “es lo establecido y lo institucional”.
En relación al asesinato del padre Gregorio Gorostieta, Garfias Merlos aclaró que no hay información nueva de la investigación, que les explicaron que estaba identificada la persona responsable pero que no ha podido ser detenido.
Al preguntarle si el hecho afectó la afluencia de feligreses, respondió que acude más gente a la iglesia y hay más atención por los sacerdotes. Aunque reconoció que “para algunos momentos y lugares da temor estamos dedicados y comprometidos en el ministerio”.
El obispo de Ciudad Altamirano manifestó que los ciudadanos se han sensibilizado, que como provincia están más unidos, que no los han dejado desprotegidos. “Se han acercado más a la iglesia, Cómo que vemos que todos estamos expuestos a perder la vida ya sea fea por la delincuencia o por un accidente, nosotros cumpliremos con nuestra obligación”.

Se necesitan diálogo, cultura y educación para resolver los problemas del estado: personalidades

*Juan Ramón de la Fuente, José Woldenberg, Sergio Zermeño y Juan Villoro estuvieron en Acapulco para abordar la situación social. Critican a la CETEG y las acciones violentas como recurso para exigir la presentación con vida de los 42 normalistas desaparecidos

Daniel Velázquez

El ex rector de la UNAM, Juan Ramón de la Fuente; el ex consejero presidente del IFE, José Woldenberg; el investigador universitario, Sergio Zermeño, y el escritor Juan Villoro, opinaron que para resolver los problemas de Guerrero se necesita diálogo, cultura, educación y salud.
Criticaron a la Coordinadora Estatal de Trabajadores de la Educación en Guerrero (CETEG) y las acciones violentas como recurso para exigir la presentación con vida de los 42 normalistas desaparecidos. Woldenberg dijo que las protestas violentas pueden explicar la molestia, pero no justifican las acciones y eso los aísla de los ciudadanos.
De la Fuente, Woldenberg, Zermeño y Villoro estuvieron en Acapulco, como participantes de la mesa de Evaluación de la problemática en Guerrero, hacia la construcción de una nueva relación social, que organizó la Secretaria de Educación Guerrero (SEG).
La plática se llevó a cabo en el salón Plaza III, del hotel Crowne Plaza, donde asistieron unas 500 personas, en su mayoría estudiantes de la Universidad Tecnológica.
El secretario de Educación, Salvador Martínez della Roca, dijo que lo ocurrido en Iguala es una barbarie que no se debe repetir en el mundo y lo comparó con el hecho de violencia en Francia, el ataque a Charlie Hebdo, que movilizó a un millón de personas, y planteó que se lleve a cabo una marcha para exigir justicia y paz.
“Hay que pensar en hacer una magna manifestación, porque el 90 por ciento de la población de Guerrero quiere la paz, no quiere la violencia, hay que hacer una movilización gigantesca, la debe encabezar nuestro gobernador, él es el representante de la mayoría”, dijo.
Indicó que no ha presentado la propuesta, pero la planteará para que se haga una manifestación “por la justicia, contra la violencia, por el derecho a la vida y por el derecho que tenemos a tener gobernantes que nos garanticen el derecho a la vida, a la salud, a la educación, a la cultura”.
Martínez della Roca dijo que el 2 de octubre muchos estudiantes fueron masacrados, por exigir diálogo público, y en Guerrero, el gobernador Rogelio Ortega Martínez ha ofrecido diálogo a las organizaciones que exigen la presentación con vida de los 42 normalistas desaparecidos.
También dijo que no está de acuerdo con el dogma heredado por su héroe, Ernesto Che Guevara, de que la óptima condición del ser humano es ser guerrillero, dijo que es óptimo tener cualquier otra profesión y “quien quiera ser guerrillero, que lo sea”.
“No queremos mas violencia, ¿que no fue suficiente lo que pasó en Iguala, para todavía andar buscando más violencia?”, y agregó que los próximos combates se deben dar en las aulas.

Las manifestaciones violentas no tienen justificación

El ex presidente del IFE (ahora INE), José Woldenberg, dijo que las acciones por la exigencia de la presentación con vida de los 42 normalistas desaparecidos pueden “ir a peor”, porque las manifestaciones violentas incrementan la espiral de violencia.
“Las respuestas violentas que surgen desde organizaciones y movimientos diversos, no hacen más que incrementar la espiral, el hecho de que se estén convirtiendo en parte del paisaje, que se vuelvan recurrentes, sólo presagia que la dinámica destructiva puede ser aún más intensa”, dijo.
Advirtió que la violencia no puede festejarse con visiones cortoplacistas, porque ésta es “disolvente efectivo” de las relaciones sociales. “Su presencia y su multiplicación inyecta dosis crecientes de muertos, desaparecidos, mutilados, destrucción de patrimonio y, por supuesto, de angustia, resentimiento y ganas de venganza, un círculo destructivo que todo lo corroe”.
En el caso de Ayotzinapa, dijo que la connivencia de autoridades municipales de Iguala y Cocula con los delincuentes multiplicó la espiral de violencia y miedo, “de manera delirante, es la violencia más temible y destructiva, no sólo la confianza vuela por los aires, sino que la parálisis y el miedo del indefenso mundo civil”.
Señaló que las manifestaciones violentas de organizaciones sociales, “los adultera, los aísla y tiene efectos políticos contraproducentes, pero además los convierte también en delincuentes, alimentando también la falsa sensación de que todo se vale; es este terreno el más pantanoso, porque no faltan voces que lo toleran y lo exaltan como una respuesta (al caso de Iguala y Tlatlaya), mas valdría la pena deslindar entre la explicación y la justificación”.
“La condición precaria de estudiantes y las afrentas de las que han sido víctimas, pueden quizá explicar su conducta, pero de ninguna manera justificarla, hay demasiada violencia sobre el terreno, los presagios son siniestros, la situación, creo, demanda responsabilidad de todos”, dijo.
“Las manifestaciones violentas amparadas en esa ola de indignación pueden coadyuvar a descomponer aún más el escenario, no sólo porque suponen, destrucción y desasosiego, sino que erosionan el gran consenso que existe en relación con el tema central, que tiene que ver con la búsqueda de una convivencia asentada en el respeto absoluto a los derechos humanos”, agregó.
Dijo que se debe señalar con claridad a los responsables directos e indirectos, a los culpables por omisión o comisión de lo actos ocurridos en Iguala, porque “el Estado ya no es lo que era”.
Indicó que ante los esfuerzos hechos por el gobierno, queda en evidencia que “no es que no quiera, sino que no puede aclarar con rapidez lo que aconteció, ello subraya la gravedad del asunto, no se trata de entidades que pueden y no quieren, sino que quieren y no pueden”.
José Woldenberg dijo que la espiral de violencia que vive el país “se ha incrementado de manera brutal y ante esta ola de violencia, las instituciones de combate al crimen están rebasadas, en ese sentido es que yo afirmo que querer no es poder, por eso es que la crisis tiene un subrayado, es una crisis extra, porque la magnitud del fenómeno que tenemos enfrente ha demostrado todas las carencias y contrahechuras de toda la cadena encargada de combate al crimen”.
La realidad que se vive es que el combate a la delincuencia organizada se debe dar en dos frentes “de cara a los criminales y en la cadena de instituciones que están diseñadas para perseguirlos”.

La violencia es un opción fallida

El escritor Juan Villoro dijo que la “opción de la violencia es ya una opción fallida, creo que la guerrilla es un camino muerto, que no puede tener una solución concreta”.
Opinó que “la gran palanca para pacificar, para sanar, para transformar la realidad, es la lectura, es en general la cultura”.
Indicó que una forma de sanar el dolor por el que atraviesan las familias es compartir las experiencias con testimonios, “si nosotros pasamos por este ejercicio, creo que tendremos un país con mejores posibilidades de convivencia”.
Agregó que la cultura tiene un rol determinante en el combate a la corrupción e impunidad, porque a través de ella se aprenden valores resistentes, “es mucho más difícil que alguien que ha leído se corrompa, es mucho mas difícil que alguien que ha leído se convierta en delincuente”.
Juan Villoro recordó que el Che Guevara antes de ser fusilado estuvo en una escuela, donde observó una frase mal escrita: “yo se leer”, y señaló que ahí había un error ortografico porque le faltaba el acento a la palabra “sé”. Villoro dijo que ese “legado” del Che Guevara, corregir una palabra mal escrita, tiene que ver con la crítica y corregir la realidad, “ponerle el acento a lo que está faltando, a este país hace falta que le que le pongamos el acento, este país tiene una frase con faltas de ortografía, que describe su alma; a este país le vamos a poner el acento con la cultura”.
Propuso a la educación como la estrategia de cambio necesaria, porque dijo que aunque cuesta y toma tiempo, es la vía necesaria, porque no se trata de darle solución coyuntural, sino para que las cosas que pasan en el presente no sucedan en el futuro, “el combate a la violencia no se puede resolver en clave exclusivamente militar”, dijo.
Recordó que la estrategia del presidente Felipe Calderón demostró que la violencia genera más violencia.
Dijo que no se debe confundir la violencia de la venganza, con la justicia. “No podemos nosotros acudir a esto, necesitamos puntos de acuerdo a través del diálogo y la educación”.
Ejemplificó con que en 1952 Corea del Sur apostó a la educación, y en 50 años logró mejorar los niveles de bienestar para sus ciudadanos.
Indicó que actualmente no se puede hablar de México sin pensar en Guerrero, pero la entidad no es el problema del país, sino que es donde está la solución, “aquí se han exacerbado cosas terribles, pero también de aquí puede salir la construcción de esa esperanza”.
Dijo que el descredito de los políticos no debe generar rechazo a la política, porque “la crisis de la democracia se combate con más democracia, necesitamos hacer política y hacerla de otra manera”.
“No se trata de dejar de hacer política, sino encontrar nuevas reglas, nuevos modos de participación y de supervisión y ahí será esencial la intervención de los ciudadanos, no podemos tener una sociedad como la actual, determinada por la desigualdad social, el crimen organizado y la impunidad y al mismo tiempo suponer que este es un país viable, combatir todo esto es necesariamente un esfuerzo en el que tenemos que participar todos”, dijo.
Planteó que será con diálogo como los guerrerenses podrán reencontrarse para discutir y no se debe ver a este como una herramienta, que sólo es válida cuando hay arreglos previos, sino que es el mecanismo indispensable para generar un punto de encuentro entre posiciones contrarias, “para que salga ahí algo que no estaba antes, del diálogo, es decir que se descubran soluciones a partir del intercambio de ideas”.
Juan Villoro dijo que la conversación es el instrumento que permite la convivencia entre quienes piensan diferente, y por eso el diálogo debe regir la vida política.
El ex rector de la UNAM propuso intervenciones comunitarias, de tipo psicosocial, en las zonas que han sido afectadas por la violencia, donde hay viudas, huérfanos y desaparecidos, “hay que atenderlos y entenderlos”.
Indicó que esas familias afectadas por la violencia necesitan ayuda, otras pueden superar el problema solas, pero en general es necesaria ayuda emocional para superar la pérdida de sus familiares en condiciones de violencia.
Consideró que el programa de atención a la salud mental sería como “primeros auxilios psicológicos”, y debe ser ajeno a las instituciones de seguridad, porque no les tienen confianza.
Propuso que se establezcan vínculos con la Cruz Roja Internacional y con Médicos sin Fronteras.
Dijo que en Guerrero se debe reconciliar la agenda desarrollo económico con el rezago social y eso se logrará al invertir en educación y salud.
Indicó que para entender la realidad de Guerrero es necesario entender el rezago histórico y la crisis política. Opinó que no se deben esperar soluciones mágicas para resolver la problemática social que se vive y que se debe tener paciencia, porque es un proceso que se va construyendo hasta que se resuelve, “no hay que desesperarse, no hay que caer en la confrontación, no hay que pensar que esto tiene una solución mágica, hay que seguir trabajando, debatiendo y generar propuestas viables”.

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