Protestan sindicalizados en el hospital del ISSSTE; acusan favoritismo y falta de insumos
Karla Galarce Sosa
Con una diferencia de dos horas, dos grupos de sindicalizados del hospital del ISSSTE protestaron en diversas áreas del lugar y mientras uno exigió la salida de los representantes del área de gobierno del nosocomio, con el argumento de que favorece a unos cuantos trabajadores, el otro demandó al delegado de la dependencia federal, Francisco Negrete Villanueva, que los funcionarios continúen en sus cargos.
Ambos grupos admitieron que hay escasez de insumos, que la remodelación del hospital acarrea problemas, que falta personal y que eso afecta a los derechohabientes.
Mientras tanto los usuarios del hospital se quejaron por presuntas infecciones nosocomiales y mal trato de los trabajadores.
Asimismo, algunos médicos señalaron la falta de insumos y personal insuficiente que cubra a los especialistas y a las enfermeras durante vacaciones o permisos, lo que genera que las consultas y cirugías se pospongan.
La primera protesta comenzó a las 9 de la mañana y participaron unas 40 enfermeras, quienes señalaron que la actual jefa de Enfermeras, Soledad Ramírez Angelito, favorece a un grupo, por lo que la carga laboral para ellas es mayor.
La enfermera intensivista Adela Batalla Adame reclamó que Soledad Ramírez no realiza una distribución adecuada de la carga laboral, por lo que existe sobrecarga durante el turno nocturno y jornada acumulada.
“Estamos inconformes porque a un grupo minoritario de enfermeras se les han dado muchísimos beneficios, al llevarse a enfermeras de poca antigüedad descubren nuestros turnos y estamos hartas de las represalias porque si nos quejamos buscan reprimirnos”, indicó.
Comentó que los trabajadores han solicitado el cambio en la jefatura de Enfermería, sin embargo el delegado, Francisco Negrete y el subdelegado médico Javier Montiel Perdomo no han atendido su demanda que, aseguró, resolvería las inconformidades de la mayoría de los sindicalizados.
Agregó que la propuesta de la delegación del ISSSTE es traer a una jefa de Enfermeras de otro lugar, pero Adela Batalla expresó que en ese hospital se cuenta con gente capaz de resolver los problemas.
Al ocurrir la segunda protesta, a las 11 de la mañana, los guardias de seguridad privada grabaron con sus celulares lo que ocurría y en la entrada pidieron los nombres de los reporteros para permitirles entrar a la manifestación que ocurrió frente a la farmacia.
La jefa de la Unidad de Abasto, Rosa Icela Patricio Jiménez, quien participó en la segunda protesta, defendió a la jefa de Enfermeras argumentando que no maneja dinero, e indicó que esa es responsabilidad del área de Recursos Humanos, del coordinador y del jefe de personal, que son quienes deben canalizar las faltas y su respectiva cobertura por algún trabajador denominado cubre incidencias.
“Ellos no los quieren cubrir que porque no hay dinero, eso no es justificación porque aquí se atiende a los pacientes, no tenemos material y a veces tenemos que comprarlo de nuestra bolsa; un ejemplo son los rastrillos para afeitar y preparar a los pacientes, vamos a pedirles pero dicen que no compran nada porque tienen indicaciones para no comprar nada ni contratar a nadie para que cubra a quienes faltan”, explicó Patricio Jiménez.
Reiteró que la falta de trabajadores y de insumos no está en manos de la jefa de Enfermeras, y mencionó que en ocasiones corren para conseguir algún material del que depende la vida de algún paciente.
Ante la falta de ampliación de la plantilla laboral, Rosa Icela Patricio indicó que como enfermeras la responsabilidad recae en ellas, por lo que exigen gente suficiente para que se pueda brindar una atención al derechohabiente de calidad, porque la carga de trabajo recae en Enfermería y los afectados son los pacientes. “Nosotros no vamos a cargar con los problemas de los pacientes y desgraciadamente los pacientes no protestan y si ellos no protestan pues no se resolverá nada; quienes deben de hablar son los familiares porque cuando los pacientes están aquí no tienen ganas ni de hablar”.
El segundo grupo, de apenas siete enfermeras y dos camilleros, se mostraron en desacuerdo a los reclamos del primer grupo y negaron que Ramírez Angelito las favorezca, pero en cambio acusaron a la secretaria general de la Sección 17 del Sindicato del ISSSTE, María Edilma Galeana Mellín, de aprovechar las inconformidades de los trabajadores para hacer campaña sindical anticipada sin que aparezca cuando se lo solicitan.
La comisionada por el sindicato al hospital del ISSSTE, trabajadora del mismo y participante en la primera protesta, María Guadalupe Palacios Gutiérrez, señaló que el director Vicente Plata Melo es grosero, además de que el funcionario delega la responsabilidad a los trabajadores para adquirir algunos insumos y así evitar que las cirugías sean suspendidas.
“Nosotros no tenemos por qué tener esa responsabilidad y en lugar de que dialoguemos para tomar alguna solución él nos dice: ‘háganlo’ sin que haya algo de su parte. También tenemos problemas con la jefatura de de enfermeras y las compañeras han tenido problemas con ella”, declaró Palacios Gutiérrez.
Puntualizó que en turnos completos debe de haber hasta cinco enfermeras y en algunas ocasiones sólo hay tres.
Los pacientes
Por su parte, la trabajadora del Ayuntamiento, Claudia Catalán, se quejó porque su hijo y otra niña fueron operados por apendicitis hace dos semanas, pero que al suyo volvieron a hospitalizarlo porque presentó una infección; “lo mismo con la otra niña que fue operada por otro médico, el mismo día y en el mismo quirófano”.
Agregó que “a mi hijo se le infectó la herida y el médico, muy atento, me dijo que debía de quedarse para observación y cuando llegué encontré a esa niña que también tenía una infección y quiero pensar que aquí adquirieron la infección”.
Señaló que en el área de Pediatría por los ductos del aire acondicionado cae mucho polvo, resultado de la remodelación que se realiza en el nosocomio desde hace varias semanas.
Hizo un llamado a las autoridades del ISSSTE para que eviten que sus familiares continúen siendo afectados por las obras. “No es algo que yo esté inventando, soy ajena a este movimiento”, declaró en relación a las protestas de las enfermeras y trabajadores del lugar.
Se dijo a favor de las mejoras del hospital pero que prevean las consecuencias de las obras.
Claudia Catalán explicó que tiene 25 años cotizando en el ISSSTE, pero que es la primera vez que hace uso del servicio y no volverá porque se va “con un mal sabor de boca”.
Las deficiencias
El médico Agustín Rojas Alarcón denunció que el director del nosocomio amenazó con enviar al área jurídica a los médicos que se negaran a operar en los quirófanos, donde hace un par de semanas cayeron grandes cantidades de polvo.
“Tenemos contaminación del quirófano y se le informó al director que las condiciones no eran favorables para atender a los pacientes en esa área. Las consecuencias las estamos viviendo ahora porque tenemos pacientes con infecciones que fueron adquiridas aquí, esa es una responsabilidad administrativa, aunque las autoridades pretendan que aparezcan como situaciones inherentes a la actividad del médico, no es así”, declaró Rojas Alarcón.
Expresó que si el médico carece de condiciones adecuadas para operar, el único que va a sufrir las consecuencias negativas de ello será el paciente.
Se quejó del pésimo servicio en el comedor porque es insuficiente para la cantidad de pacientes y para los propios trabajadores.
Rojas Alarcón lamentó que los pacientes no tienen dieta adecuada para mejorar el padecimiento por el cual llegaron al hospital, además de que hay muchos problemas alrededor del edificio, “en la última remodelación del lugar quedó basura, lo que genera fauna nociva en el lugar. Tenemos el recolector de basura que está prácticamente vomitando porque no tenemos un servicio de recolección eficiente de todo lo que sale del hospital y eso genera una gran cantidad de bacterias, ratas, cucarachas y hasta perros y gatos”.
Al igual que las enfermeras coincidió que la plantilla laboral es insuficiente para atender a la cantidad de derechohabientes, porque hay diferimiento de consultas, las cirugías se reprograman porque no hay espacios y hay más pacientes que cuando el nosocomio comenzó.
La enfermera Martha Solís González detalló que existen carencias de medicamentos y que luego de una operación los pacientes no tienen una recuperación digna.
Lo visible
Durante las protestas se observó que para mover a los pacientes los camilleros deben de utilizar el único elevador que funciona para todos los pisos, pues se carece de una área para ese traslado.
Un tramo de escaleras está sellado por la realización de las obras y en dos pisos únicamente se cuenta con las escaleras de emergencia para salir.
Tres enfermeras se quejaron porque en los últimos días de sismos la falta de escaleras ocasionaba que la gente saliera corriendo.




