Caravana post debate de priistas en la capital; los perredistas lo ven en el zócalo de Acapulco
Rosendo Betancourt Radilla / Karina Contreras / Daniel Velázquez
Chilpancingo / Acapulco
Simpatizantes de Enrique Peña Nieto y Andrés Manuel López Obrador vieron el debate de los candidatos presidenciales en oficinas del partido y el zócalo, posteriormente los primeros celebraron el “triunfo” de su candidato con una caravana de autos en Chilpancingo y festejo en la Diana.
En Chilpancingo, dos docenas de vehículos con propaganda de los candidatos locales del PAN hicieron una caravana de automóviles para celebrar el triunfo de la candidata Josefina Vázquez Mota.
Los priistas en Acapulco siguieron la transmisión del debate sin mucho entusiasmo, mientras que en Chilpancingo celebraron las participaciones de Peña Nieto.
En Acapulco jóvenes integrantes de la agrupación Movimiento de Regeneración Nacional (Morena), que respalda a Andrés Manuel López Obrador, colocaron una pantalla gigante en el zócalo del puerto para seguir el segundo debate entre los candidatos presidenciales, el cual mantuvo espectantes a unas 200 personas.
Al finalizar el debate, los jóvenes convocaron a los ciudadanos para acudir el próximo 22 de junio a la concentración que encabezará el candidato López Obrador en el zócalo, como parte del cierre de su campaña presidencial. Para el evento fueron colocadas 70 sillas y las demás gente estuvo parada atentos a la pantalla para dar seguimiento al debate entre los candidatos presidenciales.
La agrupación, desde las 5 de la tarde, tomó el zócalo donde colocó una tarima y la pantalla, así como grandes bocinas para que se escuchara a distancia. Para esperar el inicio del debate se proyectaron diversos videos como la matanza de Aguas Blancas y un documental de la masacre del 68.
En Chilpancingo unos 400 priistas se reunieron en las instalaciones de la dirigencia estatal de su partido, para seguir el debate presidencial, después marcharon en caravana de autos gritando vivas y tocando el claxon “porque el debate lo ganó Enrique Peña Nieto”.
Desde el mediodía, vía mensajes de texto, twitter, Facebook, llamadas por teléfono y boca a boca priistas se invitaron unos a otros asistir al inmueble en apoyo de su candidato.
Las sillas que instalaron en el lugar eran pocas para la muchedumbre que llenó el primer piso del edificio, en donde se observó al coordinador de campaña de Peña Nieto en la entidad, Héctor Astudillo Flores; al candidato a alcalde de Chilpancingo, Mario Moreno Arcos; el presidente municipal, Tulio Pérez Calvo; el representante ante el Instituto Electoral, Roberto Torres Aguirre; el candidato a diputado federal, José Luis Peralta Lobato, y gran parte de la comuna capitalina.
En el lugar se regalaron hot dogs y tacos para que comieran los asistentes, por lo que en la planta baja del edificio se instalaron unas seis mujeres para preparar los alimentos, repartieron también agua fresca de jamaica.
Algunos de los asistentes comían y se retiraban del lugar, para cuando terminó el debate había unas 200 personas.
Durante algunas intervenciones de la panista Josefina Vázquez Mota y del perredista Andrés Manuel López Obrador, Astudillo Flores y Moreno Arcos bromeaban y soltaban fuertes carcajadas en tono sarcástico, que contagiaban a quienes estaban a su alrededor.
En cada una de las participaciones de Enrique Peña, los priistas se soltaban en aplausos y en algunas ocasiones un joven apoyado por un altavoz lanzaba porras a su candidato, lo que era respondido con gritos y más aplausos.
En la reunión había una persona en una botarga, que simulaba ser el presidenciable del PRI y ante las porras se levantaba de su lugar, saludaba y levantaba los brazos como festejando un triunfo.
Las intervenciones del candidato del Partido Nueva Alianza (Panal), Gabriel Quadri, eran simplemente ignoradas.
Al finalizar el debate, los priistas se felicitaron con abrazos “porque ganó Enrique Peña Nieto” y salieron en caravana de automóviles tocando sus bocinas, encabezados por una camioneta en la que iba la botarga de Peña Nieto. En la caravana iban 15 automóviles.
En Acapulco los priístas sin mucho entusiasmo siguieron la transmisión del debate en la explanada del PRI, los simpatizantes se limitaron a aplaudir y gritaron algunas porras después de las intervenciones del candidato presidencial de su partido Enrique Peña.
Minutos después de las 10 de la noche se trasladaron a la glorieta de la Diana donde desde las 7 de la noche un grupo de priístas se reunió para respaldar a Peña Nieto, ahí instalaron una pantalla, un tráiler con un equipo de sonido y banderas alrededor de la fuente.
Para cuando llegó Fermín Alvarado después de la transmisión del debate, el grupo de priistas que llegó desde las 7 de la noche ya se notaba cansado y sin mucho entusiasmo para continuar con los festejos.
El candidato a alcalde llegó y con muchas ganas ondeaba una bandera blanca con el nombre de Enrique Peña y la frase “ganamos el debate”, lo acompañaron el delegado especial con funciones de presidente del comité directivo municipal, Luis Miguel Terrazas; la secretaria general del Comité Directivo Estatal, Pilar Vadillo Ruiz; el candidato a síndico, Carlos de la Peña Pintos, y la esposa del candidato, Olga Salmerón.
Luego de gritar porras y entonar algunos cánticos de victoria a favor de Peña Nieto y Fermín Alvarado, el candidato a la alcaldía tomó la iniciativa de dar una vuelta a la fuente de la Diana, lo siguieron los jóvenes en la primera y en la segunda, pero en las siguientes dos prefirieron esperarlo y Fermín Alvarado corría en torno a la fuente acompañado por su esposa, el candidato a síndico, la secretaria general del partido y unos seis jóvenes.
En la explanada del PRI estuvieron Manuel Añorve y su esposa, la candidata a diputada plurinominal Julieta Fernández; la alcaldesa Verónica Escobar Romo, Fermín Alvarado y su esposa Olga Salmerón; el síndico Rodolfo Escobar y el regidor José Cruz Sánchez
Los candidatos a diputados locales por el distrito 3, José Guerrero; por el 6, Irving Granda; por el 7, César Landín; por el 8, Samuel Reséndiz, y los candidatos a síndicos Carlos de la Peña y Abimael Salgado.
En la explanada del PRI se congregaron unas 500 personas para ver la transmisión del debate, quienes aplaudieron después de todas las intervenciones de Peña Nieto, pero los aplausos nunca fueron generalizados, siempre fueron segmentados y se escucharon principalmente en la parte cercana a la pantalla.




